domingo, 30 de octubre de 2011

El usted y el aquí


Siempre he considerado inútiles esos letreritos del metro que te dicen "usted está aquí" y te señalan con una colorida flechita la estación en la que te encuentras. Bueno, más que inútiles, incompletos. ¿Aquí dónde? ¿Dónde es aquí? Explíquenme quién es el usted y quién el aquí, letreritos.

Es por eso y por influencia de @diamandina que he decidido sacar la colección de letreritos útiles de ubicaciones que podrían ser de mucha ayuda a lo largo de su vida cuando decida cuestionarse en dónde está.

"A usted le están haciendo creer que está aquí", para los paranoicos.

"Su inconsciente piensa que usted esta aquí", el ideal para surrealistas.

"¿Está usted aquí?, idóneo para inseguros.

"Si usted está aquí, ¿dónde están los demás?", perfecto para los solitarios y ermitaños.

"No es usted ni esta aquí", como epítome de los nilhistas.

"No sabe ni quién es usted, pero el caso es que ya está aquí", para los que avanzan sin conocerse en la vida.

"Usted siempre supo que estaba aquí", para los confirmatorios.

"¿Quién soy yo para decirle que usted está aquí?", el mejor para los autoritarios.

"Tampoco sé si está usted aquí", el de los extraviados sin esperanza.

"Usted está más allá que más aquí", el de los específicos y precisos.

"Usted tuvo que leerme para saber que realmente estaba aquí", guantazo para los inciertos a lo bruto.

"Usted sí está aquí, pero se nos está desviando", y otras sugerencias de ubicación.

alternBRUNO°°

miércoles, 26 de octubre de 2011

Perverso

Es algo que conocías en la oscuridad de tu imaginación…

Una sonrisa de complicidad y deseo escondido se dibuja en nuestros labios cuando nos encontramos con la mirada en aquella calle empedrada de la ciudad. Tu tan natural y espontáneo como siempre y yo escondiendo el placer que me provocaba estar cerca de tu cuerpo.

Caminamos lento escuchando un poco de música clásica que se escapaba por el ventanal de un restaurante elegante lleno de velas encendidas que iluminaban discretamente un espacio bastante natural.

Del piso de aquella esquina levantaron el vuelo decenas de aves, alborotando a las personas que ahí descansaban, anunciando el exquisito placer que respiraría tan pronto cayera la noche. El mismo que se escondía en la ansiedad de tus manos y en la locura de tus pensamientos.

Llegamos un poco más arriba, ahí donde se encuentra el bar de los sueños eróticos en esa noche de otoño. La iglesia hizo repicar las campanas provocando que las miradas se detuvieran a nuestro camino murmurando lo que ellos llaman pecado y que yo simplemente llamo placer.

Sentí la adrenalina en mi cuerpo y los latidos de mi corazón empezaron a escucharse aun con el sonido que provocaba el viento fuerte al estrellarse con las ramas de los arboles a las orillas del empedrado.

Pensaba solamente en mi y todo eso que estaba viviendo envuelto en el erotismo que provocaba la sensación de un orgasmo por demás prohibido pero que no me limitaba a sentirme en el paraíso que se vive cuando eres deseado por alguien que discretamente observa cada uno de tus movimientos esperando el momento adecuado para acercarse.

Éxtasis...

El lugar era concurrido y apenas había una o dos mesas libres para ocupar, elegimos la más escondida. El ambiente era cómodo y agradable para conversar, empezamos con los argumentos propios para servirnos un poco de vodka en las rocas. En algún tiempo solíamos compartir tiempo que nos permitió tener un poco de más confianza… comentarios que escondían alguna verdad en el. La música definitivamente hacía lo propio para que con una mirada provocará un poco de inquietud en él.

Nos tomamos un vodka más para quitarnos el frio. Hablamos de mil y un tonterías, nos confiamos planes personales y una que otra fantasía. La noche había caido y empezaba a llamarme para buscar un poco más de ambiente. Y nos marchamos a un club menos discreto y donde podíamos perdernos entre los demás cuerpos.

Tan pronto llegamos le tomé de la mano y me acerqué a su oído…

- Esta noche eres el elegido, no temas que solo nos resta disfrutar lo que no se repetirá.

