lunes, 18 de julio de 2011

¿60,000 JODIDOS?

La columna de Ciro Gómez Leyva de hoy lunes en Milenio hace una crítica o una señalización de que 1 de cada 10 jóvenes que se presentaron al examen de la UNAM, y que ayer obtuvieron resultados, se quedaron con un lugar para estudiar una Licenciatura en esa Institución. Menciona que "en números brutos significa que 6 mil ganaron y 60 mil se hundieron; que a los 19, 20 años no han podido sortear un filtro elemental. Son 60 mil muchachos que durante 15 años se levantaron a las cinco, seis de la mañana, estudiaron y pasaron exámenes; 60 mil ilusiones quebradas en una tarde lluviosa de verano. De repente todo convertido en polvo y cenizas. Ninis, rásquense con sus uñas" (si algo me gusta de este señor es su atolondrada retórica disfrazada de hechos contundentes).

Y entonces uno como no-periodista pero sí como crítico se adentra a las listas de resultados de la UNAM para observar con ojos propios la catástrofe que Gómez Leyva pone en relieve  y que sin duda es lo peor que a México le ha pasado... en julio (no se emocione). Me pregunto si el señor Ciro anotó cuántos alumnos con menos de 50 aciertos se ven en todas y cada una de las carreras que se ofertan. Déjeme jugarle más al abogado del diablo: considere Usted que un alumno "promedio", uno de esos que Usted o yo quizá fuimos desde siempre, tiene un 8.0 como global de aprovechamiento, algo que se considera "normal" (y si no me cree, revise las convocatorias de ingreso a estudios de Maestría en donde el promedio mínimo aceptable es ese... y en muchos casos hasta el 8.5 se pide lacónicamente). En fin, regreso a mi abogacía satánica. Con una calculadora del tipo Tigre Toño sacada de caja de cereal podemos hacer una simple y sencilla regla de tres (pensando en que no tuvo en 3er. grado a un o una maestra de típico modo SNTE porque entonces ni eso sabe hacer) en donde veremos que los aciertos que equiparan a un "8" en el examen de la UNAM son nada más y nada menos que 96 respuestas correctas.


Entonces, sea Usted tan amable de entenderme cuando le digo que menos de eso es hablar de alumnos mediocres que se la pasaron con 6 o 7 como común denominador de sus estudios en bachillerato. Sí, sé que la misma UNAM promueve que se ingrese a algunas de sus carreras con menos de esos 96 aciertos (Historia, 80; Pedagogía, 77; Contaduría, 62), no obstante, hallar alumnos (inserte risas de fondo aquí) con 26 aciertos por ejemplo me lleva a pensar que las cosas con muchos mexicanos están realmente jodidas.


Y sí, quizá el señor Gómez Leyva diga que ya tenemos nuevos ninis porque o no aprobaron o porque no consideraron una segunda opción de escuela (bueno, pero si iban a obtener esos mismos resultados ¿para qué?). Y volvemos a caer en la típica excusa mexicana: "pinche __________" (inserte sobre la línea el nombre de la persona, de la institución, del examen o de lo que sea a lo que Usted quiere echarle la culpa... de su propia incompetencia). Siempre hallaremos a alguien que tiene la culpa menos nosotros mismos. ¿Cómo es posible que como alumno me sienta orgulloso de decir que entré a la Universidad con 60 aciertos (equivalente a 5.0 de calificación)?! ¿En realidad de dónde saco argumentos para decir que me merezco un lugar en una institución que va a formarme para la vida?


No, no se equivoquen. Dejando de lado los pocos casos de alumnos que por uno, dos o hasta tres aciertos no pudieron entrar (caso de medicina que con 101 aciertos mínimos encontré a dos o tres que tuvieron 99 o 100... y a quienes les pintaron dedo), aquellos que de plano están por debajo de lo que se considera necesario en un alumno no tienen ni siquiera el derecho de quejarse, no deberían recibir el apoyo mediático de gente como Gómez Leyva que casi los coloca en la sección de "mártires express del siglo XXI" en la Biblioteca Vasconcelos. Todos y cada uno debemos asumir la responsabilidad de nuestra formación y no esperar que el sistema público, con todas sus carencias, debilidades y recovecos, sea quien nos proporcione todo lo que necesitamos porque así no es y no será.


Si la escuela no te enseña a leer, agarra un libro por tu cuenta y lee. Si no tienes espacios donde practicar la escritura, blogger te la pone sencilla. Si tus maestros son peores que las grabaciones de Anahí en esa novela asquerosa del 2, te haces de recursos adicionales que permitan subsanar todos los faltantes en tu formación y no te limitas a un cómodo y mediocre "es que el maestro nunca me lo enseñó". Sí, la responsabilidad es de cada uno. Yo me sumaría al enojo (quizá llamado así) de aquel o aquella que por un acierto no va a estudiar ¡Joder! Tan lejos y tan cerca. Sí, sentiría una de esas frustraciones que no son padres.


