lunes, 29 de noviembre de 2010

AMAR SIN MIEDO (Y DE A DEVERAS)

Y tú, ¿Ya aprendiste a amar sin miedo?

No sé, tal vez sí. ¿Qué es amar sin miedo? ¿Cómo puedo saberlo? Piensa en como has amado antes y cómo lo haces ahora. ¿Eres mejor persona?

Amar sin miedo no es dejarse caer en el amor, ni buscarlo desesperadamente declarando que se está dispuesto a él. Amar sin miedo no es otra cosa que aprender a amar, día con día. Y para eso hay muchos comienzos: analizar los ejemplos de amor de pareja vistos desde la infancia y desechar los que no sirven, sin intentar rescatar, si es posible, un punto favorable de éstos; es decir, aprender de los que sí sirven. Reconocer que el amor no es un sentimiento absoluto y que la razón tiene y, la mayoría de las veces debe, tener cabida. 

Que el amor no es dolor, ni odio, ni ausencia; que implica riesgo, uno muy grande, y que sólo podemos o, mejor dicho, sólo deberíamos amar a los que nos aman de vuelta, quizá no en la misma proporción, porque ese desequilibrio que cambia de lugar es uno de los alientos, de los empujes del amor: la voluntad de que el otro nos ame con la misma intensidad nos obliga cada día a amarlo de una mejor manera y viceversa. El amor que damos nos tiene que ser devuelto de alguna forma, sino es inútil, vacío y después de cierto tiempo nos descubriremos desgastados, poco dispuestos, incrédulos o acostumbrados a que sólo es posible "amar" así.

Hay quienes creen que al amar "incondicionalmente" y sin esperar nada a cambio están siendo consecuentes con una de las tantas imperfecciones del amor, pero la verdadera razón es miedo, porque viven a la espera de un sentimiento negado a priori; buscan donde no hay nada y prefieren creer que mueren en el intento en vez de darse por vencidos y empezar de nuevo. Hay quienes abandonan antes de ser abandonados, quienes nunca rompen el círculo y quienes nunca se atreven a entrar.

Se aprende al amar, una y otra vez; y eso muchas veces implica doblegar el orgullo, cortar la inercia del pasado, compartir la vida. Se aprende al no mentirse a uno mismo, al aceptar que puede acabarse, seguir o empezar otra vez de cero porque el aprendizaje nunca termina...

¿Tuya, mía , te la presto?

Lo diré sin rodeos: no me interesa el fútbol.

No es que no me guste como tal, sólo (toma eso RAE) no me interesa. Para muchos eso es practicamente una anormalidad, y la recriminación social en un país "pambolero" no se hace esperar. Pero no es mi culpa - o eso creo- que sea en realidad algo tan vanal. Osea, con esto quiero decir que no me paro y grito, no vocifero, no me creo árbitro o técnico repentinamente, no tolero que un hombre llore como magdalena porque su equipo perdió, no me siento parte de un equipo, ni pienso que "ganaMOS".


Y no es que no sepa, no estoy lista para ser árbitro, pero sé lo básico, y comprendo el juego.

Ocasionalmente veo partidos de la liga europea, y no, no soy malinchista o mamona, lo que pasa es que el futbol nacional me da una flojera marca ACME: lento, impresiso, sucio, y menos aún me interesa si convierte a un hombre que tiene menos IQ que un pepino en "héroe nacional".

Así pues debo agregar que me aburre a sobremanera que hablen - se quejen- más de 10 minutos de un partido malísimo, o de lo que ustedes "hubieran hecho" de haber dirigido al equipo.

Y es que en verdad me decepciona ver que las personas le dan más importancia a lo que pasa en ese mundo que a otras cosas de verdad importantes, que las personas gasten su dinero en parafernalia futbolística a altos precios pero deba el recibo del agua desde hace 5 años, o que las personas entren en frenesí y se golpeen cual guerra medieval porque su equipo jugó de la chingada y perdieron.


Entonces querido lector, ¿qué debo hacer en un país donde el 98% de las personas afirman que les gusta el futbol -porque una cosa es que digas y otra que así sea- y donde problemas sociales como la obesidad, el tabaquismo, la ineptitud, etc. son dejados de lado por el partido dominical de las 12:00hrs.? ¡Ah! Por que eso sí: valores y educación difícilmente se inculcan en el hogar, ¡pero el amor a una camiseta no se pasa por alto jamás!.


Quiero que quede claro que no estoy encontra del futbol como deporte, simplemente no me interesa como factor idiotizante de masas, al cual la gente recurre como escape y que fomenta la ignorancia desde sus mismos representantes (jugadores) .

sábado, 27 de noviembre de 2010

El diamante embruto de la sexualidad

Alguna vez un amigo me dijo "Como eres virgen , debes de tener mucho cuidado, la mayoría de los hombres (gays y no gays) es lo único que buscan", en ese momento me dio mucha risa su comentario.

Cuanta razón tenía.

Yo: Hola mi nombre es Diego y soy virgen
Todos: ¡Hola Diego! (Aplausos)
Yo: No quiero perderla hasta que conozca a la persona adecuada.
Todos: ¡Sigue asi Diego!

