miércoles, 1 de diciembre de 2010

Alfred Hitchcock (1899-1980). El cine nunca fue el mismo.

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No sólo es el amo del suspenso, uno de los directores de cine más admirados de la historia del séptimo arte. Algunos de ustedes (los jóvenes) lo reconocerán por el tema musical de su propio show de televisión. Su rechoncha figura característica en él, también los hará acordarse de Alfred.

Sin embargo, las voces del emblema propio de Alfred Hitchcock son de largo alcance. Un excelente realizador de tramas complejas y completas, con solidas bases en el suspenso, el thriller psicológico, el erotismo, el humor negro, la fatalidad y la doble moral. Algo trascendente en aquellos tiempos. Un director duro, cruel y versátil que llego picando piedra y comenzó “tarde” su carrera. Cuando comenzó a ser reconocido, su trabajo se desdobló en un hombre-cine dotado de muchas aristas. Su primer trabajo fue en la escala más baja de la industria, rotulando latas de cine y proyectando en cines...

Difícil creer que llegaría a transformarse en el iconoclasta que con la escena fatal de Janet Leigh bajo la regadera dotó al séptimo arte de su visión más perturbada. De aquel que utilizo a las rubias como las mejores victimas, por que según él, “son como nieve virgen que deja ver las huellas de sangre”. Siendo su teoría cierta, se inspiró por la máxima rubia de aquellos tiempos, Grace Kelly. En los fotogramas de sus obras, Kelly luce más vulnerable, hermosa y victima que algún momento. Pero ahí se encuentra su mayor acierto. En medio de la debilidad de Grace “Princesa” Kelly emerge la heroína del cine de suspenso: Fuerte, sagaz, aventurera…

También se inclinó por el hombre “anti-cool”, volviéndolo más interesante. James Stewart fue su fetiche cinemaníaco en varias de sus aventuras. James es (fue) el ciudadano promedio (egoísta, solo, rebelde) que se ve envuelto en una situación extraordinaria. Es aquí donde el triangulo perfecto se vio conjugado. Hitchcock-Stewart-Kelly filmaron en 1954 una de las obras cumbres del cine, no solo de suspenso, “Rear Window”. Filmada enteramente en un set cinematográfico, con el único punto de vista de sus personajes, desarrollando la acción desde “una” locación, el director llevo hasta el límite el entretenimiento y el arte. Sus múltiples cualidades artísticas y sociales hacen de “Rear Window” su obra más icónica. Una historia atractiva, dos actores en estado de gracia, la figura del antihéroe en máximo esplendor, la rubia en peligro y un asesino acechandolos…guiños sexuales, crítica social, desdoblamiento de personalidades, esto y más representa una cumbre del proceso creativo del cine.

Fue un obsesivo escrutiñador de storyboards, el mandamás cuyo carácter doblegaba a los estudios de cine y los ásperos nombres de Bergman, Dietrich, Wyman o Nelly. El infatigable hombre que se daba el corte de producción a las 6 para ir a descansar, aquel que nunca recibió un Oscar a mejor director…así es, un genio incomprendido del cine.

Aquí les dejo el trailer...Véanla antes de ver churros...


5 comentarios:

  1. Justo ayer encontré en esos "botaderos" una peli de Hitchcock que se llama "La soga" (¿?) y nunca habia escuchado hablar de ella, me faltan muchas de este hombre, pero concuerdo contigo, el cine nunca fue el mismo... :D:D:D genial como siempre!
    Saludos!!!

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  2. Psycho, Vertigo, Rear Window, y más películas que se que existen de Alfred.

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  3. Gracias por ocupar tu tiempo (que es genialmente valioso) en informar a la raza....

    Angel

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  4. Gracias por compartir tus conocimientos ...!

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  5. Como siempre, me encantan los detalles y pequeñas anecdotas, en este caso de Hitchcock. Abrazos

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