- Solo permanece cerca que aquí soy un completo extraño - Me dijo sonriendo.

- No te preocupes, para mi no lo eres.

Y sonrió mirándome a los ojos.

Un mesero nos trajo un par de cervezas y empecé a bailar cerca de él. Con el paso de los minutos la música se adueño de su cuerpo y cuando le daba la espalda para observar los demás cuerpos, el solo detenía una de sus manos en mi hombro derecho. Por momentos cerraba los ojos, entendí que disfrutaba el beat de la música. Las luces se reflejaban en su rostro...

Una cerveza más y las horas pasaban desapercibidas. La música no dejaba de sonar y por un momento me perdí olvidándome de todo y concentrándome en lo que sentía dentro y hace tanto no percibía. Me estaba disfrutando también.

Cuerpos moviéndose extasiados en la música aumentando el calor dentro del lugar y entonces empezó a desabotonar su camisa por la parte de arriba. Me miró sonriendo y se acercó a mi:

- Pediré un par de cervezas más, quizá debamos irnos por que ya es un poco tarde.

- Está bien - Respondí.

Y seguí bailando mientras él permanecía junto a mi. Encendió un cigarrillo, lucía completamente sexy. Y entonces empezó a bailar, se divertía sin dejar de mostrar su heterosexualidad. Bebimos la cerveza un poco rápido, hacía demasiado calor ya. Con la mirada me indicó que debíamos marcharnos.

En la puerta ya nos esperaba el taxista que suele llevarme a casa.

- Hay algún problema si me quedo en tu casa, es tarde ya y sería más fácil quedarme contigo y al despertar irme a casa.

- No hay de que preocuparse, vamos.

Las preguntas de rigor del taxista no se hicieron esperar y respondí con la misma intención haciéndole saber que nos habíamos divertido toda la noche, pero que ya era tiempo de descansar… así llegamos a casa.

Se instaló en el mueble de la sala.

- Ven, siéntate aquí conmigo. - Me dijo mientras desabotonaba su camisa. - Estoy cansado pero podemos tomarnos un trago más.

Me levanté para servir un poco de brandy con agua mineral y hielos. Le alcance el vaso que había servido para el ...

- Salud.

Lo bebimos de un solo trago y le dije que me iría a dormir ya.

- ¿ Puedo dormir en tu cama? No es muy cómodo el sillón.

- Claro, ven!. - Por mi mente pasaron mil imágenes, empecé a sentirme nervioso.

Caminamos a la habitación y ya dentro, empezó a desvestirse.

- ¿Tienes algún problema si duermo solo en bóxers?

Negué moviendo la cabeza de un lado a otro.

- Tu también ponte cómodo, ¿Somos amigos no?

Y sonreí. Empecé a exitarme con solo mirarlo.

Se acostó a un lado mío y pude observar la silueta de su cuerpo casí desnudo, escuché entonces su risa atrevida.

- ¿Habías pensado alguna vez que yo dormiría contigo casí desnudo?

- No, bueno… si. - Respondí un poco nervioso.

Y se quitó el bóxer.

- Acércate…

Tomó mi mano y la colocó en su cuerpo, deslizó sus dedos sobre mi brazo y empezó a moverlo por su piel. Empecé a escuchar su respiración y noté como poco a poco empezaba a excitarse. Tenía la piel caliente y podía percibirlo mientras me invitaba a tocar cada parte de su cuerpo. No pude evitar buscar su piel con mis labios; con ellos recorrí su cuello, su pecho y su abdomen. Mis manos se perdieron en sus piernas… y dejé que mi lengua hiciera lo que él deseaba.

El calor empezó a encender mi cuerpo, bastaba con sentir como su cuerpo se retorcía de placer al sentir mi saliva en él.

- No te detengas. - Murmuró.

Y después de un momento, me acerqué a sus labios. Deliciosos como siempre lo había imaginado y sin dar tiempo a nada sentí su cuerpo encima de mi.

- Sé que deseabas este momento y el sentirme deseado por ti ha provocado acercarme a ti tanto que en este momento quiero sentir la intensidad dentro de ti.

No tenía palabras para responder.