Y asi es como he logrado mantenerme vivo en este oceáno sexual al que llamo mi vida, es cierto que el sexo es algo al que mucha gente, sino es que la mayoría, piensa día con día ¡Vamos! hasta yo dedico mis buenos minutos a pensar en eso, sin embargo, no es algo que todo mundo practique.

En efecto, soy virgen, pero tengo la idea, bizarra, fantasiosa, infantil y demás sinónimos, de que me gustaría perderla con la persona que quiera, del verbo "querer" (Abucheos) y no Goeis, no es por tradicional y a la "Antigüita, es porque me considero una persona demasiado clavada, en todos los sentidos de la palabra, que al estar con otra pasa eso, se clava, no puedo actuar friamente y tener un "resbalón" o algo de una noche, porqué eso significa involucrar sentimientos, en mi mundo de caramelo, y no muchas veces es algo recíproco.

(A continuación, mensaje serio)
Viviendo en un mundo dónde los seres humanos son fuertmenete bombardeados por mensajes sexuales, tanto por la publicidad hasta por las mismas personas, es inevitable dejar de lado la idea y muchas veces, más para los hombres que para las mujeres, el rol que tiene la virginidad en una relación, sexual o sentimental, cobra un valor increíble.

Muchas veces he escuchado a mis amigos heterosexuales y homosexuales, lo emocionante que sería quitarle la virginidad a una persona, la curiosidad de la sensación que ésto acarrea y las repercusiones de tal acto, que como muchas cosas, a final de cuentas depende mucho de la persona.

(Fin del mensaje serio)
Pero también está el lado de las personas virgenes (¡Hola Mundo!), que, por lo menos en mi caso, muchas veces me siento como un pedazo de carne esperando ser devorada, y no por mi guapura ese es un tema aparte, cuando a final de cuentas no es una gran cosa, es simplemente el pasar de una etapa a otra, de virgen a sexualmemente activo.

El valor virginal de una persona no debería ser tomado en cuenta como un factor extra para coger, si por supuesto que está ahi, sin embargo influye más las cosas que la persona haga o no haga para que la experiencia sea llevadera, y no el simbolismo y la epítome de la castidad.

Por mi parte, seguiré esperando
Y los mantendré informados.

La Gran Tristeza

"El superpoder de sonreír cuando te recuerdo" @Panmetric


Era un 27 de Noviembre cualquiera, como cualquier 27 de Noviembre se suponía debía de ser, pero no, ese no fue así.

Todo empezó en un simulador de la Organización de las Naciones Unidas, en una de esas universidades pipirisnais que se hacen para alumnos destinados a carreras como "Derecho", "Finanzas", "Negocios Internacionales", y todas esas cosas que no entiendo. Yo iba de traje, y tú, informal, como siempre, como me encantaba.

Ese día era tu cumpleaños, no pasabas de los 20, no eras más que una chiquilla tonta e ilusa que todo se creía,  y todo se tomaba a pecho. Acababamos de reconciliarnos, unos días antes tuvimos una pelea que terminó en la cachetada más fuete que me han dado en la vida y creo que me darán alguna vez, ¿recuerdas? Aún no sé porque no te la devolví, te lo merecías, pero eres mujer, ni que hacerle.

Como prueba de mi interés en querer hacer las paces contigo, te propuse que ese día nos tomáramos medio día libre de ese tedioso debate donde defendiamos países que ni conocíamos, (aún sigo desconociendo la ubiación de Myanmar y de Chile) y nos fueramos a festejar tu cumpleaños, tú aceptaste, sin dudar, pero no ibamos solos, ibamos con nuestros amigos, con quienes fuimos a comer a un restaurante, de esos bien elegantiosos, elotes con refresco, jijoles, lo que son las cosas.

“-Chop Chop-” se oían elotes morder mientras volaban pedazos de éstos por todos lados hasta enredarse en nuestro cabello, que sucios, que falta de clase. No supe como pasó el tiempo hasta que éstos desgraciados nos dejaron solos para regersar al simulador, y el fastidioso de tu “novio” dejó de llamar desde Italia (Sí, desde Italia) para cerciorase de que yo no estuviera a 500 metros cerca de ti, ¡ja!, novato, estaba muy cerca.

Nos quedamos solos bastante tiempo, una hora, tal vez, callados, en algún lugar de nuestro cerebro aún nos odiábamos por nuestros malentendidos. Todo iba bien, bien silencioso, bien serio, bien inseguro, pero bien. Los amigos volverían en unos momentos para acompañaros en el aún festejo, así que propusimos un cambio de planes entre nosotros, dejarlos plantados, tal vez, nos gusto la idea, estabamos a punto, y en eso llamó una de tus amigas, ya iba en camino.“Chiviz”, dijimos con tono de decepción, la esperamos, llegó, y tratamos de hacerle sentir nuestra incomodidad por su presencia, queríamos estar solos, ella no lo noto. Los demás llegarían más tarde, así que los tres decidimos entrar al cine mientras los otros venían. "Luna Nueva", esa vimos, que jalada.

Recuerdo estar a tu lado y sonreirnos y volteranos a ver en algunas de las escenas, que chistoso, que idiotas, que ingenuos. La película terminó y nos reunimos con los demás en un bar, me aburría, estar con ellos no era lo que quería en ese momento, así que espere a que pasara el tiempo de nuevo hasta que nos largamos de ahí, por fin nos ibamos, que a la casa de una amiga, sin ganas, tu y yo, y entonces fue ahí cuando te dije que necesitaba hablar contigo, a solas, arreglar las cosas.

