jueves, 28 de abril de 2011

Te Odio, Te Amo. Te Odio. Te Amo

Creo que todos hemos tenido una relación de "esas" o hemos estado cerca de una.
Relaciones de odio-amor, amor-odio que son mas destructivas que una relación de odio-odio donde digamos, las cosas ya están claras.

El amor es dificil, en realidad todo lo que involucra personas es dificil, pero cuando hablamos de personas que realmente te importan todo cambia, tú cambias y lo que normalmente no harías, tolerarías, perdonarías, etc. muchas veces acabas haciendolo "por amor". Principalmente si hablamos de relaciones de pareja.

Siempre me he preguntado hasta que punto es valido dejar de hacer o hacer cosas con las que no estas totalmente de acuerdo, por mantener cordialidad en la relación.

Según mi ex-terapeuta, uno jamás debe dejar de hacer cosas que quiera hacer, y viceversa. Y por mi lado jamás estuve totalmente de acuerdo con esa afirmación, ya que en mi opinión, eso debe depender mucho de que sea eso que quieres o "tienes" que dejar o hacer.

Por ejemplo: es totalmente diferente si hablamos de aspectos sexuales, o situaciones que atentan contra nuestra integridad como individuos o pareja. Pero - por mencionar algo- ¿ si te pide que le acompañes a un concierto de música que tu detestas ? Definitivamente no querrás ir. No querrás hacerlo, pero finalmente si decides acompañarle por el mero hecho de ser eso su compañía, no estás atentando contra ti realmente. ¿o si?

Pero independientemente de eso, ¿qué hacer cuando estás en una relación de amor -odio? ¿Cuando la mayor parte del tiempo te la pasas discutiendo por cosas realmente triviales y cualquier comentario es capaz de "herir suceptibilidades"? o bien relaciones donde todo el tiempo tienes que hacer cosas que no te parecen para poder "estar bien", ¿realmente lo vale?

Lo he visto muchas veces, parejas que del 100% pasan el 90% discutiendo, mentandose la madre, y de quienes jamás escuchas un comentario amable de su pareja o para con su pareja. Y apesar de todo eso, siguen y siguen, cortan, regresan, cortan, regresan y ya hasta deja de sorprender la noticia de su separación, ya se convierte más bien en un "¿Otra vez?".

Tal cual lo cuenta la rola "I love the way you lie", relaciones que pueden prolongarse eternamente...

martes, 26 de abril de 2011

PEQUEÑO MANUAL PARA APRENDER A DECIR "TE AMO"

"The next thing I know we're down at the cinema
We're sitting there and you said you love me
What's that about?!"

Vivimos en un mundo acelerado en donde todo tiene que ser rápido: fast food, speed dates, el rapidito... Y es en este constante desarrollo de una humanidad que tiende a ser cada día más plástica que la Barbie en donde encontramos lo que algunos científicos y expertos en la materia podrían llamar como la "nueva epidemia" del Siglo XXI: el ya famoso dicho de "te amo"... a las tres semanas de conocerse.

*sonido del disco rayándose* A ver, algo no está funcionando como debiera. Sospecho que la sobre exposición a la música pop, a las telenovelas esas cuyo argumento es el mismo desde los años setenta o quizá a las bodas reales (risas de fondo) es lo que ha llevado a la juventud moderna a perderse en ideas tan erróneas como la inteligencia medida de Paris Hilton. No señoras y señores, el amor no es una moda, no es una frase que se deba decir nada más porque sí y, sobre todo, no es un sentimiento que surja en algunos días de convivir 8 horas de mínimo.

No, eso es lo que está mal. Como usuario asiduo a Twitter he leído tantas relaciones entre mis followers que bien podría ya armar una temporada completa de una serie tipo Melrose Place: intrigas, desengaños, zorras, amor y desamor... ¿Y saben cuál es el común denominador? La mayoría de los involucrados, tras un mes de relación, se la pasan diciendo en sus respectivos Timeline "Te amo" como si fuera el mayor logro de su existencia... Me pregunto yo ¿qué no se dan cuenta que amar a alguien es mucho más que eso? O ¿de plano creen que esa frase tan prostituida puede decirse sin tener repercusiones de por medio?

No, no y no. El amor es mucho más que una palabra. Hace tiempo se anunció con orquesta sinfónica y en desplegado a página completa que los matrimonios gay eran válidos en el DF. Como si se tratara de la kermesse de la primaria, muchas parejas se anotaron en lista de espera para, al fin, gritarle al mundo su "amor". Ayer leía que ya se prepara el primer divorcio gay: pues claro! Otro par de pendejos que no entendió (a) lo que es una relación, (b) lo que implica el matrimonio y (c) que para ambos casos anteriores se debe amar (pero de verdad y no chingaderas) al otro.

Entonces ¿qué es y que no es amor? ¿cómo empezar a tomar el tema con objetividad? ¿Cómo madurar emocionalmente al respecto? No soy una autoridad en la materia pero sí puedo decirles que estoy muy alejado de los estereotipos que en el tema de relaciones se encuentran a menudo. Aquí unas reflexiones:

1. Si alguien con una vez de verte en persona después al dirigirse por vía escrita a ti comienza a poner "TQ" en sus mensajes... huye. El cariño no se da por una vista o una convivencia de horas. Se requiere un poco de tiempo para que empieces a sentir cariño por una persona que recién conoces.

