jueves, 4 de noviembre de 2010

SU DIOS TAMBIÉN TIENE ALGO DE HOMOSEXUAL



Unidos en su “asquito” por la diversidad sexual, el gobernador jalisciense, Emilio González Márquez, y el arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, se proponen ahora “curar” la homosexualidad. Con esta finalidad el gobierno de Jalisco impulsa a una organización civil de corte ultracatólico que a mediados de este mes, en un congreso, abordará en Guadalajara el tema de las uniones entre personas del mismo sexo, siempre con la oferta de la “sanación” para esta gente “enferma”.

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Así comienza este interesante chistorete que me han hecho a bien compartir y que la revista Proceso reproduce (vaya Usted a saber si para informar, para apoyar debajo del agua o para ridiculizar a los payasos de crucero involucrados). Y es que déjeme que le cuente que este tema está ya tan prostituido que cualquier catedrático de psicología o psiquiatría que respete su cédula profesional sabrá que es ocioso hablar de "enfermedad" al referirse a la homosexualidad.

Y es que, para que se cultive y tenga tema de conversación hoy con los gorilas de su oficina justo a la hora de la sobremesa, en 1973 la Asociación Estadounidense de Psiquiatría removió del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales la homosexualidad por considerar que ésta no afecta en ningún sentido la vida de las personas (cosa que no pasa en el resto de las enfermedades ahí citadas). Y déjeme, sólo por ser molesto y bastante impertinente, que para ser "psiquiatra" se requiere por lo menos de 8 años de estudios teóricos (sin contar los años de residencia) que en México se traducen a 10 años... Estará de acuerdo que son años de especialización que Doña Salvadora y el gobernadorcillo ese han tenido en su vida! (digo, con mucho esfuerzo tienen una licenciatura -y eso quién sabe!-).

Entonces ¿de dónde se sacan estos dos pendejos que es una enfermedad?! Usted dispénseme pero aquí hay algo que no cuadra. Sí, todos tenemos distintos prejuicios en la vida: los hay de todas las formas, colores y sabores que se pueda imaginar. Me atrevería a decir que hasta es el derecho de uno tenerlos. Pero péreme tantito. Una cosa es tenerlos y otra muy distinta es hacerlos política pública, discursos o, como en el caso de los gorilas de la foto, una ONG que, aparte, ocupa dinero del erario público (dinero que Usted y yo ponemos de nuestros impuestos, le aclaro) para auspiciar este tipo de conductas que a mí parecer, y con la pena, se quedaron atoradas en el siglo II antes de nuestra era.

No, no se vale. Estamos en pleno siglo XXI, un siglo que ha buscado dar los cambios necesarios en la mentalidad para lograr una tolerancia y una armonía que no existieron en el siglo pasado y que, como todos estudiamos en las clases de historia, sólo pasaron a darnos en toda la madre (ahí tiene Usted dos guerras mundiales de por más pendejas per se que sirven como vivas estampas para ilustrar ésto). Y entonces ¿por qué México sigue en lo mismo de lo mismo? ¿por qué se nos considera retrógradas y bastante bestias ante los ojos de otras sociedades? Uy pues mire, es bien fácil: porque tenemos una lacra, un cáncer, una escoria de sotana negra llamada IGLESIA CATÓLICA.

Y antes de que se me ponga como Doña Lucha por mi irreverente comentario (otrora llamado hereje) le explico que no es lo mismo "religión" que "iglesia". Una es el conjunto de creencias y personajes que, muy al estilo de JK Rowling, se la creen una manada de personas. La otra, la institución, es como si fuera un equipo de fútbol: tiene hartos seguidores que nada más hacen bulla porque de pensar ni hablamos! Esa iglesia de doble moral que condena la homosexualidad, los métodos anticonceptivos y demás situaciones del hoy; pero que solapa y promueve la pederastia porque a mí que no vengan con cuentos chinos: eso pasa en muchas iglesias a las que la mirada de Salvador Íñiguez no llega (o no quiere llegar).

Y así son muchos mexicanos: mochos y pendejos a la vez. Si la iglesia dice que eso está mal, entonces lo creen con los ojos cerrados y sin cuestionarse. No importa que sean "creencias" tan viejas como la misma humanidad. No, no importa. Lo que interesa es ir a la iglesia cada domingo y oir misa cuando en su vida diaria son tan contradictorios con esas mentiras que les imponen. Toda la falsedad que significan las monjas y los sacerdotes que, como dicen en radiopasillo, tienen hijos, esposa(o) pero que viven una doble vida.

Ah pero eso sí! También la iglesia católica mexicana y sus payasos que la presiden se toman la libertad de opinar sobre la política y los políticos. ¿En qué momento grandísimos hijos de puta se les olvidó que no tienen ninguna facultad para opinar porque la situación iglesia-estado quedó anulada hace mucho tiempo? Y no, salvo su mejor opinión, no es una decisión de un presidente, de un gobernador o de un jefe de gobierno en turno "modificar" en la práctica este estatuto que está en la Constitución (y el que quiera pasársela por el arco del triunfo déjeme decirle que así las cosas no funcionan).

Voy terminando. La homosexualidad no es una enfermedad. No se desgaste en pensar si se hace o se nace siendo homosexual (eso es como eso de qué fue primero: el huevo o la gallina). Deje de buscarle explicaciones a su intolerancia y a su miedo a lo diferente en preceptos que una bola de pendejos de doble moral y con traje negro largo le han hecho creer como la verdad absoluta. Detenga de una vez por todas todas las muestras de intolerancia y de violencia que se ven y se escuchan por ahí. Los homosexuales ni son pedófilos, promiscuos, enfermos mentales, violadores o sabrá qué tantas pendejadas se dicen porque le digo una cosa que es lo que se llama "palabra del señor": dice su religión que los hombres fueron creados a imagen y semejanza de "Dios" ¿no? De ser así, su Dios entonces también tiene algo de homosexual...

3 comentarios:

  1. A esto llamo saber escribir. Gracias Chief por intentar educarnos. Y repito, el cierre es estúpidamente magnífico, el complemento perfecto de una GRAN entrada. Así hasta envidia da, quiero escribir como tú. =)

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  2. Wow!
    Este blog me sigue sorprendiendo cada día más. Uno de los mejores post que he leído.
    (Pero parece ser que a la gente idiota no le importa leer o escuchar otras opiniones)

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  3. Muy buena entrada... Y cierto en todo lo que dices, por eso México no sale de donde está!

    Saludos!

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