*Arreglamos las cosas* 

"Me arreglé para ti. Me puse mis ojos que tanto te gustan y vestí esas ideas que te hacen enloquecer." @gatohelecho

“Vámonos”, me dijiste. Nuestros amigos, sorprendidos por nuestro cambio de planes, no les quedó de otra que tragársela y vernos yéndonos.

El camino a tu casa fue eterno, pero bastante agradable, mágico podría decir, me hiciste sentir de la forma que más odio sentir, vulnerable.  Y entonces, ocurrió, el momento casi sublime, y digo casi sublime porque algo faltó, tal vez firmeza, seguridad, tal vez tiempo, que importa. Por primera vez, "sentí que sentí".

Esa fue la última vez que te tuve, que hable contigo, con la verdadera tú, y no con el Zombie en el que después de convertiste, al que odié, el que me odió, y el que desconozco si aún existe. Los siguientes días fueron horribles, las siguientes semanas igual, Diciembre, hiciste de ese mes un asco para mi, y era mi cumpleaños, te extrañaba mucho. Aún no se que pasó, porque el distanciamiento, porque te convertiste en una sombra, no sé que fue lo que hice o lo que te hicieron, aún no lo sé, tal vez fue algo que dije, quien sabe, tal vez, ni siquiera tu sepas.

"El silencio es pariente de la verdad. Dice demasiado y eso es lo que duele" @Dr_Absurdo

Que bonito 27 de Noviembre, siempre de los siempres lo recordaré, porque fue el mejor día que ha tenido mi corta vida y que con el tiempo se ha convertido en el más doloroso, como hielo y fuego, o algo así. Siempre te recordaré como la persona que eras de ése día hacia atrás, la que me encantaba, la primer persona que oí con sinceridad que decía que me quería, y por fin, no ese “te quiero” de amigos. Te extraño mucho desde entonces, desde hace un año para ser exactos, extraño nuestras conversaciones y nuestras muestras de afecto, todas de ellas, las guarde para siempre. Y aunque te llegué a odiar, y no vale la pena especificar porque, sábelo que nunca te dejé de querer. Te extraño, pero ya cada quien tiene su vida, y lo más probable es que no tengan porque volverse a cruzar, y me duele. Nos libramos muy bien del chisme de los demás, siempre tan discretos, tan sinceros. Si pudiera regresar el tiempo, hubiera cambiado tanto las cosas, pero no puedo, te guardo en mi mente, y si, aunque se oiga muy marica, en mi corazón también. Lo más probable es que ya no quieras volver a saber de mi, por eso no te he buscado, ni pienso buscarte, aprendí bien mi lección, cada quien a su cada cual. Gracias por regalarme la tristeza más feliz de mi vida.



Te extraño, pero ya me voy, porque si no me pega tu esposo, Chau.

twitter.com/Cesarkamo

jueves, 25 de noviembre de 2010

Dime bizcochito, bizcochito.





Algunos cortos, largos, divertidos, poco graciosos. Otros quizá ridículos o incluso desagradables. Sí, hablo de los apodos entre novios/ligues/amantes/esposos o similares (¿o en qué estaban pensando ustedes?).

Y es que me he topado con denominaciones y apelativos de todo tipo con el que se demuestra esa estimulación hipotalámica, hormonal y endorfinesca.

Desde los tradicionales: gordo, flaco, bebé, nene, princesa.
Las deformaciones de los anteriores: gordis, flakirrikis, bebo, nenorro, pinchecha.
Los que hacen diversifican sustantivos abstractos: amore, corazono.
Los genéricos: hermosa, galán, guapo, bella.
Los "insultivos": babis, tontis, mensis.
(La mayoría de ellos en tonitos cantaditos, pujaditos y melosos pero que igual hacen al destinatario del mote sonrojarse y sentir maripositas)

Porque seamos honestos todos los hemos ocupado. A mí siempre me parecerá interesante la cantidad de mezclas posibles y de calificativos entre parejitas que se pueden dar por una cantidad impresionante de variables. Surgen desde chistes locales, situaciones íntimas, impuestos por amistades en común, semejanzas físicas o psicológicas con algún personaje real o ficticio, alteraciones al nombre. En fin, las posibilidades son infinitas.

Yo no voy a decir cómo me han dicho a mí porque pues qué oso, we. Pero me gusta mucho como suena el corazono o el babis (awww). Ustedes comenten y digan cuáles les han dicho o cuáles les gustaría que les dijeran (vaquero, matador y ésos también cuentan, cómo no).

Claro que la mención honorífica es para: Pocoyó y Pookie que se dicen ya saben quiénes "y así".

alternBRUNO°°
Strobe Light!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La tercera es mejor…las películas que deben ver…AHORA¡¡¡

Photobucket


Y continuamos con la famosa lista tertuliana de cine.

1954: De Aquí a la eternidad. De Fred Zinneman. Un clásico del cine de guerra. La historia de amor, lealtad y belleza entre la bestialidad del hombre.

1954: La ventana indiscreta. De Alfred Hitchcock. Película que aún es objeto de análisis. Basada en el relato breve de William Irish presenta a un periodista confinado a su habitación por una fractura que le impide desplazarse, es testigo de los sospechosos movimientos de un vecino que ha asesinado a su esposa. Junto a su novia, el protagonista decide encontrar la verdad. Una de las mejores películas de la historia del cine.