2. No, no es lo mismo "amar" que estar "enamorado". La diferencia radica en que el primero incluye saber y aceptar los defectos y las virtudes de la persona en cuestión, de haber superado malos momentos y de conocerlo cuando se han enojado. El segundo... ese sólo implica que te guste el tipejo en cuestión física o sexualmente y que te sientas bien a su lado. Es el primer escenario nada más, no te emociones.

3. Es un gran error esa frase de "amor a primera vista": ajá, sí, amor sin saber si no baja la tapa del baño al usarlo, si ronca como tractor por las noches, si es más infiel que un perro en celo, sin saber que tiene otras mañas que Carreño tacharía... No, no existe amor como tal en un primer momento. Si entiendes este asunto desde ahora sabrás que para llegar a amar a una persona se requieren experiencias buenas y malas, no sólo una bonita foto de avatar por Dios!

4. Un "te amo" o un "te quiero" no siempre van seguidos de una respuesta. La gente está tan acostumbrada a recibir lo mismo en ese instante que si la otra persona no contesta entonces nos empezamos a hacer chaquetas mentales tan sabroso que inventamos no sé cuánta estupidez. Esperar que siempre se nos conteste una frase así nos llevará a tener un "ídem" (como en la película de Ghost) o un "yo también" (en el mejor de los casos un "te amo también") que sea tan real como las bubis de Ninel Conde. Que no te lo diga no significa que no lo sienta, animal!

5. Finalmente, si alguien en una etapa prehistórica de la relación se atreve a decirte "te amo" sin que tú lo sientas o sin que existan motivos para sustentar esa frase, platícalo con él y coméntale que no te sientes a gusto con que te lo diga aún. No se trata de que seas un patán y comentas una barbaridad, se trata de que expliques que quieres una relación DE VERDAD y que el tiempo y la paciencia es algo que deben estar presentes para sustentar una relación que aspire a durar más que un orgasmo. En caso de que te hagan un drama o sencillamente no entiendan, lo mejor es alejarte de una persona evidentemente inmadura emocionalmente que busca chantajearte diciéndote una frase como esa.

**

Voy terminando. AMAR es un verbo que todos saben conjugar pero que pocos han sentido en realidad. Me da pena leer a gente con nulo conocimiento del otro que cree que vive amándolo, que a sus "followers" se la pasa diciéndoles "los amo" y cosas similares. Esta gente que no se toma el tiempo de analizar y sentir el amor sólo terminarán de relación en relación y de cama en cama, con ese vacío y esa desesperación de dejar de ser "forever alone" sin entender que los únicos responsables de esa situación... son ellos mismos.


That's All...

lunes, 25 de abril de 2011

La leche no es antibiótico de la colitis

A lo largo de mi (corta, pero productiva) vida, me he topado con muchos tipos de personas, más buenas que maliciosas, pero en esta viña del señor siempre habrá de todo, sin embargo esas personas "maliciosillas" son las que me han dejado más sorprendido.

La morra que le baja el novio a la amiga "nomás por que le gustó", el cabrón que hace menos a su amigo "porqué es un pobretón", son tan sólo algunos de los ejemplos de ese tipo de personas, que gustan de molestar o alterar la vida de sus amigos "asi nomás de cuatitos".

Tratar de entender las razones por las que estos individuos hacen lo que hacen y a quien se lo hacen es más complicado que tratar de comprobar la existencia de dios (oh snap!), ya que cada persona tiene su mundo dentro de su (complicada) cabecita.

Es cierto que este tipo de situaciones se da más entre mujeres (aguas chavas, no lo digo por ser machista); "Fijate el novio de Ramira, es tan guapo que no creo que le moleste que le de una probadita", "¿Ya viste el vestido de Anacleta?, es parecido al mío, seguro la zorra sabía que me lo iba a poner y por eso ella hizo lo mismo" y otras frases así son las que me ha tocado escuchar por montones (y que mis amigas me han confirmado).

Actitudes Mala Leche que no buscan otra acción más que hacer que la otra persona o se sienta mal o se encabrone mas (ojo, eso no exhime a las personas que de hecho si hicieron tal o cual cosa para que l@s amig@s dijeran eso de ell@s).

Otro caso permanente en las relaciones (públicas) que he presenciado (y/o vivido) es el de "ella tiene más dinero que yo/más carisma que yo/más guap@ que yo", ese tremendo afán de querer ser como los demás, en lugar de sentirse orgulloso de lo que te hace único.

Con el tiempo, he aprendido a permitir que esos comentarios me entren por un oído y me salgan en forma de pedo, sabiendo que el prímerisimo motivo de estas personas no es más que hacer sentir mal al molestado y de esta manera levantar su ego, en una sociedad tan competitiva en la que vivimos es imposible no toparse con sujetos asi, ¿La solución? seguir adelante.

