lunes, 30 de mayo de 2011

Lo Siento


Los sentimientos son lo que todos los seres humanos experimentamos a lo largo de nuestras vidas (unos días más que otros) y lo que nos hacen reaccionar, ayudarnos a comportar y (en muchos casos) tomar o no tomar decisiones, pero ¿que tanto sabemos vivirlos?

Es cierto que una persona triste, sin duda, no busca estar así toda su vida, ni tampoco una persona feliz quiera estar brincando de alegría en cada momento de su vida, sin embargo, cada sentimiento aparece a causa de algo o en indicación de algo, por lo que deben de ser tomados como tal.

¿De que manera? viviéndolos, disfrutándolos y abrazándolos.

Y haciendo eso, no me refiero al nivel masoquista y/o extremo, en el que una persona triste se tire a la vida y vea todo mal y triste o que una feliz todo lo vea positivo y lleno de color como en el mundo de los Telettubies; Sin ir a los extremos, al contrario saber reconocer para poder entender.

Disfrutar un sentimiento es de verdad sentirlo, reconocerlo y hacer algo con él; Me explico, en el momento en que un sentimiento fuerte aborde un momento de la vida, aprovechémoslo como tal y sintámoslo de verdad; Si estamos en un momento triste, entendamos de dónde viene, reconozcamos que estamos en esa situación y disfrutemos la tristeza ¿de que manera? permitiéndonos sentirla sin tapujos, ni obstáculos, si llorar es lo que haces al estar triste, llora hasta que ya no tengas lágrimas, halla la manera en que puedas sentirla de verdad; Si estamos felices, entendamos de dónde viene la alegría y saquemos provecho de ella, divirtámonos, hagamos cosas que no haríamos normalmente y ríamonos de cualquier situación, estos sentimientos están ahí por algo, lo mejor que podemos hacer es disfrutarlos mientras duren.

De otra manera, al no vivir y disfrutar el sentimiento en el momento, quedarán retazos de ellos por mucho tiempo. En lugar de sentirlos cuándo debemos, éstos vendrán y aparecerán de manera recalcitrante y en pequeñas dosis, sin permitirnos realmente palparlos y hacerlos nuestros.

Como dice el dicho "si vas a hacer algo, házlo bien" y en cuánto a los sentimientos, aplica de igual manera, dejarnos sentir todo lo que llega al momento es la mejor manera de procesar la situación y poder seguir adelante, sin dejar rastros y pedazos de áquel sentimiento que decidimos no vivir.

Repartir sentimientos a lo largo de nuestra vida es como dejar las cosas a la mitad, ni salen bien ni en tiempo ni en forma, todo lo contrario, obstaculizan nuestra forma de salir adelante y nos nubla los ojos al momento de querer actuar.

No nos hagamos pendejos, vivir un sentimiento a medias o por partes, sólo complica y modifica nuestro estilo de vida, en el momento en que decidamos hacerlos nuestros y parte esencial de nuestra condición humana, sabremos como entenderlos y digerirlos como se debe; Sino, seguiremos retomando sentimientos que creíamos que ya no existían y no viviremos el momento como debería de ser.

jueves, 26 de mayo de 2011

Despedida

Cierra los ojos, acércate y toma mi mano que quiero conversar contigo.


Ayer por la noche pensaba en ti, antes de ir a la cama a descansar recordé lo feliz que me has hecho todo este tiempo y agradecí a Dios por permitirme compartir mi vida contigo.


¿Sabes? En esos últimos días en que no había podido estar cerca de ti cerraba los ojos así como estas tú en este momento y tu imagen se dibujaba frente a mí. Lo que sentía dentro no puedo describirlo con palabras, pues el sentimiento y la emoción no permiten descripción alguna cuando hay inmensidad e intensidad en ellos.


Yo solamente sonreía.


No abras los ojos. Ten paciencia y disfrútame, alza tu rostro y atrévete a imaginar. Siente en tu piel el resplandor del amor que siento por ti y en esta noche sin luna dibuja una estrella en el cielo, una sola.


Ahora camina conmigo que te llevaré a la cima de aquella montaña. Camina lento y despacio, mientras respira mi olor en el viento y escúchame en el silencio de tu mente… aquí estoy cerca de ti, no dudes de eso. Y aquí en la cima de la montaña estaremos seguros tu, yo y lo que sentimos.






Voy a soltar tu mano, pero no me iré de tu lado… aun no. Confía en mí.


