miércoles, 27 de julio de 2011

Circulear es el Rodearse 2.0


Los seres humanos, por la manera en que somos, solemos tomar el papel de seres sociales (no en todas las situaciones, pero sí en la mayoría de ellos) por lo que nos rodeamos de personas que nos acompañen en nuestro viaje por la vida pero, ¿que pasa con aquellos que se quedan atrás?

Yo me considero una persona que gusta y, hasta cierto punto, necesita de estar rodeado de personas, de manera en que tenga un soporte (Ojo, un soporte no un pilar) que me ayude a sostenerme a lo largo de mi paso por este camino al que todos llamamos vida; Sin embargo estoy muy consciente que no todas las personas se quedan conmigo y caminan junto a mí a lo largo de él.

Alguna vez leí que en este vida existen tres tipos de personas: Los que llegan a tu vida para ayudarte a pasar por una situación, los que llegan a tu vida para ayudarte a pasar una etapa y los que se quedan para siempre y yo no podría estar más de acuerdo.

Así como somos seres sociales, también somos un sistema y como tal (consciente o inconscientemente) nos deshacemos de las cosas que nos afectan más de lo que nos ayudan, incluído de esta manera otras personas.

Es parte, creo yo, del proceso de la vida, seleccionar precavidamente cuales son las personas con las que quieres pasar el resto de tu vida (tanto amigos como pareja) y cuáles simplemente llegaron para quedarse por una corta temporada de tiempo.

Yo ya he logrado aceptar ese hecho, y créanme que me costó sudor y sangre (en término figurativo, no he matado a nadie, cálmense) y ahora, hoy por hoy, me siento bien de las decisiones que he tomado a lo largo de mi recorrido.

Y en efecto, las personas necesarias han estado en las situaciones correctas, como aquel texto que leí, individuos han estado conmigo en situaciones específicas, en etapas de mi vida y ahora puedo visualizar perfectamente quienes estarán conmigo hasta que estire la pata; El chiste es ver a aquellos sujetos como participantes cruciales de nuestras vidas, influyentes en nuestras decisiones y de ayuda necesaria.

"¿Porqué lo dejé entrar en mi vida?" "Maldigo el día en el que lo conocí" "Fue un tropiezo más en mi lista" son tan sólo algunas de las frases que he oído, y que incluso yo he dicho, que ahora me parecen innecesarias, tanto mal o bien que haya hecho tal o cuál persona en nuestra vida, ayudó de manera sistemática a que arregláramos algo en nosotros, que cambiáramos nuestra manera de las cosas; Fueron esas personas que significaron algo en la vida y que, a final de cuentas, estuvieron ahí.

Fuera un novio, un mejor amigo, un familiar, estas personas en su momento fueron significativos para nosotros y estoy casi seguro que nos ayudaron a conocer a otras personas mucho mejores, incluso de las que duran para toda la vida.

Comenzar a aceptar el hecho de que no todas las personas se van a quedar con nosotros hasta el fin de los tiempos es tan sólo el primer paso para poder conocer y aceptar a otros individuos en nuestra vida.

Aceptar la realidad y saber elegir es un buen comienzo, siempre y cuándo tu vida y felicidad no dependan de esas personas, tampoco hay que ser obsesivos chavos.

martes, 26 de julio de 2011

Experimentar = a vivir

Creo que nos hemos olvidado de vivir.

Así de sencillo, últimamente he mandado al carajo a vari@s "amig@s", y no porque me hayan hecho algo en partícular, pero me da mucha flojera la ausencia de ganas de vivir que les irradia.

Unos lo llaman globalización , capitalismo, consumismo, "estupidismo", pero para el caso la cuestión es la misma, nos hemos olvidado de vivir. La vida se ha reducido a un trayecto en que apartir de que tienes edad laboral suficiente la mayoría de los objetivos están enfocados a tener: un carro,el mejor celular, un iPad, un iPod, consolas y gadgets - aunque luego ni los sepan usar- para demostrar que eres una persona de éxito.

Comidas en restaurantes, bares o antros carísimos, ropa de marca, viajes al extranjero o aunque sea a casa de la tía Juana "allá en el pueblo", la cosa es demostrar tu estatus, tu estilo finísimo de vida.

Creo que todo eso esta muy bien, si no te olvidas de disfrutar las cosas sencillas de la vida, si los pequeños detalles ya no te hacen sonreír o sentirte feliz y pleno, tenemos un problema.

De alguna forma la sociedad dictamina ciertas pautas a seguir u obtener para "alcanzar la felicidad", entre ellas las mencionadas antes, o el hecho de que muchos no se puedan divertir y pasarla bien sin tomar hasta vomitar, y cosas así.