El olor de su piel me hizo volar. La fuerza de sus brazos me hizo sentir tranquilo y la fuerza de su respiración me enloqueció. Una y otra vez sentía como disfrutaba tenerme, tal como en la oscuridad de su imaginación y en la perversión de su sexualidad.

Se desprendió de mi cuerpo colocándose a un lado para una vez más hacerme vibrar. El movimiento de su cuerpo ahora era sucio y atrevido. Sin perder el ritmo mordió mi espalda más de una vez, no dejaba de abrazarme. Solo podía sentir la fuerza y la intensidad en el.

El sudor resbalaba en su piel… La adrenalina le hizo gritar cuando sentí como sin miedo a nada alcanzó un orgasmo inolvidable, sentí tan caliente que, sin dejar de moverse y abrazándome fuerte, sentí esa sensación en mi estómago que me provocó uno de los orgasmos más intensos que he disfrutado.

- Así quiero quedarme dentro y que me sientas hasta que te pierdas en tu sueño. - Me dijo.

- Lo que mí cuerpo conoce ahora de ti es lo que en la oscuridad de tu imaginación deseabas. - Pronuncié casí en silencio.

- Si, y será un secreto.

No es el sexo lo que me excita, es la locura de su cuerpo cuando me tiene.

The Legendary King Raynier.

jueves, 20 de octubre de 2011

5 formas de apenar a tu hijo en público 2: la revancha del padre

Siguiendo con la dinámica de la pena de los hijos hacía los padres, Porqué como dice Andrés López (el comediante, no el político) "Uno llega a este mundo para educar a sus padres", continuaré mi post anterior, pero ahora con la versión masculina del asunto: Mi padre y las redes sociales.

1) "Ya abrí mi cuenta ya me mandaron varios besos, ¿ya viste que son puras chavitas?¿Cómo se los regreso?": La introducción de mi papá al mundo de las redes sociales fue con el sitio web Match.com, cuando una de sus amigas le abrió una cuenta "de broma" y el decidió tomárselo muy en serio, subir una foto y comenzar a tener contacto con numerosas mujercitas que se le aventaban encima, la frase inicial fue la que desencadenó todo; recibía y mandaba besos, hasta que casi forma parte de un fraude por internet que decidió cerrarlo (leáse más adelante). Aún hoy día sigue recibiendo mails de chavas "sexys" y aún no sabe como borrarlos.

2) "¿Como le digo que soy yo para que me agregue?": Al tener varias "amiguitas" por los internetz decidió dar el siguiente paso en el mundo de las redes sociales, abrir un Eme Ese Ene, al hacerlo, comenzó a agregar a todas sus contactos, fuere cual fuere su mail, y muy decepcionado me preguntaba esa frase cuando nadie lo había aceptado, lo que desencadenó a la siguiente discusión:
-Papá: "Quiero que sepa que soy yo, para que me acepte"
-Yo: "Si, pero no le puedes escribir nada hasta que te acepte"
-Papá: "Pero, si aquí me aparece en mi lista de contactos" *Le pica al contacto*
-Yo: "No te va a responder porque ni siquiera sabes si el correo está bien"
-Papá: "Como no, ella me dijo que ese era el de su Mesenyer"
-Yo: "Si, pero termina en @match.com, ese no funciona con este programa"
-Papá: "¿Entonces como le hago para que se entere que soy yo?"
El ciclo de la vida, que le dicen.

3) "¿Te acuerdas de la gringa que me dijo que se venía a vivir acá si me casaba con ella?, ya me pidió dinero": Esa frase puede describir toda la situación, sin embargo ahí va la contextualización: Una gringa que vivía en África (bendito sea el señor) le prometió el sol la luna y las estrellas si se casara con ella y cuando el comenzó a escribirle, le pidió dinero para pagar las llamadas que le iba a hacer, naturalmente mi papá cerró su cuenta diciendo "Pinches viejas, todas son iguales, siempre pidiendo dinero". Oh, tan bien que iba.

4) "Me mandaron este mail, pero está en ingles y acabo de aceptar algo ¿que es?": Naturalmente, era una invitación a formar parte de otra red social, por lo que cerró su match para abrir otro username en una página diferente, "Me siguen llegando invitaciones de gente que no conozco", me argumenta con el paso de los días.