Y ojo, por seguir adelante no me refiero a odiar a la persona terriblemente, cargar un coraje por 20 años y terminar matando a toda su familia en un arranque psicótico de desesperación, no.

Porque seamos honestos chavos, cargar corajes y enojos de personas que ni siquiera figuran en tu vida (y aunque lo hicieran) no vale la pena.

Y ellos no van a pagar por tus medicinas contra la gastritis y la colitis ¿Veá?


jueves, 21 de abril de 2011

Deluxe road to perdition: Death.

Y una nube negra oscureció la inmensidad del paraíso, poco a poco las estrellas se perdieron en el infinito. El viento alcanzó la fuerza necesaria para levantar la más furiosa de las trombas marinas nunca antes vista por los mortales.


Una vez que el horizonte se confundió con el azul oscuro del cielo, el viento trajo el murmullo oportuno que provocó miedo en aquellos que poco a poco se acercaban a observar a la orilla de la playa, era el morbo y la incredulidad de lo que no vivían en su propia vida. Algunos corrían a resguardarse detrás de las palmeras y los demás encaminaban sus pasos a la cima de las montañas alrededor de la playa.

El día final había llegado.


El horizonte lucía tan enigmático como la misma oscuridad. Los Demonios Maestros tocaban instrumentos desde algún lugar en el infierno, ambientando así el espacio mortal.


Se escucharon docenas de cuernos y las aguas se levantaron al infinito en una cortina brillante que al caer reveló la presencia de las siete bestias. En el lado derecho una pantera y una serpiente Krait tan negros como el mismo peligro y en el extremo, un toro con la cabeza baja y los ojos brillantes retando al destino. En el lado izquierdo: un doberman y un lobo con el hocico listo para destrozar cuerpos. Un cuervo; el último de la fila, con las alas extendidas graznando con toda su potencia.


La música se volvió un completo desafió a la tranquilidad.Y para complementar la sobriedad letal del paisaje, un caballo oscuro en la retaguardia, acomodado de lado y relinchando vez en vez. La última estrella se extinguía en el firmamento.


Entonces, la oscuridad se iluminó con rayos de luz espectaculares que, tan pronto la velocidad permitía, eran coronados con truenos ensordecedores marcando la calma letal de las siete bestias que ahí esperaban pacientes. El mar se extendió al cielo y en sincronía con los rayos volvió a caer sobre su misma superficie.


Entre inmensas olas y espuma blanca apareció El Rey, quien en un movimiento en el viento consiguió colocarse en el medio de las bestias. El caballo negro le cuidaba la espalda, entonces ya relinchaba dejando ver su esplendor majestuoso cual animal elegante. El Rey vestía un traje negro del que se distinguía mientras estaba suspendido en el viento. Sus ojos lucían tan enigmáticos que destilaban la fuerza que poseía, su cabello volaba en el viento mostrando la majestuosidad de un demonio… una bestia.


Extendió sus manos y con movimientos lentos comenzó a alterar la tranquilidad de las aguas, cada vez más y más hasta levantarlas al infinito, el sonido era espectacular y aterrador al oído de aquellos mortales, pues el cielo volvía a iluminarse con fuertes rayos seguidos de intensos truenos que provocaban la sonrisa del Rey.


- Aquí estoy, he vuelto. Este es mi territorio, mi paraíso… el infierno de muchos.
Alzó sus brazos y la mirada al universo y gritó:


- Maldito aquel que ha escupido palabras en mi contra. He descubierto su traición y no son dignos en mi reino. Esta noche sufrirán la crueldad y la ira de mi fuerza. No tengo piedad de nadie.


El Rey se elevó a lo más alto del paisaje mostrando el encanto de su rostro y la fuerza de sus rasgos, mientras las siete bestias que le rodeaban caminaban lento para acomodarse en la posición perfecta para atacar. Las bestias se encaminaron sobre el viento escoltando los pasos del Rey quien destilando ira con su mirada caminaba elegante hacia la arena de aquella playa.


- El infierno nace una vez más para mostrarme tal cual soy, sin miedo a nada y con la firme intención de asfixiar a todo aquel que ha intentado hacerme perecer en mi trayecto.


El tono de su voz era desafiante, pero hablaba con tranquilidad. Misma que hacía sincronía con cada uno de sus pasos y con su mirada. Dejó caer parte de su vestimenta sobre la arena, dejando al descubierto parte de sus brazos, sus dedos eran espectacularmente bien delineados y sobre su piel llevaba tatuados símbolos hindús que se extendían en la piel de sus brazos, cada línea era delicada y tan negra como su mirada.


- Soy aquel a quien ustedes con sus palabras castigaron hasta hundirme en el más peligroso de los abismosSe expresaba con firmeza.


- Aquel quien mientras caminaba, le escupían veneno y enterraban espadas en el cuerpo. Hoy estoy aquí dispuesto a recuperar mi territorio… y mi dignidad.


El horizonte empezaba a arder en llamas que iluminaban la oscuridad, era el rojo perfecto mezclado con un tono amarillo definiendo el ocaso.