Lo admito, yo soy fan de los gadgets, siempre me ha gustado la tecnología, pero estoy encontra de dejar de experimentar y vivir por estar metida ahí 24/7, como los que están en el concierto y ven el escenario por la pantalla de su celular o cámara, y dejan de aplaudir y gritar por grabar.

Hay cosas sencillas que a mi me pueden hacer el día, cosas gratis o de bajo costo, cosas que incluso con ayuda de la tecnología pueden ser más fáciles, cosas que me dan experiencias, vivencias pues...

Algunos consejos para disfrutar la vida:

Camina de vez en cuando bajo la lluvia, la ropa se puede lavar ;)
Visita a tus amigos, platica con ellos, envíales un sms de saludo, tomate una chela en la banqueta, ¿desde cuando es necesario tener dinero para verlos "y salir"?
Sonrié y da los buenos días en el elevador
Acaricia a un perro siempre que puedas ( y no te muerda claro)
Aprecia y agradece las -pocas o muchas- cosas que tienes
Aprende algo nuevo todos los días ( una palabra, sobre algún lugar, sobre tu tema favorito)
Aprecia a las personas que acompañan tu camino, aprovéchalas cuando están ahí.
Dedícate unos minutos al día, nunca te olvides de ti mismo.
Escucha música.
Lee
Camina sin rumbo, solo para "ver que hay"
Saluda a un extraño
Ten una actividad además de tu trabajo o escuela, algo que te haga feliz.

¿Tú como disfrutas la vida?

lunes, 25 de julio de 2011

SI TOMA, NO USE CELULAR

De las pocas cosas que el ser humano es capaz de hacer con una precisión casi Suiza, es ponerse una peda monumental (de esas que te dejan tirado en el suelo de... ve a saber tú dónde!) y aún así tener la lucidez necesaria para tomar el celular, buscar el número del fulano ese al que aún no olvidas o aún quieres y mandar ya sea uno (o varios) mensajes escritos o hacer una (o muchas) llamadas para comunicarle eso que en plena sobriedad no te atreverías a decirle. Sí señores, los humanos podemos destruirnos aún estando ebrios.

Y aunque Usted no lo crea eso sí es algo que nunca he hecho y nunca haré porque estoy más que consciente que esas palabras sinceras, sí, que uno expresa bajo los influjos de Bacco sin duda, y por más que te esfuerces, nunca podrás borrar del teléfono del otro y dependiendo del grado de confesión será el grado de arrepentimiento que, sumado a esa cruda espantosa, tendrás durante mucho, mucho tiempo.

Después de ver esta imagen creo que dejaré el alcohol

Y ¿te has puesto a pensar qué pasa con el receptor? Ahí es donde me he ubicado casi siempre. La más reciente este fin de semana. Resulta ser que X en plena madrugada del domingo me hizo algunas revelaciones que no pensé fueran tan, cómo decirlo, graves. Estoy casi seguro que la culpa fue de sus amigos toda vez que uno, cuando anda de pedo en manada, trata de cuidar al otro de que no haga pendejadas o que no se vaya a cruzar la calle en plena luz verde. Desmiéntanme si me equivoco pero aún ebrios uno SIEMPRE procura que los amigos no hagan estupideces. Y en el caso que les medio cuento (no revelo más datos ni el nombre del susodicho para proteger mi privacidad) fue una de sus amigas la que marcó por él esperando que yo contestara (no pero m'ija: si estos tacones que suenan y este colmillo que arrastra no es sólo porque sí... ¿De dónde sacaste que iba a contestar sabiendo los antecedentes y el contexto?!). Mal ahí. Suponga Usted que tomo la llamada. De haber entendido algo (digo, no somos muy elocuentes con alcohol en la sangre) creo que no hubiera cambiado nada de las circunstancias que nos llevaron a estar como estábamos (sí, en tiempo pasado).

Ahora bien, el mensaje escrito, ese que quizá en el momento no leas con calma (yo a las 3 y algo de la madrugada estaba más que perdido en los brazos de Morfeo) pero que cuando ya siendo de día vuelves a leer con todos los mecanismo de juicio críticos funcionando al 100%... entonces sí te das cuenta "de qué lado masca la iguana". Y decía una maestra en la primera carrera que cursé (esa, esa es otra historia) que "hay que tener mucho cuidado con lo que uno dice o escribe porque las palabras tienen poder y ni el más sincero LO SIENTO podrá hacer que se olvide lo dicho". Y creo que tiene razón.

