miércoles, 15 de diciembre de 2010

¡Pelos vieja, pelos...!

No me provoca para nada una buena impresión la imagen que puse, de hecho me confieso: No me darían ganas de leer después de verla, iría a vomitar y cerraría la ventana. Pero antes de que huya usted igual que yo lo haría, deme oportunidad de venderle mi nuevo artefacto de alta tecnología, su nombre es: RASTRILLO.

La gente en este mundo puede o no tener pelos y fin de la historia, "vellos" (que les dicen). En lo particular nunca me han parecido atractivos, vamos, si veo a alguien con el pecho velludo me dan ansias, y me dan ganas de correr por una funda para convertirlo en almohada (y nada más).

Un hombre con vello puede incluso resultar sexy, casi que es la imagen del hombre viril, macho, dominante, de voz gruesa, que cuando te abraza sientes la muerte chiquita.

Pero, señoras por dios, en una mujer el vello no es señal de nada de eso; Seguramente en alguna tribu de África (o en alguna de las Chinas) sea muestra de la mujer más cabrona del lugar.

¿A dónde voy con esto? se preguntarán; pues nada, resulta que hace no más de dos semanas estando en mi oficina en uno de mis pocos tiempos libres platicaba con la chava que trabaja conmigo, ella es una mujer no muy guapa, no muy fea, tiene cuerpo estándar, y fuera de lo físico es una mujer con una hija (hasta ahí todo va bien) el problema es su ideología: Para empezar es cristiana de hueso colorado, de esas que si pudieran orar 26 horas al día lo haría; justo platicábamos sobre su religión y sus creencias, llegado el momento me preguntó: "¿Tú eres de esos que se rasuran todos los días?" y contesté que por supuesto, que los pelos en la cara (cuando menos en mí) me parecen asquerosos porque habemos algunos que tenemos barba de "chino": "Uno chi, uno no, uno chi, uno no..." A lo que ella muy molesta apuntó: "Estás loco, ¿por qué no respetas los designios de Dios padre?, si él nos los dió fue por y para algo, yo en mi caso no me rasuro ni las piernas..."

Corte A: La cuatita levantóse el pantalón y voilà casi vomito. Por supuesto distraje la atención del incómodo momento y empecé a hablar de cualquier otra idiotez, pero hasta este momento esa imagen no ha podido salir de mi cabeza, creo que necesitaré terapia para que eso suceda.

Esta situación me llevó a preguntarme: "¿Se sentirá tan sola que no se depila para sobarse una pierna con la otra y sentir que está empiernada con un hombre?", "¿No se los quitará para no sufrir las inclemencias del clima en estas fechas?", "¿Si así tiene las piernas (más peludas que yo) como tendrá las axilas?..." Y de ser así, no quiero imaginarme la "selva negra" que se carga.

Entre otras cosas surgió una nota mental: "Bendita ella que no tiene pelos en la jeta, de otro modo le compro un tinte platino y la alquilo de Santa Claus en la alameda central 'ora para la navidad"

La única recomendación que puedo darle a quien lea es que si eres hombre y te gustan tus pelos te veas en el espejo y te aplaudas por tenerlos, si eres mujer y te sientes a gusto con tus vellos tienes un serio y grave problema con la estética, ahora para las navidades y el año nuevo (que le dicen) ¿por qué no proponerte que te hagan un cambio de look y ahora te rapas? (Y no hablo de la cabeza).

Seguiré informando...
Adiós y ¡Tan Tan!

3 comentarios:

  1. Perfeito, me afeito.
    Felicitaciones, buen humor!

    Saludazzo prenavideño.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. APLAUSOS ENSORDECEDORES! Me reí como imbécil con tan perfecta entrada!! JAJAJAJAJAJAJA

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