De nuevo la música de los demonios en el silencio de la noche. Un cuerno anunció el peligro y entonces El Rey volvió a caminar, el viento volvió fuerte sobre el escenario y los árboles empezaron a moverse por la fuerza del viento. El destino estaba cerca y con ello, la destrucción de los últimos días.


Muchos de los que se resguardaban entre los árboles y palmeras corrieron contra El Rey, llevaban estacas en sus manos, algunos con palos encendidos y otros más levitando en oraciones para terminar con la vida del demonio en el que se había convertido despues del exceso.


- Bienvenidos sean.


Miles de voces gritaban con rabia, algunos escupían muerte, otros palabras para purificar a quien era imposible calmar. Mil lamentos, mil y un pecados, voces, gritos, dolor, ira. Las seis bestias asesinaban sin piedad; se escuchaba el graznido del cuervo enterrando el pico en la mirada de quienes tantas veces juzgaron los actos del Rey; la pantera con toda su rabia, sangraba la piel de aquellos que escupían palabras humillantes cuando El Rey parecía perderse en el abismo de su existencia. La salvaje respiración del toro anunciaba enterrar sus cuernos en los cuerpos vírgenes y puros que criticaban el erotismo sexual de su majestad. La serpiente inyectaba tanto veneno podía en aquellos que oraban por tranquilizar la vida de quien había nacido para disfrutar el holocausto de una noche atrevida, el perro destrozaba decenas de cuerpos y el lobo mutilaba la decencia de muchos.



El paisaje era espectacular a los ojos del Rey, quien sonreía mientras se acomodaba en el lomo del elegante caballo negro, mientras caminaba, pisaba tantos cuerpos se atravesaban en su camino, algunos con la mirada propia del miedo ante la muerte y otros exhalaban el último de los suspiros.

Entonces se escuchó una voz en el viento:


- Has llegado por fin, The Royal King ¿Has pensado en lo que arrastras de tu pasado? Alguien más adelante vengará la muerte de todos, ha sido un placer esperarte. Y entre llamas apareció El Principe, que si bien no era poderoso si era bastante astuto en el arte de la muerte.


Las bestias voltearon en sincronía al final del camino para observar cómo se erguía aquel mortal que venía dispuesto a todo. Su rostro se distinguió en contraste con el rojo del cielo, era el mismo que alguna vez fue aliado del Rey en su decadencia. Aquel que compartió el secreto y el hambre por la destrucción. Aquel que cuando El Rey cayó al abismo se esfumó desconociéndole y negando su fortaleza.


- Había esperado por ti tanto tiempo, tu me enseñaste el arte de la muerte y estoy aquí para destruirte. Debes morir. - Pronunció mientras observaba detenidamente el rostro del Rey.


- No tengo miedo de lo que eres, solo precaución de tus labios. Tu el más maldito de los mortales, aquel que me beso haciéndome acariciar la naturaleza de tu existencia, el de la piel que más de una vez me envolvió en las noches frías. Ese eres tu… el de los pasos silenciosos, el de la mirada ardiente, el de las palabras ácidas y letales. Yo también te esperaba Sergio.


Y sin más tiempo ambos desenfundaron espadas de platino y diamante.



Relámpagos.


Gritos ensordecedores cuando uno conseguía lastimar la piel del otro, lamentos en el viento cuando el filo de las palabras hería la memoria del oponente. Uno a uno, sin descansar lastimaba al otro.


El sudor en la piel de ambos, los ojos rojos despidiendo el infierno de sus cuerpos y la respiración intensa eran una prueba magnifica del paraíso letal que estaban viviendo. El Rey y El Príncipe, ambos con la misma intención de establecer el dominio final a costa de su propia muerte.


Ambos volaron en el viento hasta encontrarse frente a frente. El Rey cerró los ojos y bajo la cabeza permitiendo que su cabello cubriera parte de su rostro un poco lastimado, en cambio El Príncipe extendió sus brazos al viento mostrándose imponente a los que abajo observaban y las siete bestias se colocaron en una misma línea.


Lo que un día se pronosticó era ya una realidad.


El Rey gritó tan fuerte que provocó un tornado en el viento, alzó la mirada y de sus labios empezó a correr sangre. En un segundo voló detrás del cuerpo del Príncipe para abrazarle y así detener sus movimientos, este en su intento por zafarse enterró sus dientes en los brazos del Rey, el que fue su maestro. Ambos se retorcían de dolor… y de placer.


- No eres el mismo de antes Raynier.


El Príncipe uso toda su fuerza y tiró de los brazos del Rey para hacerlo volar en el viento hasta que se estrelló en la arena. Mientras el cuerpo del Rey rompía la fuerza del viento, por su mente pasaban tantas escenas de cuando su presencia lo hizo colocarse en la cima… sonrió por un instante. Su cuerpo golpeo tan fuerte que tembló en el lugar.


El Príncipe observaba como las bestias se reunían alrededor de aquel Demonio tirado en la arena. Se dejo caer con la espada la mano dispuesto a enterrarla hasta lo más profundo del cuerpo del Rey y así apagar el infierno en el universo.


Las bestias gemían provocando un eco espantoso en el viento, inclinaban la cabeza y sus ojos brillaban encendidos por el infierno que el cuerpo del Rey les transmitía, quien en cuestión de segundos levitó en el viento, abrió los ojos y cayó de pie.