Voy terminando. Jóvenes, lo más sano para todos es que arreglen sus problemas estando sobrios y que vayan cerrando esos círculos que de no hacerlo luego les generan problemas que arrastran durante años y años. Ahora bien, como el cuerpo es débil y el grado de alcoholismo es distinto en cada uno, asegúrense que cuando se pongan la peda del fin de semana: a) apaguen su celular y déjenlo en casa; b) si lo llevan, no lo usen; c) asegúrense de acompañarse de amigos que en verdad los cuiden (no que los avienten a la boca del lobo) y d) definitivamente NUNCA, repito, NUNCA le hablen/escriban al ex novio, ex ligue, ex peor es nada a menos de que estén dispuestos a soportar las consecuencias de sus actos.

En mi caso, se llamaba... En fin.



lunes, 18 de julio de 2011

El borrego siempre se queda sin lana


Si bien somos muchas veces comparados con los animales, con los motes de "burro" pa' los pendejos, "pato" pa' los que se hacen pendejos, "Zorr@" para l@s facilot@s entre enemil diferentes apodos, la que siempre me ha dado mucha curiosidad es el de "Borrego".

En primera, pobre animalito el susodicho sale embarrado como portador del estandárte de los que tienen poca iniciativa y son relacionados hasta como servidumbre de YisusCraist, ni por dónde verle.

En segunda, en cuánto a las personas que son nombradas como "borregos", por tal o cuál cosa, me parece una práctica, que más por decisión propia, es impuesta y practicada por una gran parte de la población mexicana.

Desde que te cuentan historias de todos los monitos que "debemos y tenemos" que servir a "nuestrosalvadorycreadorqueregresaráasalvarnosysesacrificópornuestrospecados" hasta la falta de iniciativa que se le inculca a los niños desde el principio.

Porque aceptémoslo chavos, México es un país borreguista, dónde la mayoría jala para dónde los demás vayan, sino hagan la prueba, salgan a la tienda de la esquina y pregúntenle a cualquier persona, marchanta, camionero o hijo de vecino sobre el "champú" que usa o la revista que lee y seguramente obtendrán respuestas cómo "Uso el Champú que Chepina Peralta me dijo que usara en su programa" "leo la revista de chismes porqué Pepillo Origel me dijo que es literatura pura", en lugar de proponer y sugerir nuevos usos y productos para la vida diaria.

Sin embargo, es muy iluso de mi parte, y muy distanciado de la realidad, asegurar que TOOODOS en este país son borregos, porqué no es así, existen las personas que gustan de proponer trabajos y nuevas ideas, los que logran las cosas por sí mismos y que llegan a lugares dónde muchas otras personas ni se imaginan que existen.

He ahí la clave chavos, proponer y visualizar, una persona que tiene una meta fija y bien estructurada en la cabeza, logra (y esto si es ley) innovar y mejorar su alrededor y su propia forma de vida.

Que enorme diferencia existe del individuo que lleva milochomil años en el mismo puesto de trabajo, con las mismas responsabilidades y con la misma corbata a un personaje que siempre está buscando la manera de superarse así mismo (ojo, sin aprovecharse de los demás ni quererse comer el mundo, que eso ya es muy extremo).

Que enorme diferencia los que prefieren estudiar, terminar una carrera y hacer algo de su vida a esperar que "La virgen le hable" y que con padresnuestros y avemarias la vida se les va a resolver, porque es "lo que me toca y diositopadre elige por mí".

Que enorme diferencia poder decir que lograste algo por ti mismo, que te hiciste notar de entre los demás y que llegaste hasta tu meta de manera satisfactoria.

Que enorme diferencia irse de este mundo, sabiendo que dejaste algo de tí en muchas personas, que signifcaste algo importante en la vida de alguien o que simplemente te recuerdan por algo que lograste hacer.

La vida no tiene para volvernos inmortales, sin embargo, proponer, innovar y hacer si. Una persona se vuelve inmortal al momento de ser recordada ¿no es acaso lo que todos deberíamos aspirar a ser?

Ser borrego no facilita las cosas, lo único que provoca es que termines rapado y con frío, y eso, no tiene nada de perecedero.

¿60,000 JODIDOS?

La columna de Ciro Gómez Leyva de hoy lunes en Milenio hace una crítica o una señalización de que 1 de cada 10 jóvenes que se presentaron al examen de la UNAM, y que ayer obtuvieron resultados, se quedaron con un lugar para estudiar una Licenciatura en esa Institución. Menciona que "en números brutos significa que 6 mil ganaron y 60 mil se hundieron; que a los 19, 20 años no han podido sortear un filtro elemental. Son 60 mil muchachos que durante 15 años se levantaron a las cinco, seis de la mañana, estudiaron y pasaron exámenes; 60 mil ilusiones quebradas en una tarde lluviosa de verano. De repente todo convertido en polvo y cenizas. Ninis, rásquense con sus uñas" (si algo me gusta de este señor es su atolondrada retórica disfrazada de hechos contundentes).