5) "Me recomendaron mucho el disco de Espinoza Paz, dicen que es muy bueno ¿me lo pasas a mi iPod?": Un gran y sonoro Facepalm fue lo único que pude responder.

Si yo fuera mujer



Si yo fuera mujer, la canción de Patxi Andion, dice dos cosas que siempre me han llamado la atención:

-Si yo fuera mujer tendría que empezar por abrir del todo el telón del fondo y el mito virginal, y del hombre macho.
-Si yo fuera mujer a mí no me tocaba un tonto con coche y música de fondo y pose de John Wayne.

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-Si yo fuera mujer sería más risa y menos llanto
-Si yo fuera mujer sabría que los hombres son todos iguales porque nosotras también somos todas iguales
-Si yo fuera mujer a mí no me rasguñaban tus palabras venenosas ni intento de crítica sin fundamentos
-Si yo fuera mujer no me vestiría como se supone y saldría a la calle con lo que me viniera en gana
-Si yo fuera gay no tendría que encadenarme a marcos comunes aunque tuviese que atravesar el repudio
-Si yo fuera gay entendería que no me hace más ni menos, o que me deshace
-Si yo fuera gay abrazaría a quien quiero sin pretensiones rebeldes sino por ímpetu de equidad

En resumen, si yo fuera mujer/gay, dejaría de compadecerme por mi condición y no pelearía contra el estereotipo, sino estaría a favor de defender mi identidad individual.

La canción es una protesta contra el esquema tradicional del varón viril que escupe en la calle y se acomoda el paquete en sus pantalones de cuero.

El post es un exordio a ser más como nosotros y menos por esforzarnos para parecerse al resto.

En síntesis, el radicalismo empieza desde dentro. Hay que ser más punks del corazón y menos arribistas contemporáneos de café.

alternBRUNO°°

miércoles, 19 de octubre de 2011

Tiempo Nuevo

Esta entrada la dedico a Edgar M. Quién me ha inspirado.

La barra del restaurant Caesars está con la iluminación exacta que invita a la plática intima, el te de jazmín estimula mis sentidos y tranquiliza mi cuerpo. Que onda con las redes sociales y la tecnología? ~preguntó~ Me toma desprevenido la pregunta, pues infiére a la espiritualidad dentro del uso de la tecnología... medito la pregunta, días después la contesto y esto resulta:

La tecnología en este momento nos permite estar en contacto con miles de personas, de tener a nuestro alcance conocimiento al ingresar al internet. De conocer lugares y gentes sin tener que abandonar la comodidad del hogar.

La tecnología es un ensayo para un Tiempo Nuevo. En este nuevo tiempo hay tal comunicación, tal entendimiento del ser humano que el internet no es necesario, tenemos acceso al conocimiento por medio del aire (práctica que en ciertos grupo hoy se vive y se usa), la conección entre un ser y otro es palpable. En un tiempo nuevo leemos la mente pues no hay nada que ocultar. No hay necesidad de mentir ni engañar.

En un tiempo nuevo principios espirituales rigen a la humanidad.

El miedo no es el motivo para accionar sino la libertad: de elegir, de ir y venir (sin fronteras)

En un tiempo nuevo no hay consumismo, pues cada quien tiene lo que necesita y no es promovida acumulación de bienes... Todo es de todos. NO EXISTE DINERO. (No existen crisis mundiales)

El respeto es la base de convivencias, no hay actas de matrimonio ni de divorcio. No hay racismo ni conducta misógina, ni homofobia. La base en un Nuevo Tiempo es el respeto por el ser humano pues el espíritu no tiene color de piel ni sexo.

En un Tiempo Nuevo no existe gobierno, el concepto de poder es erradicado y sustituido por el de responsabilidad, sólo hay consejos populares. De acuerdo el nivel de conciencia se forman las agrupaciones donde el bienestar común es la prioridad.

En un Tiempo Nuevo no hay culpa, sólo responsabilidad. El servicio por la comunidad es valorado.

En un Tiempo Nuevo el Arte es actividad central de la formación en todo ser humano.