"Pongámosle fecha, pues, y no nos sorprendamos cuando se aparezcan esos 60 mil fracasos, esas 60 mil desesperaciones por romper el cascarón" sigue rezando Gómez Leyva. Y a menos de que yo vea cosas que no son, sutilmente culpa a la UNAM de esos 60 mil "fracasos" como él los llama. Yo creo y siempre creeré que el que merezca un lugar en cualquier universidad es porque ha demostrado que lo merece ¿con qué cara yo gobierno pediría a cualquier universidad que abriera más espacios o asignaría yo más recursos para que menos se quedaran fuera con reportes de gente con 40 aciertos o menos en una prueba que, además, es extremadamente sencilla y que no apela más que al razonamiento crítico? ¿CÓMO?!






No Señor Gómez Leyva: esos menos de 60 mil (descontando a los que ya mencioné antes) que NO merecen estudiar por dejarse llevar por la mediocridad, por la pasividad y por el conformismo son los únicos responsables de quedarse afuera. Nadie más.


El Editor.

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en tu nota, y no.

    Yo quiero preguntarte que pasaría - sabemos que no en esas cantidades- pero que pasaría si de 60mil que presentaran el examen 30mil tuvieran 70 aciertos ( en promedio, que es lo que te piden para pasar) , y solamente existen 6mil o 10mil vacantes, donde meterían a los otros 20mil?

    Y te lo digo porque yo lo viví, nunca he sido una alumna mediocre o conformista, y cuando hice mi examen para la UNAM casi casi conté las que YO estaba segura tenía correctas y claro que entraba! claro que tenía un lugar! pero eramos como 400 aspirantes para una carrera que en total ( entre todas las sedes) tenía cerca de 50 lugares, osea 50 de 400 se quedarían.... haciendo una regla de tres te digo que solamente el 12.5% de los aspirantes podrían estudiar - independientemente de sus aciertos o no.

    ¿Que pasa si de esos 400, 200 sacan aciertos suficientes? solo hay 50 lugares...

    No sé si sea cierto o no, pero tuvimos un profesor en la prepa que nos lo dijo: "esfuércense para aumentar sus posibilidades, pero al final mucho depende del azar, porque la verdad es que no hay lugares para todos".

    No sé si sea azar o como lo hagan, o tal vez soy muy optimista, sé que el sistema educativo y social de México es para llorar, pero yo quiero saber, ¿Qué pasa cuando el número de aspirantes que pasa el examen es mayor a las plazas "disponibles" para la carrera?

    Cuando salieron mis resultados, "me faltó un acierto" ... desistí de intentarlo porque el tiempo pasa y es cabrón, así que busqué otra opción educativa a mi alcance. Siempre quise estudiar en la UNAM y tal vez un día lo haga, la cosa es que en mi humilde opinión, lo que está mal es el pase directo, ese que obtienen realmente estudiantes en su mayoría abajo del promedio, y que muchas muchas veces, desertan a la mitad o antes de la carrera, pero ya dejaron a muchos otros sin lugar para entrar...

    ResponderEliminar
  2. Yo estoy completamente de acuerdo en que eres responsable de llevar tú educación hasta donde quieras. Ya me ha tocado encontrarme personas en la carrera que son mediocres, flojos e incluso estúpidos. Pero no creo que todas las personas que hicieron el examen y no pasaron sea porque son mediocres y conformistas. Estoy completamente a favor de que el pase directo que les dan de la prepa es el culpable de que muchas personas se queden sin un lugar y que ademas baje el nivel académico general. Lo digo porque me toco ver en la carrera donde entramos 90 personas por salón (con evidente sobre cupo)que al final del semestre quedáramos 70 y al siguiente semestre ya eramos 50, ni hablar del tercer semestre. Cabe mencionar que cerca del 95% de los alumnos que desistieron fueron los del pase directo. Y ese patrón se repetía en todos los salones que llegaban a ser alrededor de 20, échale cuentas. Hay carreras o planteles donde ni siquiera les piden el 8 de promedio para pasar directamente a la universidad y francamente yo pienso que si es mucho mas difícil sacar un puntaje adecuado para tu carrera en el examen que un chingado 8 en la prepa. Claro todo esto sin excusar a las personas que sacan puntajes de 23 o 40 aciertos, eso si es una vergüenza.

    ResponderEliminar

¿Qué te ha parecido la tertulia? Comenta con nosotros tus opiniones!