1954: Nace una estrella. De George Cuckor. El triunfal regreso de Judy Garland. Un famoso actor en decadencia por culpa de su adicción al alcohol, convierte a la camarera con la que está iniciando una relación en una nueva estrella de la canción, dado que tiene mucho talento. Él se encarga de introducirla en el mundo de los musicales cinematográficos. Ambos se casan y, conforme ella asciende en su carrera y se convierte en una auténtica estrella, él poco a poco, se va autodestruyendo más y más.

1955: El hombre del brazo de oro. De Otto Preminger. Introdujo a Frank Sinatra como un hombre adicto a la heroína. El realismo y la crudeza de sus escenas hicieron que se le negara el permiso de exhibición.

1955: Las diabólicas. De Henri-Georges Clouzot. La novela del binomio Boileau-Nercejac marcó al cine de suspenso.

1955: Al este del edén. De Elia Kazan. En Salinas, California, vive un taciturno agricultor de lechugas, con sus dos hijos Carl (James Dean) y Aron . Entre los hermanos existe una rivalidad por la atención y el afecto del padre. Son los tiempos de la Primera Guerra Mundial y su negocio resulta exitoso. Pero el destino lleva a Cal a descubrir que su madre, Kate a quien creía muerta, realmente vive administrando un burdel. Desorientado y deprimido Cal le ofrece el dinero ganado a su padre, el cual lo rechaza, desencadenando un trágico final.

1956: Atraco Perfecto. De Stanley Kubrick. Aunque no está libre de las convenciones del género, su tercera película de Mr. Kubrick, revela ya indiscutibles rasgos de originalidad y vigor de un cineasta consagrado. Filmada en blanco y negro, esté homenaje al cine negro relata el asalto a un hipódromo desde la perspectiva de los organizadores. Obra maestra.

1957: Un puente sobre el río Kwai. De David Lean. Épica que denuncia el sinsentido de la guerra.

1957: El séptimo sello. De Ingmar Bergman. Obra fundamental de la cultura occidental. Después de combatir en las cruzadas, un caballero atraviesa la Europa medieval devastada por la peste bubónica y el fanatismo religioso. En su búsqueda de Dios, encuentra a un grupo de actores, campesinos que sufren de hambre y al final se enfrenta a la muerte misma. En la secuencia cumbre juega una partida de ajedrez con ella.

1958: Vértigo. De Alfred Hitchcock. Otra obra maestra. Una historia ambientada en San Francisco. James Stewart representa a un detective acrofóbico contratado para seguir a la esposa suicida de un amigo. Después de rescatarla en la bahía , se empieza a obsesionar cada vez más con la bella y atribulada mujer.

1958: Los amantes. De Louis Malle. Historia de intensa carga sexual, protagonizada por Jeanne Moreau. Censurada (todavía) y criticada por la iglesia católica.

1959: Hiroshima mi amor. De Alain Resnais. Pieza clave de la nueva ola. Presenta una historia de amor a la sombra de la bomba atómica.

1959: La dulce vida. De Federico Fellini. El maestro realizó un homenaje al cine y reveló la vida vacía y divertida de sus estrellas, en el contexto de la sociedad romana de la posguerra. Parrandas, conversaciones con periodistas (de aquí surgió el termino paparazzi) caminatas sin rumbo y el sensacional ritmo de Dámaso Pérez Prado hacen de la película una pieza excepcional. En una escena memorable, Anita Ekberg se baña en la fuente de Trevi mientras la observa Marcello Mastroianni. Toda la historia del cine se justifica con esa escena.

1959: Una Eva y dos Adanes. De Billy Wilder. Aunque se trata de una comedia, resulta perturbadora incluso en nuestros días. Dos jazzistas se disfrazan de mujeres para huir de unos gángsters. Integrados a una orquesta de señoritas, uno de ellos se enamora de la cantante encarnada por Marilyn Monroe.

Vas a ver con mi mamá ...!


No es muy necesario desglosar todas y cada una de las situaciones por las que pasamos todos a diario en este planeta tierra (que le dicen). Mientras que a unos se los nalguean en el metro, a otros les embarra un niño la torta de tamal de mole en el pantalón claro, a algunos más los avienta una señora gorda quien, por cierto, se enoja porque le hiciste cara de: "¿Qué pedo pinche vieja, ya terminaron de pasar usted y su departamento de carnes, o le sigo estorbando?"

Y justo es ahí a donde quiero llegar; Creo que me he caracterizado siempre por ser respetuoso y hasta caballeroso (Sí, !una jota también tiene modales!), pero cuando me buscan me encuentran; Nunca he sabido quedarme callado, pero cuando lo hago es porque estoy observando detenidamente.

¿Qué pasa con la explicación de arriba? Allá voy. Hay un grupo de personas a las que he denominado como los "escupe y corre", son también conocidos como los "cuchillo de palo" (No cortan pero como chingan); y si bien es cierto que somos dueños de nuestro entorno, no estamos exentos de tener a cuando menos una persona de estos grupos en nuestras vidas.

