jueves, 23 de diciembre de 2010

Repite después de mí: exageré, exageré, exageré.


A la fecha sigo sin entender el pensamiento dramero y azotado, me resulta muy chistoso y divertido verlo en los demás pero es algo que no me termina de cuadrar en mi cosmovisión.

Los Panchos (y no hablo del trío de guitarras) han existido en las relaciones humanas desde siempre; a veces es afán manipulativo, a veces ganas de tirarse al piso a hacer angelitos, a veces ni ellos mismos saben, pero lo hacen.

Lo mejor y más simpatiquísimo son las entrañables frases choteadas y casi cliché que se emplean para las discusiones; leamos en un mashup en forma de "diálogo":

-Ándale, síguele total parece que no te importa lo nuestro.
-Es que ve cómo te pones, no te entiendo
-Nunca has tratado de entenderme, eres un egoísta.
-Y tú una controladora, no siempre puedes tener la razón
-Ah pero bien me lo decía mi madre que algo sospechaba contigo.
-Dejas que tu madre decida por ti
-No metas a mi mamá en esto
-Ay ya ves, ya te enojaste
-No me enojé; ash olvídalo no me hables
-Pero es que tú fuiste la que sacó el tema
-Nunca podemos hablar de nuestros problemas

And so on... bla bla bla.

Claro que se tienen las variantes: agresiva, sufridora, moqueo moqueo, sufro como mártir, arrojamiento de vajilla, pendejeo-humillación-vilipendación mutua y lanzamiento de insultos a voz en cuello. Ustedes imagínense cada una de ellas.

El abanico enorme de posibilidades para comenzar una pelea es fascinante, desde la típica y no tan nueva escena de celos porque "te le quedaste viendo a aquél/aquella" hasta la elaborada y compleja "saquemos rencores anidados y agusanados desde hace años" que nunca terminan bien librados.

Se requiere una paciencia colosal, una excelente capacidad de negociación y un envidiable manejo de la diplomacia para salir ileso de tales situaciones. Además cabe resaltar que la capacidad de drama y flagelación cuasi religiosa no sólo se refiere a las relaciones de pareja; por el contrario, personas expertas en estas artes lo hacen extensivo a su familia, a sus amigos, a sus compañeros de escuela/trabajo.

Yo a l@s drama queen siempre les he de recomendar una cajota bien grandota de alivianatex, un galón entero de respiraciones extraídas del yoga, un disco de Kasabian o unas carnazitas a sus familiares/amigos/pareja para que se las arrojen cuando empiecen a flagelarse con el látigo.

Ahora que si por el contrario usted conoce a alguien amante de la victimización y el sufro sufro lo mejor es poner en práctica el fino arte del avionazo hasta que se le pase la chiripiorca.

Yo nomás digo que decía.

alternBRUNO°°

Strobe Light!

2 comentarios:

  1. EXAGERE, EXAGERE, EXAGERE!!!!!!!! jajajajajaja muuuuy buen punto mi estimado! ..... Me recordó el día martes.... TE adoro ..... Sos un ángel!

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  2. Jajajajajaja (te lo pongo aqui para q nadie se entere y no hagan drama te me haces el mejor blogero d tertulias jajaja)
    siempre ameno al punto y al clavo. Always a pleasure!!!

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