El cuerpo del Príncipe perdió control por la misma fuerza con la que se dirigía para matar al rey. No había más tiempo y El Rey levantó su espada enterrándola en el corazón del Príncipe, quien abrió sus ojos antes de expirar a la cumbre que merecía.


El Rey alzó la mirada y llevó sus manos al cuello, había sido herido de muerte por el filo de la espada del Príncipe. Cayó y suspiró, entonces el caballo se recostó a su lado agachando su cabeza a la tierra, la pantera rugió y las demás bestias hicieron lo propio a su instinto.


El música del infierno reveló el silencio del final, The Royal King había muerto y el infierno se convirtió en cenizas esparciéndose en el lujoso camino que lo llevó a la perdición.


Dedicated to my Beloved Friend: Sergio.

miércoles, 20 de abril de 2011

Lamebotas y otros cuentos

"México está lleno de pendejos lamebotas pocos huevos, que le trabajan a cualquier pelele por unos pesos... Neta hay que apreciarse más como profesionistas... es la única manera de avanzar como país, como sociedad y como individuos. Edúquense, lean, aprendan..."

Así coloqué mi estado de Facebook hoy. Estoy emputada. Me he resignado a sufrir mientras viva en México.

Lo reitero, el problema no es siempre el lugar de trabajo, si no la pinche mediocridad social que nos enferma día a día. He trabajado en tres lugares diferentes desde que terminé mi carrea, además de estar en México lo único que han tenido en común es la mediocridad que comparten muchas de las personas que trabajan ahí.

Y no, no puedo simplemente aceptarlo e ir con la corriente, amodorrarme, conformarme, ser uno más , ser como ellos... me parece detestable, incoherente, cobarde, triste, y sobre todo algo que debería ser motivo de vergüenza infinita... Y es debido a eso que me hago de tantos enemigos...

Hoy en día las personas le trabajan a cualquiera que se dice "Jefe" por unos pesos, rara vez equivalentes al trabajo (intelectual y/o físico) realizado. Jefes llenos de miedo, de pereza, de mediocridad, de soberbia y tacañería, que pocas veces saben a dónde van y cómo dirigir a una empresa llena de personas que esperan crecimiento laboral, profesional y personal.

El trabajo es el lugar en donde pasas la mayor parte de tu vida. de 8 a 12 horas diarias, dejándote poco o nulo tiempo para ti y las cosas/personas que te importan. Esa razón debería ser suficiente para hacer de ese un lugar digno, agradable y cordial.

Y el pedo no es solo de los jefes, los empleados llenos de miedo a decir "esto no me parece", "esto no es lo que prometiste", o mejor aún proponiendo y/o negociando " ¿y si mejor lo hacemos así?"; pero no, todos muy valientes cuando no está el jefe, y cuando llega corren a sus madrigueras tirándose mierda unos a otros, cuando en realidad el pedo está en su poca capacidad o mucha cobardía... Después se tiran al suelo como tapetes rogándole al jefe que pise y baile -de ser posible- sobre su integridad, ¡ total ! ¿Qué importa que seas excelente en tu trabajo, puntual, entregado y lleno de pasión?... aquí ser un lamebotas es sinónimo de crecimiento.

Los invito a valorarse como personas, como profesionistas, como empleados...



Por que hasta que no entendamos que no están haciéndonos un "favor" al emplearnos , las cosas no van a cambiar...

martes, 19 de abril de 2011

"Saber, Amar, Osar, Callar"

"Sólo Dos Veranos" llega a mi vida como antesala, igual que Carlos, mi espíritu lo demandaba. El libro no tiene pena ni gloria, excepto una frase:

"Saber, Amar, Osar, Callar" (cuatro palabras me inquietaron internamente).

En esos días me encuentro el libro de Regina que Alejandro Rosell, 10 años atrás, me recomendara. Regina describe la naturaleza espiritual del movimiento estudiantil en México 68. Dentro del libro se habla de un arquitecto que puede hablar con los edificios, que siente sus tristezas, percibe su existencia. Este arquitecto se tiene que convertir en un "verdadero Mexicano" y para lograrlo se le pide que pase dos años con cada tradición -cada tradición se identifica con una palabra-: Dos años con los Aztecas (Osar), dos años con los Mayas (Saber), dos años con los Zapotecas (Amar) y dos años con los Olmecas (Callar). Es aquí donde la nueva puerta se abre... El universo esta comunicándose intermitentemente día y noche con nostros. Existe conexión de banda ancha entre el cielo y la tierra. Este espacio es privilegiado. A nosotros nos está tocando vivirlo!!!!!

Hay quienes sienten que el tiempo esta corriendo muy rápido, y en efecto, (aunque el tiempo no existe, es una invención humana) nuestra percepción tiene la capacidad de concebir milagros. Empezamos a manifestar lo que antes era imposible. Los desastres naturales son parte del nuevo orden. Como dijo un buen amigo: "No hay experiencias buenas ni malas, sólo humanas".