Y van por el mundo haciendo chistes de cualquier pendejada, pero también de la forma de vestir de la gente, pero también del trabajo de la prima esquinera, pero también critican a diestra y siniestra: que si al basurero, al lechero, al cartero, a sus padres y al espejo. Muchos de estos pertenecen a grupos de gente con menor autoestima que ellos, "líderes" (que se dicen), y es cuando están juntos, que agarran todavía más valor para reírse hasta de sus mamases (de ellos).

La bronca viene cuando les toca alguien mucho más cabrón y sin nada que perder porque, ahí sí, la puerca torció el rabo; Veamos algunas de las reacciones posibles de estos personajes:

  • "hahahaha, ¿tú crees que me importa lo que dices? ¡Bah! Pobre iluso"
  • "Comprate una vida pinche naco"
  • *Me enojo y me voy*
  • *Ya no te hablo nuncamente por pinche, culero y malparido (de pie)*
  • "Soy mejor que tú en ... ... rayuela, y cuando quieras te lo demuestro, a la salida nos vemos"
  • "Pues vamos a darnos de madrazos y ya verás, pinche wey, muy salsa ¿No?"
  • "Yo nunca pierdo"
  • "Cuidate cabrón, porque tengo muchos amigos..."
  • Etcétera, etcétera y etcétera ...
Con este post (estúpido y sin sentido) nada más quiero recordarle a esta gente que si ustedes empiezan dan el derecho inmediato de replica y se aguantan; De hecho, confieso que a muchos de estos personos me dan ganas de gritarles: "Mariquita sin calzones te los quitas te los pones" "te llevas y no te aguantas" "lero, lero"

Tengan cuidado chiquitos, porque hay quien no tiene botón de "encendido/apagado" y se van como "hilo de media" en insultos mucho más inteligentes y verdaderamente dolorosos. Hay quien puede evidenciarlos públicamente por algo no muy evidente, crear un chiste al rededor de algo que no les guste de ustedes mismos, o agarrarse de algo mal dicho para destruírlos.

Además, "teic irisi vato" ¿quieren jugar? habemos quienes aceptamos el reto y sabemos que lo que suceda entre los juegos de palabras, y tal, es sólo eso: UN JUEGO; no se sientan agredidos ni quieran correr de inmediato.

Si vas a ocupar armas nada más acuerdate que hay quien tiene: o más armas que tú, o de menos una más efectiva.

Seguiré informando.
Adiós y ¡Tan Tan!

martes, 23 de noviembre de 2010

SÍ PERO NO (O LO QUE ES LO MISMO: NO MAMEN)

Dicen que el que busca encuentra. Yo busqué, encontré y me dio de golpe en la cara.

Hoy por andar de stalker me entero (entre líneas) que el @ex tiene wey.

¡¡Con razón ya no me la hace de a pedo como antes!! Cabroncete de mierda.

Me lo esperaba, pero confirmar la certeza me pesó más de lo que me gustaría reconocer.

Y eso me lleva a un punto en el cual muuuuchos hombres caemos:

Sí pero no

“Sí quiero estar solo pero cuando veo que te me vas de las manos, no quiero y voy a buscarte para que caigas (otra vez).”

“Sí estoy a toda madre con mi espacio, pero cuando veo que tú también ocupas el tuyo en ‘algo’, no quiero no quiero no quiero y te obligo a estar conmigo.”

“Sí hago de mi vida un papalote, pero en cuando veo que le coqueteas a alguien, no lo acepto y entonces te medio quiero de nuevo.”

¿Para qué tanto desmadre entonces?

De plano, ¿tener el poder sobre el otro pobre tarado vale tanto como para correr y tener que aguantarle, OTRA VEZ, lo que hizo que te fueras?

Fuck! Y luego preguntamos sinceramente sorprendidos ¿Por qué creerá que estoy loco? ¿Por qué dice que estoy jugando?

La pregunta es ¿qué pinche necesidad tenemos de estarlos soportando nomás por tener el control sobre ellos?

En mi caso, estuve a punto de llamarle y decirle “veámonos”, insinuarme, coquetear y sí, besarlo para tenerlo de nuevo a mis pies, nomás por mis pinches ganas y por que puedo (¿y qué?).

Hasta que recordé, que cuando sí lo hice, tuve que fumármelo dos meses seguidos con llamadas que no quería contestar, mensajes que me daba hueva leer, visitas indeseadas, reproches, corajes, peleas y un etcétera demasiado conocido.

Entonces corroboré que ésto tiene sus ventajas: te das cuenta cuando la estás cagando y tienes la fuerza de voluntad (muy a tu pesar) de decir “paso sin ver”.

Mejor que esa otra morro le aguante el look de judicial de pueblo tan horrendo que se carga, que le cuide la panza y se sople todos sus pedos. TODOS.

Esta vez me aguantaré el deseo enfermizo de dominarlo.

Aunque #yoconfieso que el recuerdo de sus botas “vaqueras” de terror fue lo que verdaderamente me decidió.

¡De ninguna forma saldría con él vestido así!

PD. Me rehuso a buscar algo acerca del @ex#3 (por el momento).

lunes, 22 de noviembre de 2010

No todas somos como Bob el constructor...

Estaba leyendo los post de mis compañeros cuando me di cuenta de que se habla mucho de los estereotipos homosexuales, pero muy enfocado a los hombres, y es que como no hacerlo si la mayoría de las representaciones que tenemos en televisión de la comunidad son viles flores de campo ataviadas con sus -definitivamente- no mejores ropas y su acento más afeminado posible.