Extiende los brazos al cielo y déjate acariciar con la sutil fuerza del viento. Con tus labios saborea la frescura de la brisa y deja que tu piel refleje el brillo de esa única estrella que hoy existe en esta noche.


Hemos compartido tanto, hemos sonreído juntos y hemos llorado tantas veces. Es tiempo que me encuentres dentro de ti y me huelas cada amanecer, pero no permanezcas aquí. Continúa tu camino con la misma dignidad con la que te has mostrado, yo estaré cuidando de ti y cuando necesites recordarme ya sabes donde puedes encontrarme.


Mientras tanto seré feliz viéndote sonreír. Regresa a casa que tienes mucho por hacer y no permitas que este momento permanezca mucho tiempo en ti porque no quiero que te robe la sonrisa.


Ayer por la mañana dejé de respirar y en el momento del final sonreí al recordar el tiempo que me has dedicado con tus pensamientos y emociones. Ahora me voy a donde no puedes seguirme. Esa única estrella que dibujaste en la oscuridad de esta noche y que aparecerá cuando abras los ojos… soy yo.




"Escribe con las estrellas y encuentra la tranquilidad en tus emociones..."



Para mi amigo Rodolfo.




Ray.

lunes, 16 de mayo de 2011

Seis Pies Bajo Tierra FTW


Hoy, así nomás por mis huevos, quiero dedicarle una entrada a mi familia favorita de la televisión (no chavos, no son los Simpson, supérenlos) Los Fisher.

No va mucho que supe bien de esta fabulosa serie "Six Feet Under" y su familia, Memo (¡M3wo estaré eternamente agradecido!) me introdujo a sus andanzas hace un par de meses, y al momento en que me metí a su mundo no pude alejarme de ellos.

Y ustedes se preguntarán, "Pero Diego ¿De que se trata esta maravillosa serie"? (y aunque no lo hagan, les voy a contar de todas formas) "Sencillo", respondería yo; Es la historia de una familia con 5 integrantes (los Padres Ruth Fisher y Nathaniel Fisher) con sus 3 adorables y muy crecidos hijos (Nate, David y Claire), la serie comienza cuando el mayor de los hijos (Nate), regresa a su casa para navidad y en el inter su padre es muerto por un camión que se estrella con su carroza fúnebre, ocasionando que la visita de éste hijo sea prolongada por mucho más tiempo.

Cabe aclarar que toda esta historia gira alrededor de una casa funeraria (de los Fisher), por lo que la serie trata el tema de la muerte, implícita y explícitamente, a lo largo de todas las temporadas , sin embargo no lo hace de manera visceral, al contrario nos muestra los mátices que éste tema tiene y las diferentes perspectivas que pueden provenir del mismo.

Lo grandioso de esta serie es la humanidad con la que retrata cada capítulo y los reales que resultan los personajes, cada uno con sus propios, y muy bien tratados, problemas existenciales, desde el tema de la muerte y la forma en que cada protagonista lidia con ella, hasta la homosexualidad, la aceptación propia, drogas, depresión, soledad y adicción al sexo, todos son delicadamente retratados que es inevitable no sentir algo por cada uno de ellos.

Por 5 temporadas la familia Fisher nos invita a dar un paseo por su casa fúnebre, conociendo historias de personas que mueren y de todos los que los rodean al momento de su funeral; Lo interesante de esta serie, también, es la manera en que muestra explícitamente a la muerte, al principio de cada capítulo nos presentan (de manera ingeniosa y muy natural) a una persona diferente muriendo.

Muy pocas series han logrado cautivarme de manera tan radical como Six Feet Under lo ha logrado, me hizo llorar cual nenita abandonada con numerosos momentos, así como también enojarme con ciertos personajes y amar a otros.

Los personajes son tan bien hechos y perfilados psicológicamente, que cada uno puede mantener una historia por varios capítulos y hacernos vivirla con ellos, situación propiciada también por la maravillosa actuación brindada por los actores elegidos para darle vida a la familia Fisher.

Por lo que cada capítulo nos brinda infinidad de frases y palabras sumamente aplicables e identificables para la vida diaria, que nos invitan a reflexionar y a vernos frente al espejo, a sentir las cosas a flor de piel y a dibujar nuestro camino al futuro.

Cosa que refuerza fuertemente lo que siempre he pensado: un producto hecho para un público (libro, película, serie) debe de hacernos sentir, sólo de esa manera sabremos que realmente es algo bueno o simplemente un momento palomitero de nuestras vidas.

Déjense cautivar por la familia más fuera de lo común de la televisión y permitánse sentir con ellos, porque cosas como esta en la vida, muy pocas.

