sábado, 8 de enero de 2011

Señoras Copetonas


Viviendo en una ciudad que se distingue por su elitismo y superficialidad, Rancholajara, es fácil toparse a diario con esas señoras copetonas que se hacen llamar “De la Alta sociedad”.
Podría hacer una encuesta a los tapatíos y fácilmente podría determinar en que al menos conocen o forma parte de su familia uno de estos interesantísimos especimenes.
Pero ¿Qué es una señora copetona?, para poder responder esta pregunta es necesario antes contextualizar el medio en el que se desarrollan y viven día con día, en una ciudad dónde el apellido es quién te describe, entre Whatanabes, Ibargüengoitia, Jones y similares, es difícil pasar desapercibido.
Que tal chavo es hijo de la famosa señora de “ese” apellido, que esa chava es “íntima” amiga de la mamá de “ese” apellido, que esas cuatro abuelitas tienen “ese” apellido y se juntan a tomar café y hablar de recetas de cocina los jueves, que esa mujer es “intima” amiga de la hija de la señora con “ese” apellido que su linaje está totalmente ligado con la familia creadora de tal partido político, son los clásicos chismes, que a la fecha y en una ciudad, puedo escuchar en mi colonia todas las mañanas.
Y que son protagonizados por las tan aclamadas señoras copetonas, esas que se la viven en centros comerciales “a su medida”, que toman el té porqué es la manera de vivir “inglesa” y que despotrican contra cualquier ser humano que no tenga la mínima conducta de educación.
Entonces, entendiendo el contexto, describamos a las “Señoras Copetonas”:

- Usa zapato de tacón intermedios, no muy bajo para hacerse notar, no muy alto para no partirse la madre en su caminar.

- Las medias color piel que traten de esconder los estragos que la vida les ha causado.

- Un conjunto de falda, camisa de vestir de pana o similares, que comience por debajo de la rodilla y que cubra ambas manos (algunas arriesgadas prefieren usarlo arriba de la rodilla)

- Blusa blanca con holanes alrededor del cuello que puedan ser vistos a kilómetros de distancia, mientras más holanes más prestigio, tiene que parecer pavorreal el cuello.

- Reloj de marca, con diamantes o algún tipo de aditamento vistoso para poder presumirle a las amigas.

- Maquillaje exagerado, para llamar lo atención, pero no lo suficiente como para parecer payasos.

- Aretes con broche intercambiable y con alguna piedra preciosa incrustada, los de gancho y agujero son para gente pobre.

- Y finalmente, su característico peinado que les brinda su nombre, debe de ser abultado, con ocho capas de laca y spray para el pelo para que no se mueva ni un poco y alto, mientras más alto más poder denota, puede ser acompañado de un broche con plumas o flores.

- En caso de que sea temporada de frío suelen ser vistas con sacos hechos de alguna piel de animal muerto, que pregonarán por todo lugar al que vayan.

Es fácil ubicarlas en un lugar colgadas del brazo de su entrajado esposo o simplemente en bola, hablando de sus azarosas aventuras en casa, dónde la que habla y grita más es la que tiene el control de la plática.

Me he visto en la tremenda labor de transcribir algunas de sus conversaciones y actitudes cuando se encuentran todas reunidas, pero eso me encargaré de plasmarlo en otro post.

Mientras tanto, manténganse alerta porque Señoras Copetonas pueden ser hasta parte de la familia.

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