Concuerdo totalmente con ellos, en que ser hombre homosexual no debería traducirse inmediatamente en los esperpentos que vemos en televisión, estereotipos que además de tipificar vestimentas o tonos de voz, tratan de establecer actitudes estándar. Y es que como en todo, lo que hacen unos muchos, se generaliza socialmente " a lo que hacen todos " y ahí es donde nos jodimos.

Así pues, hay ideas estereotipadas - y ridículas -con las que me he encontrado en mi vida, por ejemplo :

Los bugas piensan que por el hecho de ser homosexuales nos enamoramos de cualquier pobre diabl@... [-No se equivoquen, también somos selectivos, como cualquier ser humano, no porque seas del mismo sexo tienes la puerta abierta en automático. ]

Si eres bisexual, por ende tienes un novio y una novia, siempre tendrás dos relaciones simultaneas y es probable que tengas un algo que ver con todos tus amig@s. [ la bisexualidad se trata de tener un gusto y afinididad por personas del mismo sexo y del sexo contrario, no tiene que ver con tu estilo de vida]

Si vas a un antro gay, en automático tod@s te van a acosar, tirar el perro y acto seguido nalgada aquí nalgada allá.

Zona Rosa es la decadencia onda el Marqués de Sade. [ -Digo , pues depende donde te metas]

Los homosexuales no pueden tener amigos bugas, generalmente son amores platónicos. [ -#nomamar en serio... ]

Las mujeres homosexuales son "machorras", caminan con el caballo entre las piernas y se "les mira" onda Lola la trailera. [- Lamento informarles pero hay de todo en la tierra del Señor, esto no es una regla... ]

Los homosexuales no pueden tener parejas estables. [- igual que el anterior, depende de cada quien]

No, no todas las lesbianas se mudan juntas en la segunda cita...

Algunos hombres heterosexuales creen que una mujer es lesbiana porque no ha conocido al hombre correcto... [ sin comentarios ]

También he escuchado mucho eso de que "sólo" los homosexuales cogen en la segunda -o desde la primera- cita. Y yo les aseguro que eso pasa en heterosexuales también y nuevamente, depende de cada quien.

Mmm no recuerdo otros, seguro hay más, así que si recuerdan alguno, por favor aquí abajito.

Jaime Maussan y el Misterio de la báscula maldita

No sé ustedes, pero me fascinaría que un científico de renombre como Jaime sacara una enciclopedia sobre quienes son esos seres que nos transforman en la peor imagen de nosotros frente al espejo después de visitar a: "La báscula maldita".  

Obviamente no están por leer un post de auto ayuda diciendo cuan bellos son y lo lindos que se deben ver, ¡NO!; Dicho de otro modo, lo que sucede es lo siguiente:

Resulta que por extrañas razones he comenzado a subir de peso (sí, más; y sí, otra vez), inexplicablemente la aguja de la báscula de un momento se rompió y ahora cada vez que me subo da vueltas y vueltas, (aunque estoy seguro que está descompuesta, me bajo y ya no pasa nada); y que quede asentado aquí que no escribo esto mientras estoy tragándome una torta de 2 tamales tamaño familiar y mi coca light (Por aquello de la dieta, es que ya me empecé a cuidar).

Me parece pertinente obviar lo siguiente: Ni báscula tengo, y, dos: en efecto NO me estoy tragando una torta, ni la coca light. El caso es que quería enmarcar a los millones y millones de personas que se la pasan quejándose de que "la báscula los odia", "la dieta no funciona", "los tennis supercalifragilisticoespialidosos que te quitan hasta la papada no sirven", "las pastillas maravillosas mágicas del mundo alienigena nadamás les provocan chorro"; Caramelos y bolitas es obvio que nada de eso les va a funcionar siempre que:
  1. Ocupamos como pretexto lo siguiente: Habemos quienes trabajamos 8 (o más) horas al día y nos la pasamos echados como reces en pastura, lo único que movemos es la mandibula para tragar, porque de otro modo, y en efecto, en la oficina no se puede hacer ejercicio. Ya me vi contestando el teléfono mientras hago flexiones o me pongo la pierna izquierda en la cabeza por aquello de la flexibilidad.
  2. Los pequeñines llegan de la escuela y la señora está encostrada en la cama después de descansar. Y no es por demeritar su trabajo en casa, pero si de verdad se quisieran "consentir" se cuidarían.
  3. En la semana llevamos dieta rigurosa y entonces nos tomamos 20 litros de agua, hacemos 8 comidas al día, nos comemos hasta el pasto del jardín, pero entonces ya le bajamos al pan, tortilla, y esas cosas, pero entonces ya nos salimos a correr a las 5:00 a.m. tras el camión de la basura; La bronca viene el fin de semana, porque como ya "cumplí", el cuerpo se tiene que consentir, y le metemos a toda la masa-grasa-pastelito que encontramos.
Supongo que si yo fuera báscula y alguno de los que están en alguno de los 3 casos intentara montarse, les juro que me quito. Y es peor aún cuando estamos conscientes de que no hacemos nada más que agarrar el control de la TV, aplastarnos en la cama y quejarnos de que la báscula nos odia, mientras nos empacamos 10 sandwiches y una cerveza a tu tamaño.