Y entonces uno como no-periodista pero sí como crítico se adentra a las listas de resultados de la UNAM para observar con ojos propios la catástrofe que Gómez Leyva pone en relieve  y que sin duda es lo peor que a México le ha pasado... en julio (no se emocione). Me pregunto si el señor Ciro anotó cuántos alumnos con menos de 50 aciertos se ven en todas y cada una de las carreras que se ofertan. Déjeme jugarle más al abogado del diablo: considere Usted que un alumno "promedio", uno de esos que Usted o yo quizá fuimos desde siempre, tiene un 8.0 como global de aprovechamiento, algo que se considera "normal" (y si no me cree, revise las convocatorias de ingreso a estudios de Maestría en donde el promedio mínimo aceptable es ese... y en muchos casos hasta el 8.5 se pide lacónicamente). En fin, regreso a mi abogacía satánica. Con una calculadora del tipo Tigre Toño sacada de caja de cereal podemos hacer una simple y sencilla regla de tres (pensando en que no tuvo en 3er. grado a un o una maestra de típico modo SNTE porque entonces ni eso sabe hacer) en donde veremos que los aciertos que equiparan a un "8" en el examen de la UNAM son nada más y nada menos que 96 respuestas correctas.


Entonces, sea Usted tan amable de entenderme cuando le digo que menos de eso es hablar de alumnos mediocres que se la pasaron con 6 o 7 como común denominador de sus estudios en bachillerato. Sí, sé que la misma UNAM promueve que se ingrese a algunas de sus carreras con menos de esos 96 aciertos (Historia, 80; Pedagogía, 77; Contaduría, 62), no obstante, hallar alumnos (inserte risas de fondo aquí) con 26 aciertos por ejemplo me lleva a pensar que las cosas con muchos mexicanos están realmente jodidas.


Y sí, quizá el señor Gómez Leyva diga que ya tenemos nuevos ninis porque o no aprobaron o porque no consideraron una segunda opción de escuela (bueno, pero si iban a obtener esos mismos resultados ¿para qué?). Y volvemos a caer en la típica excusa mexicana: "pinche __________" (inserte sobre la línea el nombre de la persona, de la institución, del examen o de lo que sea a lo que Usted quiere echarle la culpa... de su propia incompetencia). Siempre hallaremos a alguien que tiene la culpa menos nosotros mismos. ¿Cómo es posible que como alumno me sienta orgulloso de decir que entré a la Universidad con 60 aciertos (equivalente a 5.0 de calificación)?! ¿En realidad de dónde saco argumentos para decir que me merezco un lugar en una institución que va a formarme para la vida?


No, no se equivoquen. Dejando de lado los pocos casos de alumnos que por uno, dos o hasta tres aciertos no pudieron entrar (caso de medicina que con 101 aciertos mínimos encontré a dos o tres que tuvieron 99 o 100... y a quienes les pintaron dedo), aquellos que de plano están por debajo de lo que se considera necesario en un alumno no tienen ni siquiera el derecho de quejarse, no deberían recibir el apoyo mediático de gente como Gómez Leyva que casi los coloca en la sección de "mártires express del siglo XXI" en la Biblioteca Vasconcelos. Todos y cada uno debemos asumir la responsabilidad de nuestra formación y no esperar que el sistema público, con todas sus carencias, debilidades y recovecos, sea quien nos proporcione todo lo que necesitamos porque así no es y no será.


Si la escuela no te enseña a leer, agarra un libro por tu cuenta y lee. Si no tienes espacios donde practicar la escritura, blogger te la pone sencilla. Si tus maestros son peores que las grabaciones de Anahí en esa novela asquerosa del 2, te haces de recursos adicionales que permitan subsanar todos los faltantes en tu formación y no te limitas a un cómodo y mediocre "es que el maestro nunca me lo enseñó". Sí, la responsabilidad es de cada uno. Yo me sumaría al enojo (quizá llamado así) de aquel o aquella que por un acierto no va a estudiar ¡Joder! Tan lejos y tan cerca. Sí, sentiría una de esas frustraciones que no son padres.


