jueves, 14 de abril de 2011

Jom Remedis


Algo muy pintoresco de esta cultura popular muy nuestra y muy mexicana son los remedios caseros, heredados de generación en generación por abuelas, madres, tías, etc. Ayudan a contrarrestar casi cualquier enfermedad y son infalibles porque a Jacinta la del 35 le funcionó con su nuera, porque a Jaimito el que trabaja de portero en la tele se le solucionó la vida y así sucesivamente. Los hay de todo tipo: que para la boca chueca, que para la gripe, el bochorno, el calostro, el llanto de niño prematuro, el dolor de muelas. Pero considero más divertidos (y chuscos) los remedios para enfermos que no están enfermos: para la soledad, la tristeza, el amorts, el dinero. Y ahí van viendo a todos y todas aquellas crédulos, víctimas voluntarias de su fe, en algunos casos y de creencias impuestas o generalizadas en otro; poniendo santitos de cabeza, untándose menjurjes y aceites raros, haciendo rituales de miles de peso en plazas populares y una serie de eventos más o menos que al comienzo pudiesen parecer risibles y parte de la sociedad en su estado natural pero terminan convirtiéndose en un preocupante juego de charlatanería insulsa. Quizás no es el simple hecho de comprar la loción 7 machos o el ritual de cera de campeche con vejiga de mono para llamar la atención y volverte un rompecorazones atractivo de la noche a la mañana sino la ceguera y la convicción plena con la que las personas no titubean en zambullirse en sustancias desconocidas o agua pintada mientras ponen todas sus esperanzas en eso.

alternBRUNO°°
Strobe Light!

1 comentario:

  1. I was born this way, hey. I was born this way, hey. I'm on the right track baby, I was born this way, hey. *mueve el culito*

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