Les dejo una probadita de una de las mejores escenas de la serie.

lunes, 9 de mayo de 2011

Esperemos que así sea


En un mundo dónde existimos chorrocientos mil millones habitantes (iba a buscar la cifra exacta pero me dio huevita), es imposible que dos personas sean o reaccionen de la misma manera ante tal o cual situación, de ahí lo bonito de la diversidad.

-"Es que ¿Porque si yo le dije esto el no me respondió con aquello otro?"
-"¿Porque no piensa en mí? yo imaginé que estaba haciéndolo por mí"

Son tan sólo unas de las frases (muy genéricas) que he escuchado y que incluso he dicho yo, al momento en que una persona nos sorprende y no reacciona o responde de la manera en que nosotros pensábamos ( o debería decir "Queríamos").

Y es eso, uno de los grandes problemas de las relaciones humanas, tanto de pareja como de amistad, cuándo comenzamos a esperar cosas de las personas, en lugar de dejar que ellas actúen de la mejor manera en que lo crean posible y de esta manera nos sorprendan.

Es cierto, que muchas veces, al dejarnos sorprender no recibimos la respuesta que queríamos, sin embargo, es importante considerar que la otra persona no está pensando lo mismo que tú, ni va a hacer lo mismo que tú, al contrario, al tener su propia individualidad y manera de pensar, puede hacer y decir lo que el crea correcto, aunque a nosotros no nos parezca.

Y creánme, chavos, aprender y reconocer eso ha sido de las cosas que más me ha costado lograr (a mis 24 escasos años), pero que más agradezco haberlo hecho, crearte expectativas o una imágen sobre otra persona lo único que va a hacer es que te desilusiones, mejor busca ser sorprendido, le da más sentido a la situación.

Si algo he aprendido es a no esperar nada de la gente y a no esperar que una persona reaccione de la misma manera en que yo lo haría ante tal o cuál situación, porque simplemente no somos iguales ni busco encontrar a alguién igual a mi, sino que chiste.

Les propongo, la próxima vez que comiencen a idealizar o esperar cosas de la gente, a ponerse a pensar en sus propias decisiones y dejar que las otras tomen las suyas, buenas o malas, ellos tienen que tomarlas.

Y en lugar de esperar, comencemos a dejarnos sorprender.

A final de cuentas buena o mala, no dejará de ser una sorpresa, y eso tengan por seguro que será un momento importante en su día.

jueves, 5 de mayo de 2011

Mi Pequeña Princesa.





Este es un reino natural y mágico, digno de la nobleza. Y lo encontrarás en tu sueños mi pequeña. Es tu herencia y en cada rincón hallarás una joya convertida en estrella. He reinado en este territorio y algún día cederé para irme descansar en la cumbre de aquella montaña, entonces estarás preparada para cada batalla que te convierta en una mujer firme y libre. Te pediré cuides tu territorio pues te dará lo que necesites para triunfar como mereces.

En el descubrirás el poder de la lealtad, la magia del honor y la maravilla de la honestidad; aprenderás a caminar con sabiduría por cada una de las veredas que te llevarán a la cima del mundo, tal como lo he hecho. Es posible que encuentres obstáculos que te impulsarán a deshacerte de ellos como toda una guerrera y te levantarás sin miedo a las voces y menos a las piedras para seguir tu camino, no temas en acariciar el suelo pues del polvo y las cenizas se levanta el más hermoso ave fénix.

Has crecido ya y es un honor saber eres afortunada por los abuelos que tienes a tu lado. Tu voz es armonía para ellos, no dejes de cantarles tus sueños que ellos son felices al verte llena de sonrisas.

Hoy debo mostrarte lo que te pertenece. Viste la elegancia de una diosa y permite que tus pies queden desnudos, será mejor así. Sentirás la frescura de la naturaleza y el exquisito aroma del viento que se mezcla en el movimiento de las ramas de estos árboles. Toma tu tiempo que te esperaré paciente observando el horizonte, es un día espectacular y el sol, poco a poco, empieza a ocultase entre las montañas que rodean este valle.

Vamos mi pequeña mi mano. Ya esta anocheciendo, las estrellas y la luna definen el buen camino que hemos de tomar. Una vez que el sol se oculte, tus hermanos podrán alcanzarnos, primero debo conversar contigo.


Y así el Rey camino junto a la pequeña, a quien tomó cariñosamente de la mano mientras le observaba con la misma ternura con la que la cargó aquel día en sus brazos por vez primera. El canto de las aves y la neblina acompañaban sus pasos.