"Pongámosle fecha, pues, y no nos sorprendamos cuando se aparezcan esos 60 mil fracasos, esas 60 mil desesperaciones por romper el cascarón" sigue rezando Gómez Leyva. Y a menos de que yo vea cosas que no son, sutilmente culpa a la UNAM de esos 60 mil "fracasos" como él los llama. Yo creo y siempre creeré que el que merezca un lugar en cualquier universidad es porque ha demostrado que lo merece ¿con qué cara yo gobierno pediría a cualquier universidad que abriera más espacios o asignaría yo más recursos para que menos se quedaran fuera con reportes de gente con 40 aciertos o menos en una prueba que, además, es extremadamente sencilla y que no apela más que al razonamiento crítico? ¿CÓMO?!






No Señor Gómez Leyva: esos menos de 60 mil (descontando a los que ya mencioné antes) que NO merecen estudiar por dejarse llevar por la mediocridad, por la pasividad y por el conformismo son los únicos responsables de quedarse afuera. Nadie más.


El Editor.

miércoles, 13 de julio de 2011

Qué nos mueve?

Eran como las 7:15 de la mañana, el clima, templado; frente a mi "Los Guajolotes" en insurgentes sur cerca d la plaza de "Toros México" y tras de mi un Banamex de 2 pisos. Esa mañana tres minutos bastaron para cambiarlo todo. Ya habian pasado cuatro minutos de estar esperando que pasara el camión de la ruta 100 que me llevaría a mi primaria, cuando mirando el asfalto veo que un charco se empieza a mover, siento un ligero mareo, volteo a la esquina y miro el semaforo sangoloteandose de arriba hacia abajo: un temblor... me puse de nervios y empiezo a correr hacia la esquina. Me detengo, veo que no hay edificio alto que me pueda caer encima y regreso caminando a la parada de camión. Una señora de rodillas, dos adolescentes me miran como riendose, habran sido los nervios, todo se mueve y no parece parar, tres minutos pueden ser una eternidad. En cuanto el temblor termina, las sirenas de las ambulancias inundan el espacio sideral, llega el camión, me subo. Estuvo fuerte, se escucha, fuertísimo, dice otra voz, yo asiento con la cabeza y me agarro mas fuerte del pasamanos.

Atras de mi escuela, dos edificios se derrumban, dos paramedicos sacan en camilla a una mujer vestida en bata de dormir, amargo despertar. No me permiten el paso al Amado Nervo, mi primaria, nos mandan a un grupo de niños al kinder de la institución. A medio dia va Jose, la señora que le ayuda a mi tia Aurora en su salón de belleza hubicado en la colonia Roma. El DF se ha convertido en ciudad de caminantes, escuché decir a Zabludovsky, en el trayecto del kinder al salón, entre tanta gente se me pierde Jose y en vez de ir al salón cambio el rumbo hacia el centro. Rodeo mucho para llegar a mi destino, tanto que el segundo temblor me agarra encima de un camion en el que me subo y que trataba de abrirse paso en medio de un tráfico humano a la altura del viaducto. Llego cerca de la media noche al centro, a Lopez y Artículo 123 donde vive mi Padre, a sus brazos.


En tres minutos la ciudad de México sufre una transformación. El DF pasa de ser hostil a convertirse en centro humanitario. Cambia del ojo por ojo al todos somos UNO. De pronto la gente quiere ayudar, busca consolar y ser consolada.

Qué nos mueve?

Por qué la necesidad del contraste? La tragedia como medio de sensibilización?
Por qué la pérdida para valorar lo que se tiene? La esclavitud para que se dé la libertad?

Qué nos mueve?

Al final del día, lo importante es la vida.

lunes, 11 de julio de 2011

Embarrado


La televisión mexicana, en todos los sentidos de la palabra, cada vez va más de mal en peor, no sólo en cuánto contenidos de investigación y periodismo se trata, sino en las imágenes que proyectan día a día sobre los mexicanos, en sus telenovelas y "series".

Yo no se ustedes chavos, pero cada vez que me topo con el "inteligentísimo" programa de "100 Mexicanos Dijieron" me quedo más calvo por jalarme las greñas del coraje; No es posible que siendo cadenas de televisión nacional, que exportan sus programas al extranjero, ESO sea reflejo de nuestra cultura.

¿Que jefe de producción permite que siquiera ese programa tenga como conductor a un cliché andando, como es el *traga saliva* "Vítor"? ¿Y en que momento dejaron que el título del programa tuviera semejante e intencional error de ortografía? ¿Acaso esa es la manera en que quieren que el resto del mundo nos vea?

¿Que me dicen de ese "maravilloso" comercial del popular refresco dónde sale nuestro buen "Cuauhtemochas" diciendo "Pecsi"? ¿De veras se sienten muy "Orgullosotes" de que un jugador de la selección nacional haya dicho semejante palabra en un comercial a nivel NACIONAL y lo deciden usar como publicidad?