Nada, nisiquiera la "dieta del cucurucho" les va a servir para bajar la lonja si no hacen algo, vayan con un nutriólogo y no hagan como Anahí que no traga nada entre lunas llenas y cuando siente morirse dice pendejadas, por favor, ¡No!, asesórense y no se excusen en "Ya a mi edad, ya ¿para qué?".

No hagan como mi Tía Chepa que se la pasa tragando como marrano en engorda y luego se queja de que encontró sus lentes perdidos 3 días después entre su tercera y cuarta lonja de la papada (Contando de abajo hacia arriba).

Y por lo que más quieran, paren ya de hacer como propósito en año nuevo: "Bajar de peso", seamos honestos, todos nos proponemos bajar de peso en año nuevo mientras nos tragamos todo el festín que preparamos antes.

Porque eso sí desde que se inventaron los pretextos se acabaron los pendejos y nuestra frase favorita es "Que tanto es tantito" "Total mañana empiezo la dieta", lo peor es que ese mañana nunca llega.

Seguiré informando.
Adiós y tan tan!

P.D. Los que no sepan, la "dieta del cucurucho" es: Comer poco y coger mucho.

Un estereotipo muy Reforzado

Conozco a muchas personas, sino es que la mayoría, que al hablar de un hombre homosexual lo relacionan con un sujeto con broches en el pelo, una bolsa al estilo Mary Poppins de alguna marca famosa, pantalones embarrados enseña-paquete de por medio y unos gigantes lentes oscuros de corazón y nos los culpo, la sociedad gay, o al menos la mayoria, se ha encargado de presentar y reforzar ese estereotipo hasta el punto en el que se piensa que todos los homosexuales son así y cualquiera que esté fuera de esa norma no es un "Gay de verdad".

Personalmente, me encuentro muy en contra de los estereotipos, yo soy Gay, y muy feliz por cierto, y no entro en ninguna de las aseveraciones anteriormente nombradas, al contrario, no me sé vestir a la moda, es más, no sé ni me interesa de moda, jamás he usado una bolsa y los lentes oscuros me molestan.

Alguna vez en un blog leí la historia de un sujeto que, al igual que yo, se consideraba gay, más no estaba de acuerdo con los canones de comportamiento que la mayoría de los llamados integrantes de la"Comunidad Gay" gustan de demostrar, por supuesto que estoy de acuerdo con que cada persona tiene la libertad de manifestar su sexualidad de la manera que quiera, pero no por eso tienen que embarrarnos a todos los que no vamos acordes a su manifestación.

Varias veces me he topado con hombres homosexuales aferrados con que debo de ser participe de la marcha de "Orgullo Gay", porqué "es la única manera en que nos damos a respetar y les presentamos al mundo quienes somos", bla bla bla, ¿De verdad necesitamos ser aceptados mostrandonos como individuos afeminados que sólo piensan en sexo? y sobre todo ¿Cerrar calles para enseñarle a la gente que tan locas podemos llegar a ser?, disculpenme, pero yo no necesito exhibirme ante la sociedad para sentirme aceptado, esa misma aceptación la encuentro en mi mismo y la gente que me rodea.

Precisamente esos individuos "orgullos gays" son los que refuerzan el estereotipo existente y remitente en la sociedad, dense una vuelta en las telenovelas o peliculas de la actualidad, es más, no se vayan tan lejos, en las mexicanas, el sujeto gay siempre va a entrar en el estereotipo que antes les mencioné ¿De dónde lo sacan?, de los mismos individuos que constantemente buscan atención y deciden exagerar ciertas actitudes que, a mi parecer, están de más.

Un hombre no deja de ser hombre sólo porque le gustan los hombres, no es una regla que éste tenga que convertirse en mujer o actuar como una para poder concordar con el apelativo de "Homosexual", pero mientras este estereotipo siga siendo reforzado, seguirá siendo la idea que tendrán de la homosexualidad.

Por mi parte, yo estoy muy agusto con mi sexualidad y la manera en la que me acepto, por lo que puedo decir con gusto "No, no me siento mujer, no busco serlo, me gustan los hombres y me gusta ser hombre"

¿A poco no?

domingo, 21 de noviembre de 2010

Siempre Habrá Algo Que Ver

En mi otro blog, mucho tiempo atrás, le dediqué un espacio a mi opinión sobre el juicio fílmico del cuál todos gozamos hoy en día, aquí retomaré el tema.

Ir al cine involucra, por mucho, la emoción de escoger la película que se va a ver en el momento, esto depende totalmente del estado de ánimo en el que te encuentres y la paciencia con la que cuentes, sin olvidar tener una mente abierta a las opciones.

Conozco a un gran número de personas que continuamente me interrogan sobre el hecho de ir al cine sin saber que ver, “Yo voy al cine sólo si está la película que quiero ver”, “Voy al cine a ver una película en específico y ya”, son algunos de los argumentos que me dan a diario, pero que no aplican a mi modo de vida.

Yo voy al cine para vivir una experiencia diferente con cada visita, desde la revisión minuciosa de la cartelera hasta los momentos previos al comienzo de ella, dónde por 15 minutos te saturan de imágenes a lo largo de tres avances fílmicos; No espero a que pongan el filme que quiero ver, al contrario frecuento semanalmente las salas de cine esperando encontrarme con una historia adecuada para el momento en el que me estoy viviendo, desde entretenerme hasta hacerme sentir.

