lunes, 28 de noviembre de 2011

Una rebanada de realidad.

Con el paso del tiempo me he dado cuenta que la realidad de la aceptación de la homosexualidad en la sociedad ha ido cambiando, positivamente, aunque muy gradual pero de alguna u otra manera ha ido avanzando.

El más claro de mis ejemplos proviene de mis familiares más cercanos y la manera en que ha evolucionado su trato e incluso la manera en que ven la homosexualidad como lo que es y no como una "aberración de la vida", como podrían mencionarlo varios incautos medievales.

En mi caso, me tocó vivir los dos lados de la moneda, por un lado está mi papá que, al trabajar en una universidad y rodearse más de ese tipo de ambiente, fue el primero en tocar el tema sobre mi sexualidad e incluso el que sugirió la idea de presentarle a mi pareja al momento en el que la tuviera. "Que tu inclinación sexual sea diferente a la que yo pensé que sería no te hace mucho menos o más de lo que yo creo de ti, tú ya no me decepcionas" Me dijo al momento de aceptarlo y de ahí en adelante, nuestra relación ha mejorado en todos los sentidos, hablamos más sobre nuestros puntos de vista y sobre las relaciones que hemos tenido, todo por iniciativa suya.

Por otro lado está mi mamá que, al mencionarle sobre mi preferencia sexual, rápidamente se inclinó por la idea de que lo que me sucedía no era más que una confusión mía y que la ayuda de un psicólogo me haría regresar a mis cabales, que no le contara nada relacionado al tema a menos que ella preguntara e incluso llegó a mencionar que si la encontraba llorando era porque así lidiaba con la situación (dicho y hecho al poco tiempo la encontré llorando). Sin embargo, ahora, 4 años después de que esto sucedió y después de numerosas pláticas dónde los dos expusimos nuestros puntos de vista, podemos tener una conversación adulta sobre el tema e incluso que ella sugiera conocer al que llegara a ser mi pareja "Porqué quiero conocer a la persona que sea igual de importante en tu vida, invítala a cenar" me dijo después.

Cabe aclarar que, tanto mi mamá como mi papá, provienen de familias conservadoras y dónde, curiosamente, uno de sus hermanos resultó ser gay. Las diferentes formas en las que ellos aceptaron el hecho de tener un hijo homosexual podrían considerarse las dos posiciones en las que cualquiera nos podemos enfrentar (claro, con sus debidos extremismos) pero a final de cuentas, lo que se logra después del paso del tiempo es lo que importa, poder tener una relación donde la comunicación fluye y la aceptación es imperativa.

Esto lo puedo explicar desde mi experiencia, que por supuesto no es la misma de todo el mundo ni mucho menos es totalitaria, pero si puedo confirmar que con el paso del tiempo y poco a poco (poquísimo) la satanización de la imagen del homosexual ha ido cambiando (en especial para las personas cercanas) y que con el paso del tiempo, los problemas se irán minimizando.

Claro que también hay que pensar que el estupidismo religioso de las ciudades conservadoras puede provocar que el retraso sea mayor, pero esa es arena de otro costal.


sábado, 19 de noviembre de 2011

Ejemplificaciones



O no sé si llamarlas incongruencias o contradicciones o si pudiesen tener un nombre, pero lo cierto es que me resulta sumamente perturbador y preocupante la manera en la que estos discursos se repiten a diario entre las personas.

Tic nervioso 1:

"... es que ME molesta que lo haga y lo hace, ya se lo HE DICHO mil veces y lo sigue haciendo, me reemputa que no piense en MÍ y no se preocupe por lo que YO pienso/siento pareciera que no LE importa lo nuestro, que no LE interesa si algo a MÍ me molesta y me parece súper EGOÍSTA de parte de él que no ME tome en cuenta, ahora voy a esperar a que ME pida perdón y RECONOZCA su error..."

