lunes, 9 de mayo de 2011

Esperemos que así sea


En un mundo dónde existimos chorrocientos mil millones habitantes (iba a buscar la cifra exacta pero me dio huevita), es imposible que dos personas sean o reaccionen de la misma manera ante tal o cual situación, de ahí lo bonito de la diversidad.

-"Es que ¿Porque si yo le dije esto el no me respondió con aquello otro?"
-"¿Porque no piensa en mí? yo imaginé que estaba haciéndolo por mí"

Son tan sólo unas de las frases (muy genéricas) que he escuchado y que incluso he dicho yo, al momento en que una persona nos sorprende y no reacciona o responde de la manera en que nosotros pensábamos ( o debería decir "Queríamos").

Y es eso, uno de los grandes problemas de las relaciones humanas, tanto de pareja como de amistad, cuándo comenzamos a esperar cosas de las personas, en lugar de dejar que ellas actúen de la mejor manera en que lo crean posible y de esta manera nos sorprendan.

Es cierto, que muchas veces, al dejarnos sorprender no recibimos la respuesta que queríamos, sin embargo, es importante considerar que la otra persona no está pensando lo mismo que tú, ni va a hacer lo mismo que tú, al contrario, al tener su propia individualidad y manera de pensar, puede hacer y decir lo que el crea correcto, aunque a nosotros no nos parezca.

Y creánme, chavos, aprender y reconocer eso ha sido de las cosas que más me ha costado lograr (a mis 24 escasos años), pero que más agradezco haberlo hecho, crearte expectativas o una imágen sobre otra persona lo único que va a hacer es que te desilusiones, mejor busca ser sorprendido, le da más sentido a la situación.

Si algo he aprendido es a no esperar nada de la gente y a no esperar que una persona reaccione de la misma manera en que yo lo haría ante tal o cuál situación, porque simplemente no somos iguales ni busco encontrar a alguién igual a mi, sino que chiste.

Les propongo, la próxima vez que comiencen a idealizar o esperar cosas de la gente, a ponerse a pensar en sus propias decisiones y dejar que las otras tomen las suyas, buenas o malas, ellos tienen que tomarlas.

Y en lugar de esperar, comencemos a dejarnos sorprender.

A final de cuentas buena o mala, no dejará de ser una sorpresa, y eso tengan por seguro que será un momento importante en su día.

2 comentarios:

  1. La vida sin sorpresas…mm, no gracias

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  2. Por eso digo que es mejor dejarse sorprender y dejar de esperar por ello.
    Gracias!

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