Un nuevo tiempo empieza dentro de mi hoy con mis pensamientos y acciones.

martes, 11 de octubre de 2011

5 formas de apenar a tu hijo en público

Después de años de experiencia con una madre que intenta ser groovy, pero también autoritaria, podría escribir un libro entero de anécdotas al cual llamaría fácilmente "1000 y un formas de apenar a tu hijo en público", pero por mientras les dejaré un adelanto en este que es su blog.

Hoy les daré una probadita de lo que sería el capítulo de "Mi mamá y las redes sociales"

1) "Hola soy la mamá de Diego y también te mando saludos": Mi primer error en una serie de errores fue aceptar a mi mamá como amiga de Fesibúc (después de dos meses de insistencia y berrinche incesante), mi segundo error fue hacer que mis comentarios del muro fueran públicos, a tal grado de que mi madre, tan espontánea como suele serlo, contestó lo que escribí al principio a un amigo que decidió escribirme cotorramente en mi FB un "Chinga tu madre". ¿Que hice yo?, correr a borrarlo inmediatamente.

2) "Te quiero yo y tú a mi, somos una familia feliz": ¿Que es peor que tu mamá te canté una canción de Barney en público a tus 24 años?, que lo haga en tu muro de Feisbúc, n'omás para decirte cuanto te quiere. Priceless.

3) "Mis alumnos dicen que tengo un hatbach en tuiter": Sucede que mi mamá es maestra del grado de preparatoria en Puebla, y ellos sabiendo que dice pura cosa cotorra, decidieron hacerle un hashtag (o Hatbach para ella) con frases célebres en sus clases ¿que sucedió después?, va y me dice lo primero seguido de un "a veces lo hago adrede para que escriban más cosas de mí". Adorable.

4) "Explíquenme el chiste que no lo entiendo": Un fin de semana de farra donde mi baño termina sin una regadera a causa de la borrachera de una amiga y una fotografía donde se evidencia la situación dio como resultado una conversación sobre la situación en Feisbúc, por supuesto mi mamá no pudo quedarse fuera y decidió hacer su aportación con tal comentario.

5) "Hija, me traes unos calzones de esos que nos gustan a ti y a mi": esta anécdota se la tomo prestada amablemente a mi hermana. Imaginenla de viaje en Tailandia y un día aparece ese comentario en su muro, pidiendo ropa interior de segunda mano "de esa que nos gusta a ti y a mi", sin pena ni gloria.

Como pueden ver, tener una progenitora que guste de ser groovy y siempre estar a la vanguardia tiene sus, poquísimas y contadas, ventajas; Tomen en cuenta mi consejo, por lo que más quieran, alejen todo lo que puedan a sus familiares adultos de las redes sociales, cosas catastróficas como estas puedne suceder de un momento a otro.


lunes, 10 de octubre de 2011

¡Qué no se pierda la bonita costumbre!


Hace poco más de un mes Trey Pennington - uno de los grandes del Social Media- se suicidó.
Al parecer venía arrastrando una fuerte depresión tras su divorcio y otros problemas existenciales. Trey Pennington tenía más de 100mil followers en twitter, y otros más en Facebook.

Facebook y Twitter se han vuelto algo indispensable en la vida de muchas personas, la primera sobretodo es casi indispensable para cerrar una amistad, que te acepten en facebook quiere decir que has dejado una puerta abierta a esa persona a tu vida y tus demás relaciones, y si no le aceptas es que "no te cae bien" u "ocultas algo", así de sencillos se han vuelto los códigos sociales.

Y aunque en ocasiones eso nos ahorra muchas idas y vueltas, y a veces hasta sin sabores, poco a poco se van perdiendo bonitas costumbres, por ejemplo:

En un cumpleaños: la larga lista de felicitaciones en el muro de facebook no se hace esperar, dónde encuentras comentarios de personas con las que hace años no hablas pero a las que FB les hizo el favor de recordarles que hoy es tu cumpleaños y que deben dejarte un mensaje.

Y yo digo: ¡Qué no se pierda la bonita costumbre de una llamada o un mensaje!


