miércoles, 26 de octubre de 2011

Perverso

Es algo que conocías en la oscuridad de tu imaginación…

Una sonrisa de complicidad y deseo escondido se dibuja en nuestros labios cuando nos encontramos con la mirada en aquella calle empedrada de la ciudad. Tu tan natural y espontáneo como siempre y yo escondiendo el placer que me provocaba estar cerca de tu cuerpo.

Caminamos lento escuchando un poco de música clásica que se escapaba por el ventanal de un restaurante elegante lleno de velas encendidas que iluminaban discretamente un espacio bastante natural.

Del piso de aquella esquina levantaron el vuelo decenas de aves, alborotando a las personas que ahí descansaban, anunciando el exquisito placer que respiraría tan pronto cayera la noche. El mismo que se escondía en la ansiedad de tus manos y en la locura de tus pensamientos.

Llegamos un poco más arriba, ahí donde se encuentra el bar de los sueños eróticos en esa noche de otoño. La iglesia hizo repicar las campanas provocando que las miradas se detuvieran a nuestro camino murmurando lo que ellos llaman pecado y que yo simplemente llamo placer.

Sentí la adrenalina en mi cuerpo y los latidos de mi corazón empezaron a escucharse aun con el sonido que provocaba el viento fuerte al estrellarse con las ramas de los arboles a las orillas del empedrado.

Pensaba solamente en mi y todo eso que estaba viviendo envuelto en el erotismo que provocaba la sensación de un orgasmo por demás prohibido pero que no me limitaba a sentirme en el paraíso que se vive cuando eres deseado por alguien que discretamente observa cada uno de tus movimientos esperando el momento adecuado para acercarse.

Éxtasis...

El lugar era concurrido y apenas había una o dos mesas libres para ocupar, elegimos la más escondida. El ambiente era cómodo y agradable para conversar, empezamos con los argumentos propios para servirnos un poco de vodka en las rocas. En algún tiempo solíamos compartir tiempo que nos permitió tener un poco de más confianza… comentarios que escondían alguna verdad en el. La música definitivamente hacía lo propio para que con una mirada provocará un poco de inquietud en él.

Nos tomamos un vodka más para quitarnos el frio. Hablamos de mil y un tonterías, nos confiamos planes personales y una que otra fantasía. La noche había caido y empezaba a llamarme para buscar un poco más de ambiente. Y nos marchamos a un club menos discreto y donde podíamos perdernos entre los demás cuerpos.

Tan pronto llegamos le tomé de la mano y me acerqué a su oído…

- Esta noche eres el elegido, no temas que solo nos resta disfrutar lo que no se repetirá.

- Solo permanece cerca que aquí soy un completo extraño - Me dijo sonriendo.

- No te preocupes, para mi no lo eres.

Y sonrió mirándome a los ojos.

Un mesero nos trajo un par de cervezas y empecé a bailar cerca de él. Con el paso de los minutos la música se adueño de su cuerpo y cuando le daba la espalda para observar los demás cuerpos, el solo detenía una de sus manos en mi hombro derecho. Por momentos cerraba los ojos, entendí que disfrutaba el beat de la música. Las luces se reflejaban en su rostro...

Una cerveza más y las horas pasaban desapercibidas. La música no dejaba de sonar y por un momento me perdí olvidándome de todo y concentrándome en lo que sentía dentro y hace tanto no percibía. Me estaba disfrutando también.

Cuerpos moviéndose extasiados en la música aumentando el calor dentro del lugar y entonces empezó a desabotonar su camisa por la parte de arriba. Me miró sonriendo y se acercó a mi:

- Pediré un par de cervezas más, quizá debamos irnos por que ya es un poco tarde.

- Está bien - Respondí.

Y seguí bailando mientras él permanecía junto a mi. Encendió un cigarrillo, lucía completamente sexy. Y entonces empezó a bailar, se divertía sin dejar de mostrar su heterosexualidad. Bebimos la cerveza un poco rápido, hacía demasiado calor ya. Con la mirada me indicó que debíamos marcharnos.

En la puerta ya nos esperaba el taxista que suele llevarme a casa.

- Hay algún problema si me quedo en tu casa, es tarde ya y sería más fácil quedarme contigo y al despertar irme a casa.

- No hay de que preocuparse, vamos.

Las preguntas de rigor del taxista no se hicieron esperar y respondí con la misma intención haciéndole saber que nos habíamos divertido toda la noche, pero que ya era tiempo de descansar… así llegamos a casa.

Se instaló en el mueble de la sala.

