miércoles, 20 de abril de 2011

Lamebotas y otros cuentos

"México está lleno de pendejos lamebotas pocos huevos, que le trabajan a cualquier pelele por unos pesos... Neta hay que apreciarse más como profesionistas... es la única manera de avanzar como país, como sociedad y como individuos. Edúquense, lean, aprendan..."

Así coloqué mi estado de Facebook hoy. Estoy emputada. Me he resignado a sufrir mientras viva en México.

Lo reitero, el problema no es siempre el lugar de trabajo, si no la pinche mediocridad social que nos enferma día a día. He trabajado en tres lugares diferentes desde que terminé mi carrea, además de estar en México lo único que han tenido en común es la mediocridad que comparten muchas de las personas que trabajan ahí.

Y no, no puedo simplemente aceptarlo e ir con la corriente, amodorrarme, conformarme, ser uno más , ser como ellos... me parece detestable, incoherente, cobarde, triste, y sobre todo algo que debería ser motivo de vergüenza infinita... Y es debido a eso que me hago de tantos enemigos...

Hoy en día las personas le trabajan a cualquiera que se dice "Jefe" por unos pesos, rara vez equivalentes al trabajo (intelectual y/o físico) realizado. Jefes llenos de miedo, de pereza, de mediocridad, de soberbia y tacañería, que pocas veces saben a dónde van y cómo dirigir a una empresa llena de personas que esperan crecimiento laboral, profesional y personal.

El trabajo es el lugar en donde pasas la mayor parte de tu vida. de 8 a 12 horas diarias, dejándote poco o nulo tiempo para ti y las cosas/personas que te importan. Esa razón debería ser suficiente para hacer de ese un lugar digno, agradable y cordial.

Y el pedo no es solo de los jefes, los empleados llenos de miedo a decir "esto no me parece", "esto no es lo que prometiste", o mejor aún proponiendo y/o negociando " ¿y si mejor lo hacemos así?"; pero no, todos muy valientes cuando no está el jefe, y cuando llega corren a sus madrigueras tirándose mierda unos a otros, cuando en realidad el pedo está en su poca capacidad o mucha cobardía... Después se tiran al suelo como tapetes rogándole al jefe que pise y baile -de ser posible- sobre su integridad, ¡ total ! ¿Qué importa que seas excelente en tu trabajo, puntual, entregado y lleno de pasión?... aquí ser un lamebotas es sinónimo de crecimiento.

Los invito a valorarse como personas, como profesionistas, como empleados...



Por que hasta que no entendamos que no están haciéndonos un "favor" al emplearnos , las cosas no van a cambiar...

1 comentario:

  1. Gracias Zuka!!!!

    Creo q tocaste un punto clave para mi: Tener claro lo q queries y Saber como lograrlo. Y dentro d este punto es q veo la frustración. Me gusta mucho tu entrada, aunado al querer hacer y saber que hacer se me antoja otro ingrediente agregar a la ecuación: el valor para accionar. Cuando las fichas del juego estan acomodadas, ganar es una consecuencia, no una meta. Hay momentos que un empleado puede inspirar a un jefe a ser mejor y viceversa. Es una situación de ganar ganar.

    Gracias por seguir escribiendo (:

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