Los eventos de cualquier índole también se cierran en FB, hasta las sencillas salidas de Viernes en la noche deben llevar un proceso de confirmación en FB para saber si se pondrán buenas o mejor la cancelamos por falta de asistentes.
Lo malo es que si de por si la gente es poco comprometida, con estas plataformas el clásico platón se vuelve más recurrente.

Y esto pasa porque, por más que queramos, lo virtual - al menos hasta ahora- no puede ser sustituto de lo real, de una palabra dicha, un abrazo, un beso o hasta un madrazo. Ahora se ha tratado de convertir lo virtual e interactivo en un falso sustituto de lo cálido. Sí, los mensajes en FB son bonitos, interactivos, y gratis; pero nada como una llamada de 30 segs, una visita flash, o simplemente el hecho de enviar un mensaje de texto que ya requiere un poco más de inversión.

Yo soy fan de las redes sociales, en eso trabajo y además las utilizo para mi provecho de muchas maneras, pero no hay nada mejor, nada que me haga más feliz que las relaciones offline; mantenerlas, conservarlas y cultivarlas no siempre es fácil, sobretodo en un mundo donde el tiempo para hacerlo es al parecer lo más escaso y lo más peleado.

No dejemos que los mensajes virtuales se conviertan en la única y "mejor" forma de decirle a nuestros amigos, familia o pareja que les queremos o les echamos de menos, no dejemos que todo se quede en la nube, la era digital es maravillosa, pero hacer las cosas de forma tradicional a veces es 1000 veces más chingón. Se llaman experiencias y recuerdos.

Cómo bien lo dijo Trey:

“One of the worst things about Social Media is we can be surrounded by so many and still feel completely alone.”




jueves, 6 de octubre de 2011

Mi amigo Pepe.

Dedicado a Pepe, uno de los pocos grandes amigos que he encontrado cerca de mi.

Daba mucho por volver a compartir una tarde contigo, después de aquella tarde desastroza que nos obligo a alejarnos. Quería sonreir como loco por el solo hecho de tu ingenio y buena compañía.

Por las noches intentaba encontrarte en un sueño y pocas veces lo conseguí, y era solo tu mirada alejada e indiferente… distinta a la sonrisa que existía en ese par de ocasiones que compartimos.

Cuando salía por las tardes te encontraba sentado siempre en el mismo lugar. En ocasiones coincidíamos mientras caminábamos y muy pocas veces cruzábamos la mirada. Siempre percibía la hostilidad en tu presencia y la frialdad de tus emociones. Una sensación rara…

Recuerdo una noche en que caminabas completamente ebrio con tus amigos; me desbarató por completo verte así, como perdido en un espacio que estabas haciendo tuyo, y aunque supe controlar que me afectaba, por dentro mis emociones pedían a gritos correr y ayudarte. Odie tanto la impotencia de no poder hacer nada por ti… en silencio.

Entendí que bastaron uno o dos días quizá para sentir, y descubrir en ti, lo que pocos de quienes te rodean han descubierto. Fue entonces cuando desapareciste.

Esos días fueron tristes. No había mejor explicación: te estaba extrañando. Y actué por instinto consiguiendo algo peor que una fortaleza alrededor tuyo.

Y así pasaron los días, semanas y meses, tantos que olvidé existía una emoción.

Entonces recordé que se acercaba tu día y solo acerté en escribir en una red social “Feliz cumple“. Y tal vez fue el mejor pretexto para volver a conversar, primero en un medio tan frio que con los días se volvió cálido. Era la sensación que provocaba el saber que ahí estabas, era la intención de encontrarte y platicar como había sido mi día, saber cómo había sido el tuyo, si estabas bien… en fin.

Días después, en una noche de otoño, volvimos a encontrarnos en un parque.

Y te encontré lleno de vida y con una sonrisa espectacular. Era la emoción de un abrazo especial, un abrazo lleno de emociones y complicidad por el aprecio que volvió a nacer en un instante. Fue un momento de esos, muy pocos, que suceden en la vida y quizá el más sincero que tu y yo nos habíamos dado.

Fue romper con el silencio que nos rodeaba después de tantos y tantos meses, era encontrarme en la mirada de un ser lleno de luz y sonrisas. Era cerrar aquel ciclo que nunca pude terminar…

Unas cuantas noches fueron suficientes para dejar atrás y alejarme a vivir mi vida con la seguridad de que todo estaba tranquilo y la hostilidad había terminado.