- Ven, siéntate aquí conmigo. - Me dijo mientras desabotonaba su camisa. - Estoy cansado pero podemos tomarnos un trago más.

Me levanté para servir un poco de brandy con agua mineral y hielos. Le alcance el vaso que había servido para el ...

- Salud.

Lo bebimos de un solo trago y le dije que me iría a dormir ya.

- ¿ Puedo dormir en tu cama? No es muy cómodo el sillón.

- Claro, ven!. - Por mi mente pasaron mil imágenes, empecé a sentirme nervioso.

Caminamos a la habitación y ya dentro, empezó a desvestirse.

- ¿Tienes algún problema si duermo solo en bóxers?

Negué moviendo la cabeza de un lado a otro.

- Tu también ponte cómodo, ¿Somos amigos no?

Y sonreí. Empecé a exitarme con solo mirarlo.

Se acostó a un lado mío y pude observar la silueta de su cuerpo casí desnudo, escuché entonces su risa atrevida.

- ¿Habías pensado alguna vez que yo dormiría contigo casí desnudo?

- No, bueno… si. - Respondí un poco nervioso.

Y se quitó el bóxer.

- Acércate…

Tomó mi mano y la colocó en su cuerpo, deslizó sus dedos sobre mi brazo y empezó a moverlo por su piel. Empecé a escuchar su respiración y noté como poco a poco empezaba a excitarse. Tenía la piel caliente y podía percibirlo mientras me invitaba a tocar cada parte de su cuerpo. No pude evitar buscar su piel con mis labios; con ellos recorrí su cuello, su pecho y su abdomen. Mis manos se perdieron en sus piernas… y dejé que mi lengua hiciera lo que él deseaba.

El calor empezó a encender mi cuerpo, bastaba con sentir como su cuerpo se retorcía de placer al sentir mi saliva en él.

- No te detengas. - Murmuró.

Y después de un momento, me acerqué a sus labios. Deliciosos como siempre lo había imaginado y sin dar tiempo a nada sentí su cuerpo encima de mi.

- Sé que deseabas este momento y el sentirme deseado por ti ha provocado acercarme a ti tanto que en este momento quiero sentir la intensidad dentro de ti.

No tenía palabras para responder.

El olor de su piel me hizo volar. La fuerza de sus brazos me hizo sentir tranquilo y la fuerza de su respiración me enloqueció. Una y otra vez sentía como disfrutaba tenerme, tal como en la oscuridad de su imaginación y en la perversión de su sexualidad.

Se desprendió de mi cuerpo colocándose a un lado para una vez más hacerme vibrar. El movimiento de su cuerpo ahora era sucio y atrevido. Sin perder el ritmo mordió mi espalda más de una vez, no dejaba de abrazarme. Solo podía sentir la fuerza y la intensidad en el.

El sudor resbalaba en su piel… La adrenalina le hizo gritar cuando sentí como sin miedo a nada alcanzó un orgasmo inolvidable, sentí tan caliente que, sin dejar de moverse y abrazándome fuerte, sentí esa sensación en mi estómago que me provocó uno de los orgasmos más intensos que he disfrutado.

- Así quiero quedarme dentro y que me sientas hasta que te pierdas en tu sueño. - Me dijo.

- Lo que mí cuerpo conoce ahora de ti es lo que en la oscuridad de tu imaginación deseabas. - Pronuncié casí en silencio.

- Si, y será un secreto.

No es el sexo lo que me excita, es la locura de su cuerpo cuando me tiene.

The Legendary King Raynier.

8 comentarios:

  1. "Como sentir su aliento mientras sus ojos penetran tus pensamientos y tu mirada alimenta el orgasmo de estar ahí con él en ese momento y en esa parte del universo".

    Me has hecho recordar, revivir uno de esos que los demás llaman pecado y nosotros placer.

    Excelente entrada, mejor descripción y muy buena experiencia.

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  2. Gracias mi complice!!! No tenía planeado escribirla hasta que tu me sugeriste lo hiciera para que mis complices entendieran un poco más de la emoción.

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  3. Todo sexy, me encanto amigo de hecho ya había leído partes de tus relatos.
    gracias por la confianza y por hacer volar la mente con tus historias.

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  4. En este mundo es difícil ceder la confianza, no es la primer vez que he conversado contigo y han sido ya bastantes... Gracias a ti amigo por ser parte!

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  5. Un comentario tuyo es un halago... Gracias por tu visita!!

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  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  7. Wooow!! Muchisimas gracias a ti por tomarte el tiempo para leerme y por las palabras que me dedicas... Abrazo para ti!!

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