Desde muy pequeño me supe único, empecé con predicciones que se volvían reales en corto tiempo, premoniciones, hasta que una noche sucede un pequeño milagro: hice una sanción por imposición de manos. Capacidades como esta "todos" las traemos en mayor o menor grado. En el nuevo orden todo gira en beneficio de todos, muchos se quedarán en el camino sin saber que pasó. Todo lo que se ocupe saber se nos sera revelado -ya esta sucediendo- y nuestro cuerpo ya empieza a vibrar en una nueva frecuencia. La energía del universo desciende para quedarse y ayudarnos en este salto. Y lo único que tenemos que hacer es decir "sí" al cambio y soltar el pasado.

Existe un lenguaje universal inherente en absolutamente todo. Cuando escuchamos con el
corazón el alma del universo canta.

lunes, 18 de abril de 2011

Las puertas están abiertas

Una cosa es salir del clóset y ser una flor feliz por la vida como parte del proceso de aceptación (muy individual y personal) y otra es la que sucede a tu alrededor, con tus personas más cercanas , dícese Familia, amigos, primos, perros, gatos y demás.

Porqué, después de todo, nosotros aceptamos nuestra condición y seguimos adelante, pero hay veces que nuestros allegados tienen formas diferentes de hacerlo, para bien o para mal.

Por ejemplo, continuando con mi experiencia (si ya les dio hueva pueden cambiar de post sin compromiso ¿eh?), en el caso de mi sacrosanto (y hipster) padre, cambió totalmente la perspectiva que tenía de él, yo pensé que con él sería mucho más problema que con mi mamá, por la misma situación de que él es hombre y yo soy sú único hijo hombre (tanto que anhelaba alguien con quien ver el futbol y hablar de deportes y lo único que se de eso no es más que jugadores buenotes).

Sin embargo, él es el que más me apoya (dentro de mi familia), esperando que al momento en el que tenga pareja se lo presente sin ningún problema y eso me da gusto, su proceso de aceptación fue más momentáneo y gradual.

Por otro lado, el de la matriarca de mi familia, aparte de querer mandarme con un psicólogo de por vida, chilló, mentó madres y después de un rato (una que otra semana) me dijo que estaba bien, no sin antes probar unos intentos fallidos ("-¿Ya viste esa chava?, está guapa ¿NO?" -"Tu hermana tiene una amiga muy guapetona y le dije que la invitara a cenar para que la conozcas").

Su única petición fue y cito "No le vayas a contar a tu abuelita (su mamá), ya está muy viejita y mejor la dejamos con la ilusión de que te gustan las mujeres", no tuve ningún problema, no me encuentro urgido por andar despotricándolo por doquier.

Como ven, cada contexto cercano a la persona que sale del clóset es muy variable y, algunas veces, complicado.

Tanto me he topado con personas que prefieren olvidarlo "¿Entonces como vas con tu novia?¿Ya tienes verdad?" , como con otras que presumen de su conocido como si fuera un accesorio de catálogo "¿Ya te conté que mi hijo es gay y soltero?, tan guapo él", o el desentendido que lo sabe pero prefiere no hablar de ello "¿Gay?, bueno sí, pero tampoco es una vieja, el sigue siendo un hombrecito".

Reacciones y maneras de aceptarlo habrá al por mayor, muchas veces no serán las que esperemos, pero gradualmente las cosas tomarán un poco más de sentido, ya sea que lo acepten o lo nieguen, de cualquier manera fuera del clóset ya están.

Bajo advertencia no hay engaño y si hay engaño no digan que no lo advirtieron...



viernes, 15 de abril de 2011

La Traición de Roma

No podemos entender el presente si no conocemos el pasado. He escuchado en más de una ocasión decir que aquel que no aprende de sus errores esta condenado a repetirlos una y otra vez. La traición de Roma por momentos me hace pensar que no hemos aprendido absolutamente nada a lo largo de la historia de la humanidad y la única variante es el tiempo y el contexto de la historia misma.


Sí, esa Roma clásica, antigua, republicana, bulliciosa, supersticiosa, opulenta, esclava, plebeya y patricia de hace más de 2000 años. Constituida por senadores expertos en la oratoria, en enardecer a las multitudes, un pueblo caprichoso, manipulado y maniatado era una constante de las decisiones que se tomaban en la Curia en el corazón del foro romano. Ahí donde se movían los hilos para fines propios, donde las grandes dinastías familiares gobernaban, donde se creaban héroes de batallas y conquistas de territorios lejanos y dónde ahí mismo se sepultaba a la desdicha, a la muerte desde la roca tarpeya, a juicios públicos, a la humillación y señalamiento.




Publio Cornelio Escipión protagoniza ésta novela histórica situada entre los años 200 y 170 A.C. aproximadamente cuando se comenzaba a gestar un imperio sin precedentes que alcanzaría su esplendor 250 años más tarde con la conquista de tierras lejanas como Hispania, Cártago, Las Galias y regiones de Asia menor, prácticamente lo que hoy sería toda Europa.