Poco tiempo paso y empezamos a compartir momentos con el corazón y la honestidad de una amistad; noches de conversaciones perdiéndonos en el universo siendo libres y sin reserva, era disfrutar.

Se volvió una terapia encontrarte, pues cada uno de tus abrazos me permitían olvidar el mal tiempo. Tu actitud y sinceridad hasta hoy me sorprenden y es que en medio del “exilio” no pensé encontrar un punto de referencia que distinguiera mi vida de lo austero y gris.

Sabes? No encuentro una palabra que describa lo que tu amistad y complicidad significan para mi.

“Deja tus pies en libertad y permite que tu cuerpo te conduzca a la sensación que provoca una amistad entera. Camina en el viento que yo seguiré de cerca tus pasos hasta que el ocaso de nuestra vida nos encamine al final. Seguro estoy de encontrarme con tus manos cuando el vuelo se detenga y con los ojos cerrados podrás encontrarme cuando se necesario, pues ahí estaré.

En tu piel habita el brillo de una estrella y en tu voz, el aire fresco que cicatriza las heridas. Vamos amigo, aun nos queda un buen camino que recorrer…”

Hoy te quiero cerca del corazón, has sido mi fortaleza por tanto tiempo y como tal mereces todo mi respeto por que la amistad que me une a ti es singular, fantástica, divertida y siempre leal. Gracias siempre por tu consideración y por tu actitud.


Te amo apá!

Ray.

Modismos


(Léase este post con música clásica de fondo: se recomienda Bach, Mozart o Vivaldi. Asimismo se recomienda leer tomando una copa de tinto sosteniéndola entre el pulgar y el índice.)


Cada vez miro con pesar cómo es que el lenguaje ha perdido ese adorno y esos adjetivos tan bellos que ahora la modernidad ha parecido dejar en el olvido. En el afán de síntesis dejamos fuera elementos que pudieran realzar o enaltecer nuestras expresiones habituales; es por eso que propongo una modificación al sistema coloquial del habla cambiando sencillas frases por oraciones más apropiadas y elegantes.

1.- Diga: "en su porte plebeyo, casi malandrín y el tezón de sus músculos se adivina una potencia de libido desconocida" en lugar del vulgar "ese chacal está bien bueno".

2.- Cambie: "podría tomársele por una fémina si no se pudiesen predecir unas incipientes formas masculinas debajo de sus ropas" en vez del burdo "eeeeeeeeeeeeella, la torcida".

3.- Modifique: "requiero un brebaje de preparación fermentada cultivado a temperaturas similares a las glaciales y servido en un envase de vidrio" antes de decir "¡necesito una chela bien helodia!"

4.- Exprese: "mas en ocasiones, conforme avanza nuestra rutinaria semana, es necesario al final de toda nuestra jornada laboral enfrentarnos a desestresantes y recreativas actividades que involucren el esparcimiento y la diversión" en reemplazo del vil "¡Vámonos de fiesta el sabadrink!".

5.- Utilice: "aquel muchacho, ignorante de su entorno, carece de las facultades para notar que el que dice ser su novio dona su cuerpo a festines carnales con más de un individuo" preferentemente para decir "a ese güey su novio le pone el cuerno con un chingo de vatos".


Después de estos sencillos consejos, usted podrá darse a entender con mayor claridad y sin necesidad de sonar grosero, arrabalero o naco.

alternBRUNO°°

miércoles, 5 de octubre de 2011

STEVE JOBS (O EL HOMBRE QUE CAMBIÓ AL MUNDO)


Hace unos momentos la noticia se corrió como pólvora: el co-fundador de la empresa de la manzana se iba de este mundo tras luchar con su cáncer pancreático. Inmediatamente entré a las redes sociales y millones de personas lamentaban tal noticia. ¿Acaso un sólo hombre es capaz de lograr tal movimiento de masas? Al parecer Steve Jobs lo consiguió, siguió siendo noticia aún en su muerte.