Algún día no estaré más contigo y debes tener el caracter de una reina, el coraje de una guerrera y la gracia de una diosa para realizar cada uno de tus deberes y seas recompensada con la alegría de una sonrisa por la brillante decencia de tu espíritu.

Tus abuelos han sido gentiles contigo y debes recompensarles con amor, obediencia y respeto. Ellos estarán contigo guiando tus pasos mientras te ven crecer y debes ayudarles a sonreir cuando ellos tengan los ojos tristes.





Desde el palacio, sus hermanos observaban como el brillo de la luna delineaba su figura mientras se perdían entre los árboles. En el cielo, un ángel interpretaba la dulce melodía del viento con gran exactitud. Entonces el Rey recordó el esfuerzo de sus padres al momento de construirles, si no el mejor de los reinos, si el mejor futuro dando todo de ellos para verle crecer con dignidad.


Sabes pequeña, tus hermanos y tu tienen los mejores abuelos que existen en el reino. Se han desvivido por ustedes, por verles crecer sonriendo aun con todo lo que implica el esfuerzo de dar todo por ustedes, por nosotros.

Eres bendita por tenerlos contigo. Oran siempre por ti, por nosotros. Merecen todo nuestro amor tanto como ellos nos aman. No olvides siempre agradecerles, pues lo han hecho por la firme intención de regalarte un espacio digno de ti así como de tus dos hermanos.

Mira los árboles como intentan tocar el cielo, como acarician las estrellas y luchan por empaparse de su brillo, no es un fácil, pues para ser fuertes e indomables han sorteado con cada una de las tormentas que aquí han caído. Así son los abuelos: fuertes para todo lo que han vivido y dignos aun con lo que les hemos hecho pasar. Y así como observas estos árboles tan tranquilos, verdes y hermosos, así debemos procurar a los abuelos para que sonrían y estén tranquilos siempre.

Deja que sean tus sueños hechos realidad te hagan acariciar las estrellas con tus propias manos, tu espíritu entenderá los valores que te harán vivir con la misma dignidad con la que tus abuelos desean que vivas. No des pasos detrás de ti, debes salvar el reino de los nuestros y tus dos hermanos: Seiji y Alexis, deben cuidar de la dignidad y el respeto.


Una sonrisa, propia de un ángel, se dibujo en el rostro de la pequeña y sus ojos reflejaron el espléndido brillo del paraíso estelar. Se acercaron a la orilla de un río que se conducía entre el pequeño bosque del reino. El sonido del agua rozando las piedras y el canto de los últimos pajarillos complementaban el encanto del escenario.

Apenas se alcanzaban a observar las luces del palacio, mientras los abuelos y los dos hermanos de la pequeña se encontraban en el balcón principal. Sonreían y conversaban lo bien que se sentían por vivir finalmente en el imperio que ellos siempre habían deseado, donde sus nietos estaban siendo educados para convertirse en lo que ellos esperaban.

Ambos caminaron descalzos dejando que el agua mojara sus pies. Algunos peces de colores nadaban en el mismo sentido en el que caminaban ellos. Mientras lo hacían, observaban las estrellas y su rostro mostraba la impresión que les provocaba observar el delicado brillo de la luna, tan elegante como el platino. Las estrellas se reflejaban en el río y los árboles mordían la silueta de la luna.


Algunos animalitos se acercaban sigilosamente a observar el paso de los nobles, el Rey le mostraba algunas flores que desprendían el más exquisito de los aromas celestiales y las frutas deliciosas que colgaban de algunos árboles a la orilla. Poco a poco abandonaron el cauce del rio que se volvió en dirección al horizonte, finalizaba en una magnifica cascada en tono verde esmeralda que emitía un sonido delicado al oído de los nobles. El gran valle apareció rodeado de montañas que se distinguían con el esplendor de la luna. El paisaje era hermoso, pequeños arbustos escondían el tallo de los altos pinos que se alzaban al cielo. El pasto se sentía fresco y oloroso, regalo de los dioses.





Caminaron para detenerse en el centro del valle y ahí El Rey se detuvo para sostener a la pequeña en sus hombros.

Kary te he traído aquí para otorgarte el derecho a la corona del reino que tus abuelos me han heredado y que hoy te cedo el título que un día no muy lejano compartirás con tus dos hermanos: serán Los Reyes y la Reina que harán recordar el respeto por la sangre que corre en nuestras venas y la dignidad que merecen los abuelos.