De verdad, no entiendo como es que se permita poner al aire, y constantemente, esas imágenes del mexicano, que lo único que logran es reforzar el cliché que tiene todo el mundo del mexicano; ¿Y saben que es lo peor? que todavía se quejan de que programas como Top Gear critiquen al mexicano con argumentos que nuestra propia televisión les está dando a diestra y siniestra.

Pero ahí andan viendo su "100 Mexicanos Dijieron" y tomándose su "Pecsi", pero dios nos libre que hablen mal de México, porqué arde Xochimilco; Que pinches divertidos son los chistes de gallegos ¿Veá?

Por si fuera poco, la única imagen que gustan proyectar de los homosexuales es el de loca, que le encanta chismear, meterse en todo y que habla como si tuviera un dildo atorado. No señores, temo decirles que no todos somos así.

Que si el gay que resulta ser "la mejor amiga" de la protagonista, que si el tío amanerado que no hace más que torcer las manos y llorar, que si el estilista que tiene delineada la ceja y pintados los chapetes ¿y para que? para usarlos de mofa o de broma, siempre resultan ser los personajes que "amenizan"el momento con sus comentarios cotorros.

¿En que momento la televisión comenzará a proponer productos de verdadero valor nacional, que reflejen al verdadero mexicano? Al trabajador, al que sabe de otras cosas, aparte de telenovelas y fútbol; Cuándo comencemos a exigir programación de calidad y no caricaturas de nuestras personas.

Yo no se ustedes, pero yo ya me cansé de salir embarrado en dos clichés totalmente mal direccionados.


jueves, 7 de julio de 2011

Sangre y placer: Love is death.


Deliciosa tarde en que la neblina oscureció el jardín de la casa, apenas alcanzaba a ver los rosales que estaban sembrados cerca del muro que encierraba aquel paraíso. Cada rosa envuelvía un mundo digno de ser admirado por todo el ciclo que atraviesan hasta convertirse en la más pura expresión de vida.

Me había preparado un té exquisito de manzanilla con un toque de miel y vainilla y desde un sillón en la sala me detuve a observar como empezaba a caer la lluvia sobre el pasto verde haciéndome recordar aquellos días de mi infancia en los que corría contento de un lado a otro, brincando en los charcos de agua y tirándome a la tierra para sentir como las gotas caían sobre mi rostro, a veces intentando mantener los ojos abiertos pero cerrándolos tan pronto se acercaban a mi por el mismo reflejo corporal.

Era mi inocencia la que me mantenía vivo y sonriendo aunque a veces aislado en un mundo donde solo escuchaba voces y gritos desesperados. Más de un cuarto de siglo ha pasado desde entonces y hoy mi vida se ha transformado.

Estando a solas recuperaba mi esencia, disfrutando lo que me hacía sonreír y vivir lo que me mantenía despierto después del infierno que recién había atravesado y que casi terminó con mi vida.

Encendí un cigarrillo y coloqué un disco compacto en el reproductor de audio en la sala. Me levanté con la taza de té en mano y el cigarrillo entre los dedos. El recuerdo me hizo caminar a aquella habitación en el segundo nivel…

Lentamente subí las escaleras y me detuve a observar el vacío de la casa… entonces escuché su voz. Bebí unos sorbos de té caliente y seguí mi camino hasta detenerme en la puerta al final del pasillo.
Abrí cuidadosamente y empece a ubicar el espacio que tantos días permaneció cerrado. El closet aun abierto como la última vez en que empaqué su ropa para devolvérsela, el mueble del vestidor sin sus pertenencias y con los cajones vacíos hasta de recuerdos, el sillón de la televisión aun conservaba la ropa con rastros de sangre después de esa cruel pelea en que perdí mi dignidad y mi orgullo quedó sobre la alfombra. Mi respiración empieza a agitarse y mis manos llevan la taza de té a mis labios. Caminé al pie de la cama y recordé esa última mañana en que desperté con las emociones revueltas. Fue la última vez que dormí ahí con su cuerpo, mientras su mente descansaba en un espacio ajeno al mío.

El momento había llegado.

Mis ojos empiezaron a reflejar el brillo del deseo y la ira empezaba a carcomer cada célula de mi cuerpo. Ese lugar había dejado de ser habitable…

Caminé alrededor para recoger mis pasos y lo que quedaba de mi dignidad. Vuelví mis pasos a la entrada y caminé al pasillo para recorrer por última vez el lugar que me mantuvo tanto tiempo exiliado de mis propios sueños y de mi misma realidad. Esa jaula que me hizo revivir la pesadilla de un infierno que no era el que tantas veces fue exquisito dominar. Solté la taza al pasar por el descanso de las escaleras, escuché claramente como se quebraba al azotarse en la madera del piso, caminaba lento por la sala y la cocina hasta salir al garaje donde guardaba lo necesario para el final.