Batallas épicas del general y sus legiones contra acérrimos enemigos como Aníbal y Antioco III y su poderoso ejército que nos remite inevitablemente a la película 300 de Zack Snyder y la batalla de las Termópilas en Grecia, batallas del general romano que se escriben página a página. El esplendor de Escipión que a la postre gracias a sus triunfos de guerra se convirtió en cónsul de Roma, permitiendo así fortalecer a una dinastía pujante, representativa y muy influyente como fue la de los Escipiones y en contraparte el ocaso de éste a manos de su gran enemigo Cáton y el séquito de senadores que paradójicamente eran romanos, como todos lo traicionaron, humillaron y denostaron empujándolo a la ignominia y al exilio, y allí en los confines de la soledad y al abandono escribe y le regala al mundo sus memorias.


Guerras, batallas navales y terrestres, intriga, traición, vericuetos, demagogia, amor, pasión son los ingredientes esenciales y la política el epicentro que los movía, pues ésta escribía cada renglón de la historia, pasando por encima de quien fuera con el firme propósito de lograr los cometidos con los fines propios, ¿historia conocida?


Santiago Posteguillo mezcla la ficción y realidad basado en las propias memorias de Escipión para contarnos una historia envolvente, llena de lugares, paisajes del mundo antiguo como Cártago el gran enemigo de Roma, Rodas, Pérgamo, Hispania, el Helesponto, griegos, macedonios, egipcios, un mundo sin fin.


Gracias a grandes historiadores y filósofos como Casio, Suetonio, Séneca, Tácito, etc., es que tenemos referencias directas del la historia clásica, que ha servido para conocer los hechos de acuerdo a sus visiones y perspectivas, como también a los protagonistas de las mismas que se dieron a la tarea de escribir su historia para la posteridad.


Un libro para aquellos que gustan de la novela histórica, sin tregua al lector que esta ávido de más y más acción, sean pues testigos y bienvenidos a los anales de la historia, de la vida y obra de Publio Cornelio Escipión.


Para lectores asiduos, bienaventurados los cultivados, nos leemos en corto.

jueves, 14 de abril de 2011

Verdades que matan (2.0) - Instinto


He vuelto a brillar en la intensidad de la noche y las voces han vuelto a pronunciar mi nombre después de la batalla. No hay más, y sé que ya no estás. Tu, el más importante, el que volcó mis emociones, de la tranquilidad de un mar pacífico hasta transformarl
o todo en un huracán.


Estuve sólo el tiempo que consideré necesario para no perderme de nuevo sin haber sanado esas heridas emocionales. Meses después conocí a alguien que me provocó un sentimiento que no se como describir. Su situación de soledad aun en el mundo en el que vive ha sido lo que me ha atraído, además de la emoción de ser esa persona quien me trata de una forma poco convencional y para mi, bastante confortable.


Es la oportunidad de intentar sentir y dejarme llevar por una emoción que parece tan natural y discreta como una sonrisa de complicidad. Una tarde cualquiera decidimos compartir una noche solos en una playa a unas cuantas horas de la ciudad. Con la simple finalidad de alcanzar una conexión mejor.


El trayecto en el auto resultó bastante agradable, como en las conversaciones que antes habíamos sostenido, su sonrisa y su sentido del humor, la magia de las palabras al observar algunos paisajes, la caída del sol desde la carretera. La magia y la protección de su presencia conquistando siempre mi espacio.


Y así después de unas horas que pasaron sin sentirse, llegamos a instalarnos en la cabaña a unos pasos de la playa, la que habíamos rentado al llegar al pueblo. La noche era perfecta y el sonido de las olas estrellándose en unas rocas cerca del acantilado era totalmente agradable al oído. La brisa del mar caía sobre nuestra piel mientras estábamos sentados en la arena a unos pasos de la puerta de nuestra cabaña.


Unos cuantos turistas más disfrutaban de la noche, algunos sentados rodeando una fogata, otros más a lo lejos bailaban con cervezas en las manos. Cada grupo sin notar la presencia de los demás. Y nosotros, mirándonos a los ojos mientras conversábamos y bebíamos un poco de vodka con suficiente hielo.


Los dos nos detuvimos a observar, en el horizonte, el reflejo de la luna sobre el océano. Me perdí en su mirada y solo sonrío. Caminamos unos metros hacia la playa, hasta que el agua mojaba nuestros pies.



No hay antes, ni después. Lejos de la ciudad en la tranquilidad del mar y la suavidad de la noche. Y así, sentados a la orilla de la playa conversamos y jugamos mientras bromeábamos juntos, entonces un beso termino con la distancia física.

Sonreímos.


No había más, los dos juntos dejándonos llevar por una emoción y un sentimiento indescriptible y natural. Nadie nos observaba y nadie nos juzgaba. Eramos dos locos viviendo el momento y la aventura.

Podía sentir su protección y la calidez de su mirada, después una sonrisa tierna en sus labios. Y continuábamos nuestra conversación. Ni uno de los dos hablaba de amor… era más bien disfrutar el estar solos, lejos del mundo y sintiendo.


Y nos recostamos sobre la arena, nos perdimos en las estrellas mientras hablábamos de lo bien que nos sentíamos en ese momento, de la magnifica emoción de compartir una noche así… habíamos esperado tanto. Atrás había caído la máscara con la rudeza de su personalidad para dejar al descubierto una emoción indefensa en busca de amor y protección. Ahí estaba yo acariciando los sueños y la realidad de su persona.

