lunes, 28 de marzo de 2011

OST (Ósperate Soy Talentoso)


Yo no se ustedes chavos, pero si yo pudiera, me encantaría sonorizar mi vida y así poder tener lo que todos llaman un "Soundtrack de vida", pero en la realidad del mundo mundial.

Asi cuando estuviera triste, no necesitaría ponerme mis audífonos y buscar esa canción que amague o incremente mi sentimiento, o por lo contrario, cuando estuviera muy feliz no me sintiera estúpido por bailar canciones alegres a la mitad de la calle.

La música tiene su signficado en la vida de cada persona, para unos no es más que un pretexto para soltarse a bailar en su antro de preferencia, para otros es el pretexto perfecto para cantar con toda fuerza mientras maneja. Es una de las pocas cosas de nuestro camino a la que cada individuo le encuentra un uso y significado diferente y aplica de formas infinitas en cada vida.

En mi caso, la música la uso como fondo de mi vida (ahórrense sus comentarios mariposones, soy puto y me encanta serlo) yo soy de esos que en cada situación, por más pendeja o insignifcante que sea, pienso la canción que sería adecuada para musicalizarla y la tarareo en mi mente mientras sucede. Buena o mala.

De esa manera, cuando quiero recordar momentos claves de mi vida, me remito a la canción con la que adorne esa situación y la imagino con puntos y comas, lo mismo me sucede con personas, es más, los individuos más allegados a mi ya tienen su canción y cada vez que los veo o me acuerdo de ellos, surge esa canción en mi mente.

Por eso disfruto tanto el ver los musicales, me intriga la manera en que una acto puede ser plasmado perfectamente con algunos acordes y voces de fondo, tanto que, dicho momento, sin su musicalización perdería todo sentido inicial.

El papel que tienen los compositores, tanto instrumentales como líricos, en una película es de suma importancia, tanto que lo colocaría a la altura de la línea argumental misma, por lo que un OST orma parte de un objeto igual de invaluable que el DVD (Blu-Ray pa' los fresas) mismo.

Los reto un día, a que vean una de sus películas favoritas sin música de fondo, simplemente diálgos e imágenes, claro que la lírica cinematográfica está ahí, pero la musicalización es el motor del sentimiento que ésta trata de proyectar.

Asi que, si un día ven a un cabrón bailar a la mitad de la calle, no lo vean feo. Igual y soy yo y yo si me los puteo...

2 comentarios:

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