Volví dentro y desde arriba empece a regar suficiente gasolina para terminar con los recuerdos físicos de un mundo que me inquietaba ya. Entonces podía escuchar el silencio y ahí encontré mi voz desesperada reclamando revivir mi espíritu.

Bajé las escaleras para vaciar el otro bote de gasolina sobre la sala, el pasillo, el recibidor y la cocina. Tomé mi abrigo y sin derramar una sola lágrima dejo caer un cerillo encendido en el charco de combustible próximo a donde me encuentraba detenido en el tiempo, en segundos las llamas empezaron a consumir lo que no quería más en mi vida.

Encaminé mis pasos a la entrada y encendí el auto manejando a la puerta que da a la calle. Ahí me detuve un momento para salir del auto y, sintiendo la lluvia en mi rostro y mi ropa, ví como la casa ardía por dentro reflejando las llamas intensas a través de las ventanas de la planta baja y el segundo nivel. Era momento de irme para dejar todo eso detrás de mí y así liberar el recuerdo de mi mente y para poder perdonar y… olvidar.

Encendí el motor y lentamente avancé sobre la avenida, las gotas de lluvia empezaban a azotar el parabrisas provocando un ruido ensordecedor que dejé de escuchar en el momento que los recuerdos empezaron a desfilar en mi mente. Primero las sonrisas de la impresión de los primeros meses y al final el dolor de los últimos en que mi tranquilidad quedó aniquilada por la astucia de aquel que venció al rey en la conquista que se convirtió en la más cruel de las batallas de mi vida.

La oscuridad caía … no sé cuanto tiempo había manejado desde esa tarde en que decidí abandonar la casa donde pasé mis días con él hasta el momento en que volví a al apartamento que estaba lleno de mi esencia, de mis sueños y de mi realidad. El mismo que no debí abandonar nunca para, equivocadamente, vivir la realidad de otro.

Esa noche estaba tan cansado y desgastado emocionalmente que preferí tomar un baño de agua caliente para después acomodarme en mi cama y descansar hasta que la luz del siguiente día me despertara.

Amaneció tan nublado que la lluvia no demoró en caer. El paisaje lucía melancólico y en la avenida veía personas envueltas en gabardinas y paraguas para protegerse de la lluvia, la velocidad de los autos salpicando agua y unas cuantas sonrisas marcando la diferencia en la austeridad del mundo allá afuera.

Encendí la música y caminé al baño para ducharme con agua caliente. El vapor inundó la habitación y aun en el ruido pudé escuchar mi respiración y unos cuantos suspiros clamando el deseo del final. Poco más de una hora y cerré las válvulas de agua para secarme y salir a vestirme con la misma sobriedad de los días en los que mi presencia sobresalía entre los que me rodeaban.

Decidí no ir a la oficina.

Hace días ya en que había seguido sus pasos, calculaba sus movimientos y el tiempo que le toma ba cada una de sus actividades. Después de todo, el horario en su empleo me permitía acercarme más a lo que realizaba cada día de la semana. Esa era la mañana de un domingo…

Después del baño dedico un par de horas para acomodar el apartamento que desde hoy será mi nueva casa. Es poco más de medio día y debo apresurarme …

El tráfico de la ciudad era tranquilo y me permitía manejar disfrutando de la lluvia que había vuelto a caer, me detuve para estacionarme fuera de una pequeña cafetería cerca al centro de la ciudad, elegí una mesa cerca de la ventana que daba a la calle principal… tarde o temprano pasaría caminando para volver a su casa. Encendí un cigarrillo mientras me servían el café que había ordenado.

Los minutos pasaban lentos mientras tomaba mi bebida caliente y fumaba el cigarro que sostenía entre los dedos. Alcanzaba escuchar la conversación de los que ocupaban las demás mesas y me perdí en el silencio de mi mente, había esperado tanto.

I smell desire, i taste what is forbidden.

Una hora después pasó caminando frente a mí, dejé un billete sobre la mesa y me levanté para caminar debajo de la lluvia, por momentos apresuraba mis pasos pues sentía que le perdía de vista, una calle de distancia me separaba de él.