Cuando menos lo esperaba sentí sus labios sobre los míos y nos dejamos llevar por la emoción de estar juntos. Un beso tan largo y sensible que perdí la noción del tiempo.


- Te quiero… - Fue lo único que dijo.

Y el tiempo se detuvo, ni una palabra. Nos levantamos y caminé hacia la playa, a mojar mis pies y empezó a sonreir Dijo que jugáramos un poco y que quería tirarme al agua. No dude en echar a correr, mis pies salpicaban y se escuchaba, además del sonido de las olas, mis pisadas en el agua.


Venía corriendo detrás de mí, su risa se escuchaba en el viento y no dejaba de insistir en que me alcanzaría y me tiraría al agua. Fue divertido para ambos, hasta que me cansé y deje de correr, estaba lejos de la playa. Me alcanzó, me abrazó con fuerza para encaminarme al agua. Puse un poco de resistencia pero al final no lo conseguí y me llevó hasta el agua y en el intento por tirarme, me detuve de sus piernas y conseguí que cayera conmigo. Nos reímos hasta cansarnos. Y volvimos a la arena… nos quedamos en ropa interior, y dejamos la ropa sobre el auto.


Después de un rato propuse que fuéramos al mirador, arriba en un cerro de la ciudad.

- Vamos …- Dijo.

Y así maneje al malecón y de ahí tomé la avenida que sube al cerro donde estaba un pequeño mirador alejado de todo y de donde se podía observar la ciudad desde lo alto. No había nadie afortunadamente y sin decir nada nos empezamos a besar, estaba todo oscuro y le sugerí saliéramos del auto.


Inicio un momento de verdadera intensidad donde solo se escuchaba nuestra respiración en el viento y nuestros cuerpos que se estremecían aun más.


Movimientos eróticos y miradas llenas de placer. Sus labios suaves en mi piel y los míos recorriendo cada parte de su cuerpo. Fuimos tan lejos hasta que el tiempo se detuvo en el clímax del placer. Un suspiro y una sonrisa exquisita marcaron la complicidad de lo que ahora era un secreto.


Y caímos al piso, sonreímos. Dijiste que había sido genial y fantástico. Nos sentamos a la orilla del desfiladero, con la intención de compartir alguna conversación.


- Ha sido agradable esta noche contigo, pero debemos regresar a la ciudad.

- ¿Te veré de nuevo?

- Si... seguramente nos veremos de nuevo - Respondió.


En un instante miro la pantalla de su móvil, y el tono de su voz se volvió indiferente. Se disculpo por que debía hacer una llamada, se alejó.

Volvió, me pidió regresáramos a la ciudad por que había olvidado que a la mañana siguiente le esperaría su novia en su apartamento, y no podía ausentarse. Encogió los brazos y murmuró que lo sentía pero que así eran las cosas.

Y entonces un torbellino de emociones vino a mi, recordando los días en que decía quererme y necesitarme, cuando su soledad le pedía mi compañía, en lo que sentía al recibir algún mensaje de texto en el que expresaba lo que sentía por mi. Recordé las palabras tan tiernas que días antes me había dicho…
No dije nada y le dí la espalda. Empezó a caminar hacia mí. Y me tomó del brazo para voltearme frente a él.

- Aun no estoy seguro Ray, discúlpame.
Y una lágrima escurrió en mi mejilla, baje la mirada al piso, me abrazó y me besó en los labios. Ya nada era igual.

- Te quiero - Fue lo último que escuché de sus labios.


Caminé al auto, abrí la puerta y me agache para tomar el revolver que guardaba debajo del asiento. Encendí las luces del auto para poder distinguir en la oscuridad.

Empecé a recordar y las imágenes llegaron a mi mente en un segundo, cerré los ojos, levanté el arma, tiré del seguro y jalé el gatillo en dirección a su brazo. Gritó al viento, y disparé justo en su estómago. Lo ví desplomarse, me acerqué. Solo gemía, intentando pronunciar palabra, sus ojos estaban llenos de lágrimas.


Y sin pena, con la mirada llena de odio y con lágrimas resbalando en mis mejillas, disparé en el lado izquierdo de su cerebro donde las emociones nacen… y mueren.
Volví a casa manejando y perdido en la inmensidad del engaño.
...


El automovil aceleraba cada vez más rebasando el limite de velocidad y al salir de una curva se encontró frente a un trailer. El auto había invadido el carril contrario, el conductor alertaba con las luces altas y el sonido del claxon. Lo inevitable había ocurrido. El auto termino estrellándose en la parte frontal del trailer, se desbarató.

Las ambulancias llegarón en unos minutos y con la ayuda de bomberos y otros voluntarios removieron los fierros y la carroceria del auto que parecía abrazar al conductor para llevarse su vida.

Una camilla se acercó, consiguieron sacar el cuerpo lleno de sangre. Las sirenas anunciaban el paso de la ambulancia que llevaba el cuerpo casi muerto.
Instinto... Verdades que matan.