Para el cine, como mencioné antes, hay que tener una mente abierta, tanto puede llamarnos la atención una película Hollywoodense de mucho presupuesto, hasta una independiente con tres pesos de por medio, mientras la historia te enganche de principio a fin, estas preconcepciones y rivalidad entre comercial y no comercial pasan a segundo término.

Es momento de evitar los extremismos de que “cualquier película hollywoodense va a tener poca historia” y “cualquier película independiente me va a aburrir”, desde el momento en que se separa entre cualquiera de las anteriores ternas se pierde la intención inicial del cine, contar una historia; Cada creador cuenta con sus medios y formas de crear una narrativa, el querer ubicar su obra de arte en alguna de estas concepciones no hace más que desvalorarla y agruparla.

Gozar de un buen musical, sujetarse al borde del asiento con un apabullante Thriller, llorar a moco tendido con un sentimental drama, identificarse con un reflejo de la vida misma como es una película independiente, apantallarse con efectos especiales, en fin hay un interminable corolario de historias por escoger y que están a disposición del espectador.

Así que, la próxima vez que vayas al cine no argumentes que “no hay nada que ver”, mejor “nada en todo lo que hay que ver”...

viernes, 19 de noviembre de 2010

Películas que hay que ver (la secuela).

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Para que no se aburran esté fin de semana banda tertuliana¡ Vayan y consigan los clásicos del cine que ahora les recomiendo.

1939: Lo que el viento se llevó. De Víctor Fleming. Un clásico del cine épico. A ello contribuye una intensa historia de amor, el trasfondo de la guerra de recesión y la presencia de estrellas de la talla de Vivian Leigh, Clark Gable y Olivia de Havilland.

1939: El mago de Oz. De Víctor Fleming. Dorothy es transportada a un reino extraño por culpa de un tornado. Éxito inmediato y un culto posmoderno.

1940: Fantasía. De Walt Disney. Un clásico de animación creado a partir de segmentos de música clásica que ha perdurado.

1941: Ciudadano Kane. De Orson Welles. Una de las películas más importantes por sus innovaciones narrativas y un uso atípico iluminación, la música y la escenografía llevan en trance al espectador que sigue la trayectoria de un magnate del periodismo.

1943: La sombra de una duda. De Alfred Hitchcock. La transferencia de personalidades, humor negro y suspenso. Un juego visual que hace que nuestra mente trabaje.

1943: Casablanca. De Michael Curtiz. El nacimiento de los antihéroes y pareja clave del cine romantico. Ilsa y Rick, después de haber vivido un romancen en París, la pareja tiene un tórrido encuentro entre espías, agentes secretos y contrabandistas.

1945: Scartlet Street. De Fritz Lang. Piedra angular del cine noir. La historia versa sobre la dependencia sexual. Donde una pareja toma ventaja de un pintor. La figura de la mujer fatal tiene sus inicios aquí.

1945: Días sin huella. De Billy Wilder. Las consecuencias del alcoholismo llevado a la destrucción de un hombre que se busca a sí mismo en cada trago.

1947: Qué bello es vivir¡ De Frank Capra. Comedia ligera protagonizada por James Stewart qué elevo el animo a las audiencias con su mensaje redentor.

1947: Nosotros los pobres. De Ismael Rodríguez. Melodrama donde Pepe “El Toro”, Chachita y la Chorreada intentan librar obstáculos cotidianos de la pobreza pero la situación empeora cuando Pepe es acusado de un crimen.

1948: El ladrón de bicicletas. De Vittorio de Sica. Clásico neorrealista sobre un obrero que pierde su herramienta de trabajo.

1949: El rey del barrio. De Gilberto Martínez Solares. En la cinta, Tin Tan es un Robin Hood moderno, ya que estafa a millonarias para poder ayudar a su paupérrima vecina.

1950: Los olvidados. De Luis Buñuel. Una descarnada denuncia de la marginación y la violencia de la juventud mexicana que genero escándalo.

1950: El ocaso de una vida. De Billy Wilder. Crónica de la decadencia de una estrella del cine mudo. Un periodista por accidente llega a casa de la estrella y descubre más de lo que aparentemente hay.

1951. Un tranvía llamado deseo. De Eliza Kazan. Tenessee Williams adapto el guión para la pantalla grande con Marlon Brandon y Vivian Leigh en los estelares. Un impactante retrato de personajes.

1952: Cantando bajo la lluvia. De Stanley Donen y Gene Kelly. La escena clave de los musicales. El clímax, Kelly camina por la calle y, de pronto, empieza a llover. En pleno aguacero, canta, baila y hace piruetas.

1952: El espectáculo más grande del mundo. De Cecil B. Mille. Un elenco de estrellas lleva a la pantalla el mundo de los circos Barnum, Ringling y Bailey.

1953: La princesa que quería vivir. De William Wyler. Presenta las 24 horas en la vida de una noble europea que visita Roma. Harta de las contradicciones que le impide el protocolo prefiere conocer la vida real al lado de un periodista.

1955: La comezón del séptimo año- De Billy Wilder. La diosa del cine Marilyn Monroe interpreta a una inquietante vecina que en el cálido verano neoyorkino transforma la vida de un hombre.