La lluvia empezaba a caer cada vez más fuerte mojando mi piel debajo de la ropa, entonces ví que entró en un edificio antiguo, empecé a desesperarme y le seguí hasta introducirme en el mismo lugar, ví como estaba detenido frente a una de las habitaciones del lugar…

Cientos de velas encendidas iluminaban la oscuridad del espacio y un par de personas abandonaban el lugar, estamos solos. Me acerqué discretamente y observé que se había detenido a conversar en silencio y entonces supliqué escuchar el murmullo de sus labios como cuando se acercaba a mí para mentir en mi oído.


















Era el santuario del pecado escondido detrás de aquellos que se detenían un momento en este espacio oscuro. Caminé sigilosamente hasta colocarme detrás de él y cuando notó mi presencia volteó la mirada y se sorprendió al verme sonriendo detrás de él.

- Hola - Dijo casí en silencio y con una sonrisa en los labios.

Sin responder a su saludo enterré el cuchillo que llevaba escondido en el abrigo, se desplomó llevando sus manos a la herida en su estómago que empezaba a sangrar hasta escurrir manchando el piso sagrado. Sus ojos permanecían tan abiertos como nunca lo había observado.

Cayó sobre sus rodillas abrazando mis piernas, y de una patada le hice que me soltara, caminé sin dejar de mirarlo. Desesperado empezaba a arrastrarse hacia la salida de la habitación. Tomé el revolver en mis manos y quité el seguro.



- Hasta nunca Daniel.

Un disparó se escuchó rompiendo el silencio dentro de la iglesia, algunas palomas volaron desesperadas y el aire apagó algunas velas en el altar principal. Afuera caía una tormenta que apenas permitió se escuchara el ruido del balazo.

El asesino caminó apresurado a la salida lateral del recinto y empezó a caminar entre la gente que corría desesperada para cubrirse de la lluvia. Unos cuantos minutos después la sirena de una ambulancia se escuchó cerca y varias patrullas rodearon el lugar.











Se detuvó en una esquina arriesgándose a ser identificado por alguno y entonces observó como sacaban el cuerpo cubierto con una sábana blanca parcialmente ensangrentada y mojada por la lluvia, el agua completamente roja empezó a escurrir sobre el atrio. Las campanas de la iglesia empezaron a ser sonadas y las personas se detenían a observar con incredulidad.

Fue entonces cuando volvió a su auto con la mirada distraída y con una sonrisa delicada y peligrosa. Manejó hasta perderse bajo la intensa lluvia que empezaba ya a calmarse.


El día en que la oscuridad entró en el lugar donde, dicen, los pecados son perdonados... Love is death.





The Legendary King Ray

miércoles, 6 de julio de 2011

Some people are gay...

Some people are gay...

En serio, no veo cual es el big deal con que te acuestes con alguien de tu mismo sexo... Veía "The Real L Word" el otro día - nomás por no dejar -y precisamente una de las protagonistas habla de ese problema tan recurrente, común y ya casi estereotipado que tenemos las personas que pertenecemos - así tipo clasificación de películas- a la "comunidad LGBTTTI", y es que es impresionante la cantidad de personas que se escandalizan, se asustan, se asombran, se enojan y hasta amargan la vida por el hecho de que nos besemos, acostemos y acurruquemos con alguien de nuestro mismo sexo.

Osea.. ¿tan importante es con quien se haga el intercambio de fluidos?, peor son aquellos -los llamados homofobicos- que toman una bandera cual si fuera una guerra, o los religiosos que afirman que nos vamos a quemar en el infierno por disfrutar nuestra sexualidad con quien se nos da la gana, o los padres que le retiran "su amor" a sus hijos por esta situación... ¿Por qué provoca un shock? ¿Por qué está "mal"? y cuando pienso en tantas madres que aman a sus hijos asesinos, golpeadores, rateros, hijos de puta - literal y figurado- y otras tantas que "no pueden" amar a sus hij@s gays... ¡Vaya incongruencia!

Y es que por más que no analizo no entiendo cual es el problema... no dejas de ser hij@, hermana@, amig@ o compañer@, o buena persona, ciudadano, o empleado. Nosotros también pagamos impuestos, trabajamos, estudiamos, pensamos, sentimos, cagamos y mentamos madres... si, igual que los heterosexuales - ¡aunque ud. no lo crea!- ¿entonces?

No es una enfermedad, ni se contagia, eso es una pendejada, tengo amig@s totalmente heterosexuales que van a los clubes gay y salen tan heterosexuales como entraron... Creo que es momento de analizar que es lo que realmente importa como sociedad, como familias, como amigos... Ya hay demasiado dolor en el mundo, como para herir a las personas que queremos basandonos en con quien quieren pasar la noche... ¡Maduremos!

Some people are gay... Get over it!