Tic nervioso 2:

"... obviamente NO he hablado con él porque SÉ que NO me va a escuchar, ya LO CONOZCO y es bien NECIO y AFERRADO, NO se le puede decir NADA porque se molesta y NUNCA quiere escuchar a los demás, por eso ya mejor dejar las cosas ASÍ, porque NI él va a cambiar y YO voy a seguir igual..."

Tic nervioso 3:

"... pues es que si no dice NADA es porque no le preocupa o no le importa, tampoco SOY ADIVINO para andar pronosticando si algo LE MOLESTA, es su responsabilidad DECÍRMELO para así YO SABER qué le pasa..."

Tic nervioso 4:

"... a mi NADIE me hace caso, bueno SÍ pero me hacen caso puros WEYES que NO doy un peso por ELLOS y pues así NO quiero NADA. YO quiero que ÉL me pele y de hecho me gusta porque NO lo hace, yo qué culpa que me gusten así ARROGANTES y PEDANTES. Pues SÍ el otro chavo SÍ me gustaba pero yo NECESITO que me maltraten..."

Tic nervioso 5:

"... OBVIO está ARDIDO porque no le hice caso, como lo mandé a la goma se puso CELOSO y entonces ahora habla MAL de mí nada más por pura ENVIDIA de que yo sí pude ser feliz y porque me le NEGUÉ. Además POBRE IDIOTA, ¿quién se va a fijar en él si está bien PINCHE FEO?..."

A este ritmo y con escuchar esas historias/declaraciones tal parece que voy a necesitar ansiolíticos o algo.

alternBRUNO°°

lunes, 7 de noviembre de 2011

Ecuaciones Diferenciales.


La mayoría de las personas tienen varias metas y logros en la vida (dejando de lado a los mediocres y conformistas) que, básicamente, son casi siempre las mismas y que fácilmente se podrían aplicar a una simple ecuación matemática (y les digo que es simple porque soy malísimo para las matemáticas y aún así la entiendo) que puede o no puede resultar de la manera en que muchos quisieran que fuera.

A continuación ejemplificaré esas metas con el pensamiento cotidiano, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Tengo trabajo + No tengo amor + Tengo amigos = El dinero que me gano es para salir con mis amigos. Se me acaba rápido.

Tengo trabajo + Tengo amor + Tengo amigos = Trabajo para pagar los caprichos de mi pareja y le pido dinero a mis amigos para pagar sus caprichos también. Se me acaba rápido.

Tengo Trabajo + Tengo amor + No tengo amigos = Le doy un regalo por cada mes que cumplimos a mi pareja, la invito de viaje y le pido matrimonio a los dos meses de conocernos. Se me acaba rápido.

Tengo trabajo + No tengo amor + No tengo amigos = Me gasto mi dinero en mi. Soy Forever Alone.

Tengo amor + No tengo trabajo + Tengo amigos = Mi pareja se enfada de pasar todo el tiempo encerrados en casa, me compro zapatos de bolsa.

Tengo amor + No tengo trabajo + No tengo amigos = Me da un regalo por cada mes que cumplimos mi pareja, me invita de viaje, me pide matrimonio a los dos meses de conocernos. Nos divorciamos.

Tengo amigos + No tengo trabajo + No tengo amor= Me la vivo en la casa de mi mejor amigo. Somos Forever Alone.

No tengo amigos + No tengo trabajo + No tengo amor = Soy Forever Alone.

¿Alguna de las anteriores ecuaciones les pareció conocida o identificable? si es así, nos acabamos de encontrar con el problema. En un principio no debería de existir una fórmula de lo que las personas necesitan para ser felices o infelices en su vida; Es cierto que el dinero, la amistad y el amor son relevantes en la vida de una persona, pero cada quien los necesita o no necesita a su propia manera.

No todos pensamos igual ni consideramos relevantes las mismas cosas que los demás, es importante procurar esas tres metas en la vida, si, sin embargo nosotros las mezclamos y aprovechamos de la mejor manera que nos plazca, sin importar lo que la gente diga o no diga de nosotros.

Y tu ¿Prefieres encasillarte en una ecuación o proponer una nueva?