Y es que me puse a pensar tan pronto me enteré ¿qué habría sido del mundo sin las ideas de este señor? Yo sólo me enamoré de dos de sus productos: el iPod y la MacBook. Sin el primero, muchas tardes no hubieran tenido soundtrack, mi práctica de idiomas sería supeditada a cargar con libros y copias, taaaaantos vídeos que he reproducido habrían sido sólo en la computadora... Y de ésta última ni hablamos: la estabilidad, elegancia y poder de las computadoras Mac son, para aquel que las ha probado, inigualables. Después de años con la competencia encontré en la MacBook lo que había buscado. Viene a mi mente la presentación que hice gracias a KeyNote para mi examen profesional: sencilla, elegante y "vendedora". Sin la computadora y sin el software hubiera sido difícil para mí haberla hecho en Microsoft o alguno de sus programas clásicos.

Dicen que tres manzanas han cambiado al mundo (una fantasiosa, dos reales): la de Adán y Eva, la de Newton y la de Steve Jobs. Estoy seguro que al menos la gente de mi generación tiene entre sus cosas un iPod, un iPhone, un iPad o una Mac... Justo ayer se hacía el lanzamiento del nuevo iPhone 4S. Hoy esa noticia ya no será noticia pues la partida de este hombre encabezará las charlas de los geeks en todo el mundo. Irónicamente, ahora Jobs está en su propia iCloud.

¡Gracias por todo Jobs! ¡Nos vemos pronto!

martes, 4 de octubre de 2011

YO (NO) TE AMO

Siempre he pensado que soy una persona cuyos antecedentes lo han hecho esperar cosas diferentes de la vida y ver ésta desde una perspectiva poco ortodoxa. En este sentido, no soy de los que se conforman con el ideal de vida de la mayoría, que tiene una vida "estándar" o que espera de las relaciones lo mismo que el resto de los hombres del pink team.

Hace unas semanas escuché de voz de alguien esas dos palabras que no me gusta escuchar de un hombre cuando no hay razones suficientes que lo sustenten: "te amo". En lo que creo para muchos sería lo mejor que les pudiera pasar (al menos en esa etapa de la vida en la que están), el haber escuchado eso de alguien habría representado un motivo para establecer una relación y tratar de ser "happily ever after". Por el contrario, cuando sé que no se tiene razón para decirme eso (toda vez que la convivencia, lo bueno y lo malo, así como lo necesario para llegar a esa etapa no está presente) simplemente salgo huyendo y muy rara vez vuelvo a ver a esa persona.


Yo soy de los que creen que decir "te amo" es algo que se debe hacer con mucho cuidado y no andar por la vida diciéndolo tan fácilmente como uno dice "gracias" o "por favor" (claro, en el mejor de los casos que lo hagas, bestia). Amar, lo que se dice amar, no es la misma pendejada que leo en Twitter donde dos weyes tras salir un mes ya se dicen públicamente "te amo".... ¿Pero en qué momento?! 

No se confundan lectores: el amor no es atracción, no es pasártela bien con alguien o un requisito a decir toda vez que el cabrón en cuestión coge como un dios. No, eso se llamará de todo menos "amor". Si tú lector realmente lo has sentido sabrás que es un sentimiento que lleva algo de tiempo cultivar, que se sustenta en amar las cualidades y vomitar los defectos del otro, que tiene por antecedentes buenos y malos momentos, experiencias que no necesariamente tienen que ver con la relación y con otros tantos factores que nos hacen realmente, tras algunos (muchos) meses o años, poder decir "te amo" con la seguridad de que ese sentimiento es justo y no es una moda.

Yo nunca he visto esa película que se llama "Cómo perder a un hombre en diez días" y al momento de que escribo esto me pregunto si una de esas cosas es decirle "te amo". Es muy triste en mi caso porque aunque me esfuerce, difícilmente podré ver a esa otra persona de la misma manera una vez que ha hecho "su confesión". Y no, no es algo que sea de ahora, es algo que me ha pasado desde que tuve derecho a una credencial del IFE y que con el paso de este tiempo se ha mantenido inamovible.

"Te amo" fue lo que dijo... y tuve que reprimir las ganas de decirle "yo a ti no, y con esto que me acabas de decir, nunca lo podré hacer".