Hace mucho traje a Seiji, el mayor de tus hermanos y después a Alexis para nombrarles Príncipes Herederos, ahora saben sus deberes y son los mismos que tu debes cumplir. Los tres harán magia en nuestro reino, mi deber es cuidar de ustedes para prepararlos a cumplir la tarea más importante en sus vidas: vivir en la fortuna, entonces papá y mamá habrán conseguido alzarse al infinito celestial.


El Rey se hincó en una de sus rodillas y miró a los ojos de la pequeña.

Este es el día en que, con honor y distinción, te conviertes en la Princesa Heredera. Encamina tu vida con respeto, dignidad, honestidad, humildad, coraje y clase para que la fortuna este en tus manos. Y cuando tus hermanos olviden cual es la misión recuérdales esto.

Entonces los Príncipes Herederos aparecieron caminando despacio. Detrás de ellos los abuelos con una corona digna de la pequeña. Los abuelos se acercaron y colocaron sobre la pequeña la corona de diamantes que brillaba intensa con los rayos de la luna, cediéndole entonces el título de Princesa Heredera. El Rey levantó a la pequeña para sentarla en la superficie de la roca que se levantó en medio del valle.

Un rayo de luz apareció en el firmamento y los Príncipes se acercaron para acariciar el rostro y los cabellos de su pequeña hermana: La Princesa Kary.

Las estrellas y la luna coronaron el horizonte y así inició la historia que les mantendría unidos por siempre para alcanzar cada uno de sus sueños y así la sonrisa de los abuelos.





Dedicado a mi pequeña sobrina, a quien tanto amo.

Raynier.

lunes, 2 de mayo de 2011

No seño, hoy no tenemos cambio


Últimamente me ha tocado presenciar, o que me cuenten, situaciones dónde se pone en tela de juicio si una persona realmente cambia o sólo suprime durante cierto tiempo aquellas cosas que no le gustan de si mism@.

Personalmente, yo creo que si es posible que una persona cambie.

Y antes de que me vayan a protestar, déjenme les planteo mi hipótesis, muchas pinches gracias; Si, una persona si puede cambiar (por cambiar no me refiero a convertirse en una persona totalmente diferente, eso es imposible), sin embargo creo que esto sólo es posible si la persona quiere y está dispuest@ a hacerlo.

Me explico, muchas veces, por ciertos actos o situaciones en las que nos topamos en la vida (llamémoslos chingadazos) nos damos cuenta, o no hacen darnos cuenta, que la estamos cagando con cierto aspecto de nuestra manera de ser, lo que lleva a que tengamos actos, digamos pendejos, por lo que la solución más sencilla ante tal situación es modificar ese aspecto.

Ejemplifico, yo en mis años preparatorianos solía juntarme con una bola de persona, la cuál yo consideraba mis mejores amiguísimos en el mundo mundial de la vida, después de muchos chingadazos y una "abridera de ojos", me di cuenta que en realidad lo que yo pensaba que era "Amistad" en ese momento con ellos no era más que un "estoy agusto aquí", sin embargo no estaba de acuerdo con ninguna de sus maneras de pensar y yo, con tal de llevarmela bien con ellos, moldeaba mi (precaria) forma de ser para estar acorde a la de ellos.

Si, me di cuenta (o más bien me hicieron darme cuenta) y por lo mismo que dicha situación me lastimaba opté por cambiar esa manera de ser y mejorarla, hasta ahorita me ha resultado de maravilla.

He sabido de otras situaciones, personas que solían drogarse y emborracharse y que ahorita están más recuperados, conscientes y enteras que muchas otras personas, morras que centraban su vida en los celos y la paranoia y que ahorita pueden mantener una relación estable por más de tres meses.

A eso me refiero con cambiar, modificar esa característica de ti que no te gusta, y que aparte afecta a los demás, y hacerla mejor; Aunque es cierto que hay características que ya se encuentran de raíz en la personalidad de la persona y que es imposible cambiar, pero puede lograrse minimizar en la medida posible.

También es posible que las personas más estables y con menos variantes de estados anímicos cambien para empeorar, es decir, que comiencen a hacer cosas importantes en su esencia o dejen de hacerlo, por una persona.

Las relaciones humanas son muy complejas y es necesario poner de ambas partes para que éstas funcionen, si nos percatamos que algo que estamos haciendo no nos funciona, ni ayuda y mucho menos a las personas que están a nuestro alrededor, tratemos de hallar la manera de mejorar.

Porqué a final de cuentas, las personas que te quieren te dicen la verdad, no con la idea de chingar, sino de poder compartir la vida contigo.