miércoles, 20 de octubre de 2010

Con su comper...

¿Algún recuerdo que venga a su mente después de ver la bella imagen que presento?

Supongo que sí; cualquiera que haya usado el "eficiente" transporte público de la ciudad de México, sabrá lo que intento ilustrar.

Y es que ustedes disculparán, pero parece que los choferes no entienden que sus carcachas tienen cupo para cierto número de personas y lo lógico (o no) es pensar que no por ganar un peso más tienen que forzarnos a conocernos los genitales, por contacto, unos a otros.

En mi caso, la red de transporte de pasajeros (RTP), el metro, y yo, somos uno mismo, diario los tengo que usar.

Me indigna que parece que la gente ya olvidó esa pequeña frase, muy bonita, que desde pequeños nos enseñaron casi a todos: "Con permiso, por favor" vaya, ni siquiera la abrevian a "comper" ya nadamás se limitan a presionar, a como de lugar, a que los demás sepamos lo que piensan hacer, y ahí lo traen a uno como trapecista y equilibrista: Parado en un pie y de tubo en tubo para que puedan pasar.

Ayer un señor, que más bien parecía haber olvidado quitarse la botarga del "Dr. Simi", no entendía que íbamos a bajar en el mismo lugar y con su tremenda panza (Porque no sentí nada más) solo se mantenía empujando a los que íbamos delante de él.

Hoy, de plano tuve que decirle a una señora "Por favor baje sus guajolotes y carguelos en alguna mano, pare de empujar con su mochila, ya NO cabemos".

Y es que también entiendo que para facilitarse la vida se suben con el chamaco colgado como chango por delante, atrás la pañalera, en una mano la bolsa del mandado y en la otra la bolsa de mano (que toda damita debe tener). Pero, eso ¡NO es mi culpa!

Hay también el tipo de personas que suben con la mochila colgada por detrás y por delante traen las manos ocupadas tragando fritangas en el transporte (cual fuere) oliendo bien. De menos, aguantense a estar en tierra firme para darle gusto al diente o repartan; luego queda uno oliendo a la zona de alimentos del mercado de Tepito, además de quedar invariablemente con el apetito a todo lo que da, o el estómago revuelto con nauseas como de embarazada.

Para finalizar, me queda decir que he salido de ahí vivo gracias al ser superior en el que usted crea y un poco de mi destreza mental; Más manoseado que fruta en tianguis y más sudado que en sauna.

¿Tienes el valor o te vale?

Seguiré informando.
Adiós y tan tan!

4 comentarios:

  1. La señora de los guajolotes y el chilapayate prensada de su cuello es mi comadre eh!. Calmado con ella. :P

    Está buenísimo el post, recuerdo alguna vez en el bello transbordo de pino suárez a las 2 de la tarde una folclórica personalidad gritando "váyanse encimando con el de junto que ya no cabemos en este cuchitril naranja" Fínísimo.

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  2. O el señor chofer diciendo: "Si se recorren ¿? Todavía hay lugar por en medio" NO MAMES!

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  3. wooow!! un retrato vivo de lo que es el inigualable transporte de Distrito.

    Vaya que me he divertido leyendo, pero sin duda me queda claro que la educación, que se muestra en el uso del transporte o cuando visitas lugares demasiado públicos, ha quedado en el suelo.

    Me gusta tu forma tan natural de expresarte, y mira que pocos la tienen.

    Raynier.

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  4. Gracias por la flor...! =) Prometo hacer mi máximo esfuerzo!

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